Utilización segura de los neumáticos

Neumatico

Anteriormente, hablábamos sobre todos los códigos que incorpora un neumático en su flanco y cuál es la forma correcta de interpretarlos. Pero al igual que al resto del vehículo, estos requieren un mínimo cuidado por nuestra parte para que durante toda su vida útil, siempre estén en las mejores condiciones.

Lo primero que debemos tener en cuenta es la presión. Un valor inadecuado será uno de los factores más determinantes en la seguridad de nuestro vehículo. Si esta es insuficiente, la cubierta sufrirá un desgaste mayor en los flancos que en el centro de la banda de rodadura, acortando su vida entre un 15 y un veinte por ciento. Además, perderemos precisión en la dirección y aumentará el consumo de combustible debido a un mayor rozamiento. Incluso podría facilitar la aparición de un reventón, pues el mayor rozamiento disminuirá la resistencia del neumático debido al calor y aumentará su presión.

Debemos por lo tanto comprobar la presión cada aproximadamente dos semanas, con un manómetro de uso propio (los de las gasolineras suelen funcionar como las escopetas de feria). Siempre mediremos la presión en frío. Además, en caliente, nunca reduciremos la presión del neumático, pues se producirá un posterior calentamiento cuando volvamos a rodar y una presión inadecuada. No debemos olvidarnos de la presión de la rueda de repuesto y por supuesto, no sobrepasar los indicadores de carga y velocidad máxima.

Los neumáticos que usemos siempre tendrán características iguales o superiores a las recomendadas por el fabricante del vehículo y nunca debemos mezclarlos en el mismo eje. Tanto el izquierdo como el derecho, deben ser del mismo fabricante, modelo y con un desgaste similar. Además, en caso de que queramos rotar los neumáticos para equilibrar el desgaste, nunca lo haremos en diagonal, pues produciremos tensiones en las ruedas acelerando su desgaste.

Debemos comprobar que el desgaste es uniforme. Un neumático que se deteriore más por una zona que por otra no trabajará correctamente y se deteriorará primero. Especial atención tendremos con los flancos, que debido a los roces con los bordillos, podría presentar grietas. Y por último, en vehículos de tracción delantera, debemos comprobar que los neumáticos traseros no presentan grietas en su banda de rodadura. Estas aparecerán con el tiempo debido a los cambios constantes de temperatura y a las inclemencias medioambientales. Deberemos sustituirlos inmediatamente, pues aunque apreciemos que el dibujo es suficiente, la goma estará cristalizada y el agarre se verá seriamente perjudicado.

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