¿Una cabezada al volante? Ocho claves para evitar la somnolencia en la conducción

Sueño en la conducción

El sueño y la fatiga es un factor de riesgo en la conducción.  Comidas copiosas, pocas horas de sueño, estrés, consumo de medicinas, falta de ventilación en el habitáculo… son algunas de las causas que pueden provocar fatiga en la conducción.

Si estás conduciendo y empiezas a moverte mucho en el asiento,  te pican los ojos, te duele la espalda, ves borroso… ¡cuidado! Estás cansado y estás empezando a sufrir somnolencia. Es hora de hacer un descanso, estirar las piernas, hidratarse y… por qué no, también de echar un cabezada hasta que estés en condiciones de continuar la conducción.

Las consecuencias si no descansas pueden ser fatales. Según un estudio del RACE el tiempo de reacción ante un imprevisto puede aumentar en un 86%, también se produce una pérdida de atención en la conducción, nuestra concentración deja de ser total e incluso puede provocar un mayor aceptación del riesgo y agresividad. Y no es para tomárselo a broma, ya que según datos de la Dirección General de Tráfico, la conducción distraída o desatenta se ha convertido en la segunda causa de accidente.

¿Qué podemos hacer para evitar la somnolencia?

  • Si vas a viajar en coche es importante hacerlo descansado, para eso es necesario dormir al menos 7 u 8 horas. Si conduces con sueño estarás más distraído, las capacidades motoras se verán reducidas, es decir, los movimientos serán más lentos y podrían aparecer microsueños.
  • La hora para iniciar el viaje es fundamental. Las peores horas son entre las tres y las cinco de la madrugada y entre las dos y las cuatro de la tarde. Y siempre que puedas evita coger el coche después de una jornada laboral si no descansas antes. Tampoco lo hagas después de haber ingerido una comida copiosa.
  • Ventila el habitáculo y mantén una temperatura entre 20 y 23 grados.
  • No tomes a la ligera la recomendación de descansar cada dos horas de conducción o siempre que te sientas cansado. Si no lo haces te pasará factura. Y te lo decimos porque un 14% de los conductores afirman realizar sus viajes sin parar, tal y como revela un estudio del Observatorio Español de Conductores.
  • Si estás tomando medicamentos tendrás que consultar con el médico o farmacéutico la posibilidad o no de conducir. Los medicamentos que no son compatibles con la conducción llevan  en la caja un pictograma con un triángulo rojo y un coche dentro. Por ejemplo, algunos de los fármacos más peligrosos son antihistamínicos o antidepresivos.
  • Mucho te hemos hablado sobre las consecuencias de beber alcohol o consumir drogas y ponerte al volante. Es una norma básica: si bebes no conduzcas.
  • También el humo del tabaco provoca somnolencia, por lo que evita fumar dentro del coche. Tu salud y la de los pasajeros lo agradecerán y además te distraerás menos.
  • ¿Sufres insomnio, apnea del sueño u otros trastornos respiratorios? Siempre que no exista un informe médico que así lo indique, las personas que sufran algunos de estos trastornos podrán conducir si pasas las pruebas psicofísicas al obtener o renovar el carné de conducir. En algunos casos los períodos para la renovación podrían reducirse.

En Circula Seguro | Sistemas de detección de la fatiga y falta de concentración al volante

En Circula Seguro | Somnoalert, sistema para detectar somnolencia al volante a través de una aplicación móvil

  • Sergio

    Buenas.
    ¿En el primer consejo cuando decís capacidades moteras queréis decir que es más peligroso para los motoristas?

    Saludos