Vuelco de un coche: ¿cómo salir del vehículo?

Vuelco de un vehículo, cómo salir

La pérdida del control del vehículo se saldó el año pasado con 18.452 salidas de la vía y con 3.046 vuelcos de vehículos en nuestras calles y carreteras. El vuelco de un vehículo, que a priori parece algo casi inaudito, es más frecuente de lo que se puede llegar a pensar, y conlleva en muchas ocasiones daños irreversibles en las personas que los viven. En 2009 perdieron la vida 80 personas al volcar el vehículo en el que viajaban y 3.455 quedaron heridas de diversa consideración.

Curiosamente, en muchas ocasiones los daños más graves que sufren las personas tras el vuelco de un vehículo no son el resultado de la colisión en sí misma ni tampoco del hecho de volcar, sino que vienen derivados de una forma inadecuada de abandonar el asiento que ocupan, llegando incluso a quedar parapléjicos o tetrapléjicos por una decisión poco afortunada.

Por eso, conocer las técnicas precisas para salir de un trance como este sin mayores daños es una cuestión de seguridad básica.

Salvando el cuello

El principal enemigo de la persona que quiere abandonar un vehículo tras un vuelco se llama “precipitación”. Ante todo, mucha calma, que las prisas no son nunca buenas consejeras, y una decisión apresurada y precipitada puede hacer que la persona que quiere abandonar el vehículo cuanto antes se desplome sobre su cuello, fracturándose las vértebras de la zona y, en el peor de los casos, seccionándose la médula espinal, lo que podría afectar, y afecta, a la movilidad de la persona.

Esa precipitación suele deberse a la extendida creencia de que un coche volcado es poco menos peligroso que una bomba de protones a punto de hacer explosión. Hoy en día, y salvo excepciones, los coches sólo explotan en las películas de acción. Por lo tanto, si lo que queremos es salir con vida y con movilidad de un coche volcado, lo primero que debemos preguntarnos es si realmente no podemos esperar a que llegue ayuda.

Vuelco de un vehículo, cómo salir

Bien, de acuerdo, estar cabeza abajo en un coche que ha sufrido un siniestro no es plato de buen gusto, por mucho que el cinturón, bien colocado, nos retenga perfectamente incluso con el vehículo plantado a 180 grados respecto de su posición original. En esa situación el cinturón aguanta perfectamente, sí, incluso cuando uno está algo pasado de kilos (basado en un hecho más que real), pero ciertamente molesta en la zona pélvica, así que quizá nos apetezca salir de ahí cuanto antes.

¿Cómo podemos hacerlo?

Si identificamos el cuello como el punto crítico que hay que proteger en todo momento ya tendremos algo, mucho, ganado. Teniendo en cuenta eso, debemos buscarnos un punto de apoyo para que el cuerpo se quede inmóvil por sí mismo antes de soltar el cinturón, que es el que verdaderamente nos está sosteniendo en estos momentos.

Si soltamos el cinturón sin más, podemos partirnos el cuello.

Vuelco de un vehículo, cómo salir

Una manera de conseguir inmovilizar el cuerpo sin ayuda del cinturón, para poder luego desabrocharlo, consiste en situar los pies sobre el salpicadero del vehículo, nunca sobre elementos móviles como el volante, y hacer fuerza contra el asiento para poder liberarnos del cinturón.

Vuelco de un vehículo, cómo salir

Pero eso no es todo. Mientras nos aguantamos haciendo fuerza con los pies y con las posaderas (por no decir “culo”), conviene situar el brazo que queda hacia el exterior del coche (en el caso de un conductor con un vehículo de volante a la izquierda, sería el brazo izquierdo) en el ángulo que queda entre el marco de la puerta y el techo del coche para proteger la zona de la cabeza y ayudar a la inmovilización. Una vez hecho esto, el brazo que queda libre podrá soltar el cinturón.

Vuelco de un vehículo, cómo salir

A partir de aquí, es cuestión de moverse con cuidado para no hacerse daño y para no hacer daño a ningún acompañante, si es que los hay. Y si hay ocupantes en los asientos posteriores, es conveniente que se liberen ellos en primer lugar, ya que el peso de los ocupantes de los asientos delanteros les dará estabilidad a la hora de colocar los pies, en este caso, contra los respaldos de los asientos delanteros.

Cuando el coche queda de costado

Cuando el vehículo no queda a 180 grados sino tumbado de costado, a 90 grados, en el momento de inmovilizarnos debemos tener en cuenta hacia qué lado caeríamos si soltásemos ya el cinturón, y obrar en consecuencia. Por ejemplo, antes se soltará el ocupante que quede más cercano al suelo que el que esté “arriba”, y así evitaremos contusionarnos. Una vez liberado el primer ocupante, este podrá ayudar a su acompañante.

Y, por otro lado, en el caso del ocupante que queda cercano al suelo la posición del brazo que protege la cabeza será aún más importante que en el caso del vuelco a 180 grados, ya que con ese brazo evitaremos directamente un golpe de la cabeza contra la puerta del vehículo o contra el marco.

Si hemos de abandonar el vehículo cuando este ha quedado tumbado de lado, conviene tener claros varios detalles. El primero es que la puerta que queda “arriba” pesa muchísimo, algo que normalmente no notamos porque no la cogemos a peso. Cuidado con engancharnos los dedos, las manos, los brazos o hasta el cuerpo entero. Si la intentamos abrir completamente, nos haremos daño sí o sí. Más vale abrir lo justo para poder abandonar el vehículo y ya.

Por otra parte, bajar de un vehículo que ha quedado tumbado de lado puede convertirse en una tarea compleja. Es mejor bajar por el chasis que por la carrocería, ya que en este último caso podemos llegar a desestabilizar el vehículo con nuestro peso y hacer que se nos vuelque encima.

Además, a la hora de descender debemos apoyarnos en las ruedas motrices, que al calarse el motor habrán quedado bloqueadas con la relación de velocidades (o “marcha”) que llevásemos puesta en ese momento, y tocarlas con cuidado ya que tanto los neumáticos como las llantas estarán calientes. Y, hablando de calor, a la hora de descender por el chasis debemos evitar tocar los puntos calientes del coche, como la canalización de los gases de escape del motor.

Vuelco de un vehículo, cómo salir

Tenerlo todo claro… para no usarlo jamás

En resumen, la secuencia sería más o menos así:

  • Ante todo, mucha calma.
  • Inmovilizarse con la ayuda de los pies y de la cadera.
  • Protegerse la cabeza con el brazo contrario al del cierre del cinturón.
  • Soltar el cinturón con el brazo que nos queda libre.
  • Movernos con cuidado hasta que tengamos una posición más cómoda.
  • Abandonar el vehículo con total precaución.

Aunque, si os soy sincero, esta es una de esas técnicas que espero conocer para nunca emplear. Pero de eso se trata, ¿verdad?

Ilustraciones | Josep Camós
En Circula Seguro | Patas arriba (1 y 2), Cinco consejos sobre el cinturón de seguridad

  • ffaaccuu

    Excelentes técnicas, espero no tener que usarlas, pero en caso de que sea necesario tenerlas presentes.

    Saludos,

  • 50588

    Muy bueno y totalmente de acuerdo con dos ff dos aa dos cc y dos uu
    ffaaccuuss

    • ffaaccuu

      Jaja, me alegro 😉

  • s63aut

    Es algo que ya sabía en teoría, pero que si un día tengo la desgracia de que me pase dudo que lo aplique bien; soy de los que les puede llegar a dar un ataque de ansiedad por una simple caída al suelo cuando voy andando, con lo cual os podéis imaginar la calma que mantendría en una situación así, en la cual seguramente perdería el conocimiento y lo volvería a perder en cuanto lo recobrara, y así hasta el infinito (creo que estoy recordando a Woody Allen, alguien un poquitín menos neurótico que yo).

    Por otra parte, entre que tengo una discapacidad en una pierna y que soy bastante corpulento, creo que si vuelco lo mejor que me puede pasar es que me mate directamente. Menos mal que los vuelcos no son muy corrientes.

  • corzo

    No está de mas saber las normas de seguridad o protección tras un accidente de tráfico, ya que nos puede tocar y no estamos libres de sufrir un desafortunado desenlace mientras conducimos o vamos de ocupantes. Esto me recuerda a las instrucciones de las azafatas de vuelo y que casi nunca prestamos atención, pues bien y si toca…? habrá que estar preparados, no?. Más vale prevenir que no curar. Respecto a las salidas de vía o el accidente solitario como dicen en EE.UU., la mayoría son por somnolencia, distracciones, desatenciones y en el 70 % de los casos el alcohol está de por medio, ya que favorece a la disminución de nuestra capacidad de concentración, sin embargo los vuelcos en calzada, sobre todo de vehículos de dos ruedas, pueden ser debidos a colisiones contra la valla de protección (biondas) que impiden salirse de la calzada, como también debido a colisiones laterales donde los raspados positivos o negativos son frecuentes en vías urbanas y en via interurbana las colisione laterales donde interviene el famoso ángulo muerto. Sobre la posibilidad de salir del vehículo accidentado, hay que tener en cuenta también si la posición de origen era la correcta, es decir, una mala postura en el asiento dificulta la evacuación, como por ejemplo, sufrir el efecto submarino (incompatibilidad entre cinturon y air-bag’s)
    Si tan importante es tener claro las mínimas medidas de seguridad para salir con éxito del interior del habitáculo de un vehículo, no menos importante es el rescate cuando la primera parte no ha podido llevarse a cabo, y me refiero a la atención o actuación de los equipos sanitarios que están preparados para estos casos de emergencia, pero por desgracia todavía se ven en muchos casos intervenciones de ambulancias asistidas por una sóla persona, es decir, predispuesta a no hacer nada para el rescate pues se considera chófer de la ambulancia y como mucho técnico que ofrece una camilla para que alguien le ayude. También ocurren casos contrios al expuesto, un accidente producido por alcance, siendo a lo sumo el típico latigazo cervical y se monta un dispositivo que casi se activo el helicóptero.
    Particularmente creo que en el caso de las asistencias sanitarias (personal de emergencias sanitarias), éstas deben ser asesoradas por un experto médico antes de dirigirse al lugar del accidente, que valore si es una ambulancia convencional o una de soporte vital la que debe de asistir a las personas accidentadas. Al final como siempre, me enrollo con otro tema pero creo que en este caso, tiene algo que ver también con el artículo.

  • ariasdelhoyo

    Os voy a contar mi experiencia personal. Volqué al salirme de un camino por entrar más rapidito de la cuenta y derraparme el coche. Quedé con las cuatro ruedas para arriba. Como no llevaba el cinturón puesto. (Observen qué cúmulo de despropósitos, pues además tenía 17 años y no tenía carnet). Total, que me quedé sentado en el techo del vehículo. Con la ansiedad no te da la cabeza para pensar mucho, así que decidí romper una ventanilla y salir por allí. No os podéis imaginar lo resistente que es un cristal de coche. Venga a dar patadas y no fui capaz. Una luz me iluminó y le di a la manivela de la ventanilla que funcionó perfectamente. Salí arrastrándome como un gusano y como un gusano debía tener el cerebro para no percatarme que ¡abrían todas las puertas perfectamente!