Una alternativa ‘barata’ al Park Assist, o cómo tunear un R-5 egipcio para que estacione él solito

Park Assist en un R-5 egipcio

Mi amigo Chus me hace llegar un vídeo que recibo entre la estupefacción y la carcajada. Se trata de un (más que) curioso invento que ayuda al conductor a estacionar su vehículo, un Renault 5 de cuando yo era un crío, en un lugar algo estrecho. El artefacto se fundamenta en la idea de “empujar” el vehículo lateralmente para encajarlo en un lugar diminuto. ¿Quién no ha soñado con tener algo así en esos momentos en que meter el coche en el único agujero disponible se nos convierte en una tarea titánica?

Con los avances actuales en materia de ayuda al aparcamiento, quizá un cacharro como este nos parezca una alternativa barata, no en lo económico sino como sinónimo de cutre. Ahora bien, los que aprendimos a conducir cuando la servodirección era un lujo reservado a camiones y furgonetas (y no todas, puedo asegurar), sabremos valorar la importancia de disponer de una asistencia en un vehículo como este, aunque el vídeo en sí sea una frikada de aquí te espero.

En efecto, no hay nada como disponer de una quinta rueda que nos haga mover el coche casi en perpendicular. De esta forma, el conductor evita tener que ir maniobrando adelante y atrás mientras alterna el giro con el volante. El problema vendrá cuando el responsable del coche se dé cuenta de que las ruedas delanteras están hechas un asco debido al extraño desgaste al que habrá sometido a los neumáticos.

En principio, un neumático se diseña para rodar en un plano longitudinal respecto de la ruta que traza el vehículo, asumiendo un cierto esfuerzo transversal cuando el vehículo cambia de dirección. Pero hacer que un coche se arrastre transversalmente estando detenido y con buena parte del peso descansando sobre la zona delantera no puede ser bueno ni para la dirección, que puede perder el alineado, ni para las ruedas, que sufrirán innecesariamente. La banda de rodadura fricciona muy duramente contra el asfalto, mientras que los flancos, que de entrada están diseñados para soportar la flexión derivada del comportamiento dinámico del vehículo, se verán sometidos a un esfuerzo adicional. Dejo los cálculos diferenciales para mi compañero Jaume. Yo sólo digo que hacer algo así con un coche no puede ser bueno.

Pero vamos, que si al buen hombre le hace ilusión su invento, pues nada, que sea feliz. Después de todo, estamos todos de acuerdo en que el vídeo es una muestra del mejor sentido del humor, ¿o no?

Vídeo | YouTube

En Circula Seguro | Dispositivos de ayuda al aparcamiento

  • Pero mira el lado bueno.

    Aparca con muy pocas maniobras.

    El sueño de cualquier alumno de autoescuela el dia del examen.

    🙂