Lo poco que nos importa nuestra vista a la hora de conducir


La importancia de la visión, y de la visibilidad, es máxima en la conducción. Con defectos graves de visión no podremos circular, y con una visibilidad deficiente asumiremos más riesgos de los necesarios. Mejorar la visibilidad es muy fácil, basta en la mayor parte de las ocasiones con limpiar el parabrisas y los demás cristales del coche, limpiar los faros, sustituir bombillas…

Vista y conducción van ligados, y en el caso de tener mala visión, debemos ponernos en manos de un especialista, utilizar lentes correctoras, llevarlas en el coche (y un repuesto, también), pero sobre todo debe preocuparnos. Debe preocuparnos mantener una vista en condiciones, y a la vez, debemos ser honestos y no hacer trampas al solitario pretendiendo ver mejor de lo que lo hacemos. La humildad, reconocer que vemos menos que un topo al aire libre, es fundamental para no arriesgar nuestra vida, y la de los demás.

¿Vemos correctamente?

En mi última revisión ocular salió un tema interesante. Hablábamos sobre las campañas de concienciación, las que se centran en no beber, no drogarse y demás. No penséis que soy el típico que siempre habla del mismo tema, simplemente salió en la conversación de forma natural porque hablábamos del psicotécnico.

El oculista me comentó que todas esas campañas estaban muy bien, pero que todavía no había visto una campaña a nivel nacional, procedente de una institución gubernamental, que se dedicase a concienciar acerca de la visión, de las revisiones y de tener conciencia que salir y conducir con menos vista que un gato de madera es peligroso. Tanto, o más, que salir drogado, o bebido (fueron sus palabras, y en el contexto lo ví claro).

Es verdad, ¿cuántas campañas acerca de no beber si vamos a conducir hemos vivido? ¿Cuántas contra la velocidad inadecuada, las drogas o hablar por el móvil? ¿Cuántas se han dedicado a la visión? Es curioso que el sentido más importante a la hora de conducir sea el que menos atención recibe de las autoridades. Es peor todavía saber a ciencia cierta que en muchos psicotécnicos, la prueba de visión es un trámite de 30 segundos en el que leemos unas letras en una pantalla, que previamente hemos podido memorizar si tenemos un pelín de picardía.

Podemos ver mal de muchas maneras, tal y como vimos en un artículo anterior, y sin embargo, a pesar de todo, podemos creer que vemos a la perfección, incluso de noche y bajo la lluvia, con tráfico de frente. Somos así, animales orgullosos y que no damos nuestro brazo a torcer: vemos perfectamente, no hay nada más que añadir.

Este sentimiento creo que está provocado por diversos factores, pero principalmente señalaría la escasa cobertura mediática a la importancia de la visión, a cualquier edad, en la conducción, y seguidamente “echo las culpas” a los psicotécnicos poco rigurosos, de los que por desgracia todavía no nos libramos en nuestro país. Tener algún defecto en la visión no significa ser una persona con una tara, significa que tenemos un defecto en la visión que, afortunadamente, es corregible en la gran mayoría de casos. Y hacerlo salvará vidas.

Foto | www.SeniorLiving.Org

  • Amparo 19

    “Visión sin acción es solo intención, acción sin visión es un peligro” J.Jimenez Murillo.
    Si ves y no tomas una resolución de que te sirve? Lo otro es una pesadilla.