Vuelta a España conduciendo a los 12 años. Reflexiones en contra de la iniciativa

Clàudia Fornos y su padre, junto a un vehí­culo de la autoescuela

Es cierto. Con la actual ley en la mano no hay problema. La chica mide más de 1,35m y ese es el único requisito que se pide para que una persona realice prácticas de conducción. No es necesario acreditar conocimientos teóricos. No es imprescindible haber alcanzado la mayoría de edad. Esos son sólo requerimientos que se exigen al futuro conductor cuando se presenta al examen que marca un antes y un después entre quienes aspiran a manejar un vehículo y quienes ya lo hacen.

Desde luego, el padre cumple con la reglamentación vigente al promover la hazaña. Sin embargo, el Fiscal de Menores ha estado estudiando la legalidad del caso, mientras que los Mossos d’Esquadra han abierto diligencias por dos supuestos delitos: uno por imprudencia grave por parte del padre en el ejercicio de la patria potestad y otro contra la seguridad del tráfico, al poner en peligro la integridad de la niña y promover que su hija conduzca sin una autorización administrativa. Hoy mismo la Fiscalía ha dado la razón a los responsables de la actuación policial.

Algo falla, entonces, cuando la Ley permite que un profesor de formación vial se lleve a su hija de 12 años a hacer más de 3.600 kilómetros de prácticas en etapas de 500 a 600km diarios mientras quienes velan por el cumplimiento de la Ley detienen el evento porque en todo este concierto alguna que otra nota suena desafinada. Ya se sabe que el Legislador siempre va por detrás de los legislados, pero…

Clàudia Fornos a bordo de su kart

Dicen las crónicas que desde hace tres años Clàudia Fornos corre con karts y quiere participar en la categoría KF3 la próxima temporada. Algunos entusiastas de la aventura aluden a la experiencia de la chica en asuntos del motor para avalar su solidez como conductora. Sin embargo, todos sabemos que una cosa es conducir, otra circular y otra muy diferente pilotar un pequeño vehículo en un circuito cerrado. La misma chica lo reconocía al acabar la primera de sus prácticas: la circulación en vías abiertas al tráfico le parecía más estresante que cualquiera de sus carreras.

Y no es de extrañar que la circulación la haga sentir nerviosa. El tráfico actual precisa de un temple que no todos los conductores tienen. Claro que, dándole la vuelta a esta idea, sería razonable pensar que si cualquiera es capaz de llevar un vehículo por la ciudad en hora punta, también puede hacerlo Clàudia, acompañada de su profesor. Sin embargo, existe una diferencia notable: la mayor parte de los conductores pasan en el coche el rato imprescindible para llegar a su punto de destino: media hora, sesenta minutos… algo así.

En el caso de Clàudia Fornos, la idea es que las prácticas den para ocho horas diarias, parando cada dos durante 30 minutos. Ocho es el número máximo de horas que según la Ley puede impartir diariamente un profesor en clases prácticas, así que el instructor lo tiene fácil para resistir el reto. Sin embargo, esa cantidad de horas no es poca cosa para alguien que está aprendiendo a llevar un vehículo en un entorno de tráfico real.

Curva de la atención y la fatiga

Dicen los entendidos en Pedagogía que la atención sigue una curva ascendente durante los primeros diez minutos, alcanza entonces su punto álgido y se va manteniendo así hasta los 45 minutos, en que comienza su declive. A partir de los 60 minutos, la persona que está aprendiendo no está por lo que ha de estar.

Disminuye el nivel de atención en la medida que aumentan la fatiga y el cansancio. Y eso no se quita con un simple refresco de cola aunque este verano nos hayan dicho contra todo pronóstico que esa es la bebida más saludable. En la carretera es necesario descansar de verdad. Una persona que esté acostumbrada a conducir podrá hacer tiradas de dos horas, pero más allá su nivel de atención estará por los suelos. Por eso siempre se recomienda que en los viajes largos se hagan paradas para combatir la fatiga. Sin embargo, para un aprendiz de conductor dos horas representan un verdadero esfuerzo de concentración que acaba con todas las energías de que dispone. Por eso, descansar sólo media hora y volver a la carga representa un sobreesfuerzo que quizá no se compensa con el aprendizaje que se obtiene a cambio.

¿Vale la pena todo esto?

Rueda de prensa

Trato el asunto con algunos policías que me cuentan sus opiniones personales. Aunque no acaban de ponerse de acuerdo en todo este asunto, en algunas de sus palabras encuentro bastante sentido común. No es ya que sea más o menos de recibo colocar al volante a una niña de 12 años. Es que estamos hablando de aprovecharse de un vacío legal para satisfacer la afición de una niña y promocionar una carrera deportiva con la ayuda del ruido mediático. Ni más ni menos.

Cuentan los organizadores de esta insólita iniciativa que la aventura iba a servir a la joven Clàudia, siempre acompañada de su padre, para conseguir patrocinadores que le financiaran la carrera deportiva. De hecho la chica explica que la idea fue de su progenitor. De ahí que algunas voces maliciosas apunten incluso a la publicidad que esta acción iba a reportar para la autoescuela donde trabaja el padre de la chica. No creo que sea el caso, aunque también es cierto que a nadie le amarga un dulce.

En algunos de los foros que tratan este tema se habla de abuso de la patria potestad mientras el Presidente de las Autoescuelas de Tarragona pone el grito en el cielo porque todo cuanto rodea al acontecimiento es absolutamente legal: la chica dará unas cuantas prácticas en un vehículo equipado con doble mando acompañada de un profesor de más de 25 años de experiencia.

Visto así, tampoco es para tanto. Incluso uno estaría a favor de este tipo de actuaciones si se trabajasen de otra forma, por aquello de acercar el problema vial a los más jóvenes. La cuestión es que esto no es una apuesta por la Educación Vial. Es otra cosa, y además el asunto reviste una especial gravedad si pensamos en las consecuencias que podría acarrear. De un lado, esperemos que la joven no caiga jamás en el exceso de confianza de creerse a salvo de los problemas viales gracias a su extraordinaria formación. No sería el primer caso. Por otra parte, hay que tener en cuenta que en la circulación el mimetismo es una bomba de relojería. Quienes contemplan el ejemplo de Clàudia Fornos podrían tergiversarlo hasta entender que no hay por qué pasar por un completo proceso de aprendizaje para manejar un vehículo por aquí y por allá. Farruquito al poder.

De todas formas, uno lee y relee opiniones sobre este asunto y no puede evitar pensar que quizá todo esto está muy calculado. Que tenemos sobre la mesa un presunto debate que resulta igualmente defendible desde ambas posturas. Y al final uno acaba recordando que estamos en agosto. Y que de algo tenemos que hablar en las tabernas mientras esperamos pacientemente a que llegue septiembre, así que no está mal esto de repartirse un cara a cara con el amigo Costas y a ver quién convence a quién.

Más información | Diari de Tarragona, El Periódico de Catalunya, Vuelta a España con Clàudia, Prensa y Comunicación VEC08

Imagen | Isabel Fornos, SCT, Diari de Tarragona

En Circula Seguro | Vuelta a España conduciendo a los 12 años. Reflexiones a favor de la iniciativa

  • Si no he entendido mal tu post, creo que estas en contra de esta propuesta. Estoy contigo Josep.

  • No hace falta tener mucha comprensión lectora Jose, sólo tienes que mirar el título 😛

  • A mí también me parece una burrada que una persona que no haya circulado nunca, haga 500km de una tacada.
    Es más, yo creo que incluso solo 100km le cansarían bastante.

    No sé, la idea de esta familia en principio no estaba mal, el problema es que exageran demasiado con los kilómetros y con las horas de conducción.

  • #3 “yo creo que incluso solo 100km le cansarían bastante”

    No te quedes sólo con la creencia, que yo te lo confirmo. Mis alumnos hacen clases de 55 minutos. El día que más kilómetros recorren, hacen 40. Te aseguro que dependiendo de la complejidad de lo que aprenden, cuando salen del coche se van a su casa con las piernas temblando.

    De un conductor típico, no espero que recuerde sus tiempos con la “L” azul sobre la cabeza. Ya se sabe que en este país todos somos conductores de primera y nunca se nos atravesó nada de lo que nos enseñaron en la autoescuela. Sin embargo, viniendo de un experimentado profesor me cuesta entender que haya programado una cosa así, la verdad.

  • Una duda. El código penal es sólo para adulto ¿no? Entonces, si esa niña conduce de manera temeraria, no se la podría llevar a la cárcel (bueno, a un centro de menores).

    Dicho de otra forma. Si es una menor, no puede hacer cosas reservadas a los mayores de edad.

  • En realidad, el conductor de un vehículo que circula en función de aprendizaje de la conducción es la persona que está a cargo de los mandos adicionales. En este caso, el padre de Clàudia.

  • 🙂

    Josep, he leido los posts en orden inverso a su publicación (he dejado comentarios en todos ellos).

    Ya he visto que no podrá conducir sóla hasta los 18 años. Cuando conduzca sola, se la aplicará el mismo código penal que a mí (y al resto de conductores).

    Y he visto también que el coche era uno de autoescuela.

    Tendria que haber leido todos los artículos y luego comentarlos.

    En cualquier caso, la formación que su padre le da ahora, se la puede dar cuando la niña tenga ya 18 años. No entiendo por qué tiene tanta prisa.

    🙂

  • ¿Fe de erratas?

    Después de hartarme a leer lo de los 1,35m de estatura mínima para obtener el Permiso de Conducción, me doy cuenta de un detalle. En el año 2006 se redujo la estatura mínima de 1,50m a 1,35m (“135cm”, dice el Reglamento General de la Circulación) en lo referente al uso obligatorio de un sistema de retención homologado adaptado a la talla y peso del ocupante del vehículo, y a la exención de esta norma en caso de que la persona afectada sea pasajera de un taxi.

    Sin embargo, lo que regula las condiciones que debe reunir un aspirante a conductor es el Reglamento General de Conductores, que en su Anexo IV fija, entre otras características, la estatura mínima que debe tener el conductor:

    ·

    3. Sistema locomotor.

    ·

    Criterios de aptitud para obtener o prorrogar permiso o licencia de conducción ordinarios.

    Grupo 1º. A1, A, B, B+E y LCC:
    No debe ser inferior a 1,50 metros

    Grupo 2º. C1, C1+E, D1, D1+E, C, C+E, D, D+E:
    Idem Grupo 1

    ·

    Adaptaciones, restricciones y otras limitaciones en personas, vehículos o de circulación en permiso o licencia sujetos a condiciones restrictivas.

    Grupo 1º.
    Para tallas inferiores a 1,50 metros, enanismos y acondroplasias, las adaptaciones, restricciones o limitaciones a imponer serán fijadas según criterio técnico y de acuerdo con el dictamen médico, con la debida evaluación, en su caso, en las correspondientes pruebas técnicas.”

    ·

    Nada de esto, que yo sepa, se ha visto modificado por las reformas legales del Reglamento General de Conductores aprobadas en 1999, 2004, 2006 y 2008. Por tanto, según esto la estatura mínima para conducir seguiría siendo 1,50 metros.

  • Conducir a esta edad lo considero demasiado joven,y ,por otra parte una irresposabilidad por parte del profesor de autoescuela, aunque, fuera el padre de la niña.
    Xavier