Virttex, el simulador de Ford para poner a prueba la conducción distraida

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Las distracciones ponen en riesgo a conductores y ocupantes por igual, ya sean del vehículo en el que hay un conductor distraído, o en cualquier vehículo que sufra las consecuencias de esa falta de atención. El problema no es nuevo, porque las distracciones siempre estuvieron ahí a pesar de que en tiempos pasados fueran provocadas más por atender demasiado a la radio, o meter un casette en el reproductor, o discutir con alguien, que por otros motivos. Pero hoy en día las fuentes de distracción se han multiplicado, y seguramente el exceso de confianza que mostramos como conductores ayuda mucho a aumentar el riesgo de incidente.

Lo “mejor” de la conducción distraída es que pasa inadvertida para quienes la “practican”. Es decir, nosotros negaremos ante un jurado haber conducido distraídos. ¿Cómo puede ser, si lo hacemos siempre bien? El quid de la cuestión es ese, que precisamente si nos distraemos no nos vamos a dar cuenta de ello. Es algo similar a los microsueños al volante, o al momento en que nos quedamos dormidos (y aquí no me refiero solo a hacerlo al volante): nadie es consciente de que se está durmiendo. Sí de que pronto lo hará, porque nos da el sueño, pero no somos conscientes del momento en que pasamos de “despiertos” a “dormidos”. Si nos diésemos cuenta, estaríamos inmediatamente conscientes.

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Para poner a prueba la conducción distraída, Ford dispone de un simulador perfecto: Virttex (Virtual Test Track Experiment). Con este ingenio es posible evaluar todas las variables que entran en juego en el momento de la distracción al volante, y también en los momentos de sueño en la conducción. Este simulador es una pieza clave en el desarrollo de las herramientas que luego irán incluidas en los coches de serie, y nos referimos a los sistemas de asistencia a la conducción. Existen muchos sistemas de detección de fatiga, incluso específicos para la detección de la modorra, y los simuladores como Virttex son claves para esos desarrollos.

Los tipos de estudios que hemos estado llevando a cabo en VIRTTEX se han relacionado con la seguridad activa, la distracción del conductor, y los conductores somnolientos. Por ejemplo, alertas para diferentes advertencias como la salida involuntaria del carril, o alerta de colisión inminente. Hemos estado evaluando algunos de los diferentes sistemas que Ford estaba considerando [incluir en los coches de serie]. Nos fijamos en cosas como los tiempos de respuesta y de reacción, cómo la gente reaccionó cuando estaban distraídos [visualmente]. Se lo transmitimos al resto de la empresa [Ford] para que puedan tomar decisiones acerca de lo que realmente sucede con el producto.

Estas son las palabras de Mike Blommer, director del proyecto. El sistema es un gigantesco simulador que cuenta con una estructura donde se aloja un Ford Edge real, solo que anclado a la estructura, sin suspensiones ni neumáticos. Unos proyectores crean un campo de visión de 360 grados dentro de la cúpula, y los altavoces en el interior recrean el ruido del motor del vehículo y el de la carretera y los demás vehículos implicados en la simulación. Se trata de tener algo lo más real posible para poder estudiar las reacciones, reflejos, atención y signos de agotamiento delos conductores, sin peligro.

En definitiva, una inversión enorme que se destina a la investigación y desarrollo de sistemas cada vez más complejos, precisos y eficaces-

Vía | Ars Technica