Un profe, un poli, un galeno

Pirámide de la seguridad vial

A veces la vida nos asesta un tremendo mazazo que nos desvencija por completo y le da la vuelta a todo nuestro mundo. Tras ese instante que lo cambia todo pasamos de la confianza y la tranquilidad de vivir una vida normal al máximo desasosiego, a la máxima confusión. Pasamos de un momento de euforia desatada a la tristeza infinita, de la alegría que nos llena al dolor, al vacío. “Ha habido un accidente” es la frase que lo cambia todo.

Sin embargo, no toda la siniestralidad vial sucede de una manera tan imprevista. No todas las colisiones son huérfanas de simiente. No todos los choques llegan sin haber avisado, y mucho, durante días, semanas, meses… e incluso años. Aunque la carretera no nos brinda una segunda oportunidad, en ocasiones, y antes que se produzca el siniestro, vemos indicios que a todas luces nos anticipan lo que un día u otro llegará para cambiarlo todo. Evitar caer en el triángulo de la siniestralidad vial consiste en identificar esos indicios y poner en marcha las medidas preventivas necesarias.

Hoy vamos a hablar, durante un buen rato, de Eva. ¿Os apetece conocerla?

Eva

Día 12. El profe

Ya llevo unos cuantos días de clase con Eva, la chica más risueña del mundo. Mi impresión personal me dice que esta chavala lo tiene todo para ser una más en las estadísticas de la DGT. Y me jode, porque lo suyo no es malicia ni nada, pero esta chica apunta maneras. No hay más que oírla hablar mientras hace la práctica.

Que si el otro día iba bien puesta cuando salió de fiesta, que si se subió al coche del Eric que iba fatal, que si la Paula acabó vomitándolo todo en el asiento y con temblores… Y así cada día que la veo. Y lo peor de todo es que en el coche ya no hace falta que ella beba ni que tome nada, porque se le va la olla que es un gusto. Miento: lo peor de todo es que cuando la lía, la culpa siempre es de los demás.

Hablo con ella e intento que comprenda cuáles son las consecuencias de las acciones que emprende a cada momento. Le explico una y otra vez la diferencia entre conducir y circular, la necesidad de estar al 100% en todo momento para hacer frente a todo lo que nos rodea, pero no hay manera. Que si quieres arroz, Catalina, que su mente está en Pernambuco o un poquito más allá.

“Concienciación” es la palabra. O falta de concienciación, claro. Pero, ¿cómo va a concienciarse esta chica si no tiene ni idea de lo que significa el problema que lleva encima? Si al menos hubiera venido algún día a clase en vez de aprobar la teòrica a base de hacer tests… El caso es que ahora, a contrarreloj, yo intento que comprenda las consecuencias de lo que observo, lo que le espera si no hace nada por cambiar el chip, pero ella lo único que quiere es aprobar, que conducir ya sabe.

O eso dice. Y eso cree.

Coches detenidos

Día 237. El poli

5 de marzo del 2011. Sábado o, mejor dicho, madrugada del domingo. Son las 06:20 horas. Hace frio, pero no importa, el control de alcoholemia no entiende ni de frio ni de calor. Hay que hacerlo y punto.

06:35 horas. Llega nuestro primer “cliente”, se trata de una chica novel. De nombre, Eva. Conduce un pequeño utilitario de color rojo que al bajar la ventanilla en el punto de control deja escapar una música estridente y demasiado alta. No hay respeto. Mal rollo. Positivo, sí o sí.

Buenos días. Control de alcoholemia. ¿Me permite su permiso de conducir, por favor?

En mi mente aún retumban los ecos del “chumba-chumba”. Eva es una joven de 19 años, guapa como un sol, pero a aquella hora sus preciosos ojos verdes se han transformado en dos cuencos rojizos y tristes de mirada vidriosa. Su voz es ronca y de su boca se desprende una halitosis penetrante que me llega. Me mira y se le escapa la risa, quizás por la situación o alentada por unos amigos que, a mi juicio, no lo son. Me dice que nunca ha soplado y que es su primera vez. Le explico cómo hay que realizar la prueba, pero aún así lo intenta varias veces sin éxito.

Señorita, ha vuelto a interrumpir la prueba. No deje de soplar hasta que yo le avise.

Al final, 0.33 mg/l. Blanco y en botella. Por mi cabeza pasa un fugaz pensamiento: “Coño, por su estado habría apostado que superaba los 0.50”. Le informo de sus derechos y le digo que al dar positivo deberá realizar la prueba en otro aparato de más precisión. Ya en la intimidad del furgón le pregunto si sabe cuál es la su tasa máxima permitida. “Pues… no sé. ¿0.25?” Le refresco la memoria: “En su caso es 0.15, ya que usted es conductora novel”. La primera prueba en el etilómetro evidencial escupe un 0.35mg/l, así que deberá aguardar un mínimo de 10 minutos antes de realizar la segunda prueba, la definitiva.

¿Otra prueba? ¡Pero si ya he soplado!

Joder, le he explicado tres veces el mecanismo de la alcoholemia y no se ha enterado de nada. Lo que hace el alcohol… Eva se va caminando hacía el coche como una trapecista sobre tacones rojos. Empiezo a rellenar las actas correspondiente a cada alcoholemia: estadístico, impreso de tíquets, derechos en la prueba, acta de inmovilizar vehículo… Desde mi posición oigo las risas y la música del coche rojo. Por segunda vez pienso que no hay respeto. Ha pasado el tiempo de espera y realizo la segunda y definitiva prueba. 0.34 mg/l. Positivo. No lo entiende, me dice que hace rato que no bebe, que sólo se ha tomado tres o cuatro copas en toda la noche.

Mi parte más visceral desearía darle un sermón, pero ahora no toca. Hay trabajo y sus condiciones no son las mejores, así que sólo alcanzo a decirle que debe tener cuidado, porque ella es la responsable de la gente que lleva y con su estado puede tener un accidente. Pero a Eva eso no le importa. Sólo pregunta por los puntos y por la pasta de la infracción mientras me repite por enésima vez que va bien, “que yo controlo”.

Me siento contrariado. Esa chica no es ningún delincuente y sin embargo puede matar a alguien. He hecho mi trabajo. Sí, pero no. No llegamos. La Administración NO llega. Y nuestra “medicina” es impopular. Efectiva a veces y necesaria, por supuesto, pero impopular, y eso a mí también me jode. Me jode que nos llamen cabrones como poco y, sí, me jode que mucha gente nos odie, pero es lo que hay: nuestro trabajo es difícil de comprender. Tocamos el bolsillo, y eso, ¿a quién le gusta?

El coche de Eva se queda inmovilizado. Nadie se puede hacer cargo de él porque todos van igual. Qué lástima. Pero dentro de mi contradicción… me siento reconfortado. Hemos hecho nuestro trabajo y hemos sacado un peligro de la circulación. Eva llora, me comenta que es una putada y que sus padres se cabrearán con ella si se enteran o si no aparece ya mismo por casa. Le digo que lo siento y que otra cosa no puedo hacer.

A las 08:30 horas finaliza el control. En total cuatro positivos por alcohol y otro por drogas. Nos vamos a tomar un café, que ya toca. Pero el café dura un instante. Nuestra emisora brama. Un accidente.

Domingo, 10:40 h. Tal y como le comenté a Eva, paso para comprobar si su tasa ya es inferior a 0.15. Están todos dormidos. Alguien ha vomitado, manchando el lateral de la puerta posterior. Despierto a Eva y veo que su cara no ha mejorado. El rímel corrido le da un aspecto de femme fatale, aunque su habla es más clara que hace unas horas. Le hago la prueba y…. ¡0.12! Aprovecho para darle mi pequeño sermón. Quizás sea estéril o quizás no, pero me permito perder con ella un par de minutos para concienciarla. Le explico que venimos de un accidente y que el chico que conducía ha dado positivo, que mira la hora que es y aún tienes alcohol en tu organismo.

Le quitamos el cepo al coche y lentamente se va sin decirme nada. Cara larga, mirada indiferente. Está en su derecho. Nosotros somos impopulares y eso hay que aceptarlo. Miro su alejar. Dentro de mí le deseo suerte, deseando de corazón que la denuncia o mis palabras hayan servido de algo.

Salpicadero

Día 412. El galeno

Noche de sábado, noche de verano, en una guardia de Urgencias repleta de casos difíciles. Son las 4:45 y llega una chica con la ambulancia, la acompañan las autoridades. “Nada serio”, me insinúa el técnico sanitario mientras me acerco a la paciente. La veo tan afectada por alguna que otra sustancia además del alcohol que soy incapaz de sacarle a la chica más datos salvo que se llama Eva, y sus supuestos amigos no aparecen por ahí para dar mas información o simplemente dar la cara. Suele pasar.

Me centro en su evaluación médica. Hay fractura de húmero derecho, esguince cervical y no hay marca de cinturón. Al rato, con Eva ya más tranquila y más sobria, charlamos un poco. Para mis adentros, pienso que esta chica ha llegado muy alto en la pirámide de la prevención en seguridad vial. Es una lástima, desde luego, pero aquí el galeno, o sea yo, todavía puede hacer pedagogía:

Eva, has tenido suerte en esta ruleta rusa. No llevabas el cinturón, ¿verdad?

Ella, llorando, asiente.

Además de beber, ¿tomaste alguna cosilla más? Ya me entiendes…

Avergonzada, duda pero cuenta la verdad. Eva no es objeto de sanción ni de juicio moral por mi parte, pero entiendo que me corresponde decirle que NO debería haber llegado hasta el box de Urgencias con la historia que me cuenta, me remonto a las buenas intenciones de su antiguo profe y a las de aquel poli que un día intentó dialogar con ella y reconducir su comportamiento al volante.

“Mira, Eva, no hemos llegado tarde. Tarde hubiera sido que estuvieras ya en el otro lado. Todavía puedes sacarle punta a lo ocurrido, pese a que la recuperación va a hacer que ese trabajo que tanto te ilusionaba empezar el lunes no va a poder ser. Que me tendrás que seguir visitando. Que ya veremos cómo termina este latigazo cervical y que ante todo espero que hayas aprendido algo de todo esto. Que al fin y al cabo, no has causado ninguna victima. Aprovecha esta oportunidad, que quizás sea la última que te brinda la vida.”

Hoy es el último día de seguimento que visito a Eva. Le guiño el ojo y me despido preguntándome si la volveré a ver. Mientras, antes de hacer entrar a mi siguiente paciente, me quedo pensativo y me pregunto si nuestro sistema sanitario merece conductores que admitan que lo suyo ha sido un accidente o si debería ya saber Eva que su mal llamado “accidente” fue la consecuencia de hacer caso omiso a aquellos agentes pedagógicos que invirtieron parte de su tiempo en intentar hacerle ver de qué va esto de la seguridad vial.

Con la colaboración de | Miquel Bort, Dr. Josep Serra
Foto | lamon, portaltampico, dobrych, Photo Monkey
Composición | Josep Camós
(Nota: las fotografías empleadas no se corresponden con los personajes referidos en la narración)

  • José Luis

    Lo peor es cuando, tras un accidente, el conductor dice que lo siente. Si lo sintiera hubiera tomado todas las precauciones posibles para evitar el accidente.

    Que ya sabemos que el riesgo de accidente siempre existe, es imposible preveer todas las contingencias, pero al menos hay que minimizarlas, para que los número para esa rifa en forma de accidente sean muy pocos.

    🙁

  • Y la DGT se sigue empeñando en popularizar y permitir que conducir es cosa que pueda hacer hasta el último mono que apruebe un examen tipo test y un práctico que promueve más la conducción y circulación de novato que de conductor que está a lo que está y que se supone que ha ganado una soltura y avidez al volante como para conducir como uno más sin que el monitor tenga ya ni que intervenir en los mandos del coche.

    En casos así pienso que un monitor y una autoescuela debería poder negarse a conceder el permiso de circulación. Por supuesto con notificación a Tráfico para que así conste. No se trata de que ya no pueda obtenerlo de por vida, pero sí que al menos en esa autoescuela no se le concede por este motivo, este, este y este y que sumándolos todos dejan ver que esa persona no tiene/quiere/puede ir suelta por ahí con un volante entre manos ni con la cartulina en el bolsillo. Que no se vislumbra madurez y responsabilidad al volante vaya. Y que por ejemplo hasta dentro 1, 2 ó 3 años, esa persona no puede presentarse a sacar el carné de conducir.

    Aunque por otro lado pudiera conllevar partes negativas e injustas (por ejemplo que un día un mero novato dé con un monitor que no tiene la cabeza en su sitio ni con la objetividad necesaria y le toque la china). Como que por ejemplo para poder hacer y que pase esto, pues tendría que llegarse al momento de superar el teórico y estar metid@ en las prácticas con el coche claro… pero es que con el Código de Circulación en la mano, no se le debería dar el carné a quien no quiere saber ni entender ni de coche (le gusten o no) ni de lo que significa conducir y circular. Y si actúa así, pues es que la teoría o ni se la ha grabado a fuego y con ello saber interpretar el Código en su plenitud (y no estar preocupada sólo de saberse el límite de alcoholemia para el examen teórico), o es que una vez en el coche demuestra que le ha entrado por una oreja y que le ha salido por la otra.

    • pepserra

      Alexuny, yo soy el galeno del asunto y tambien ha existido esa EVA, quiero aportar un aspecto que has tocado de lleno y es que YO tampoco deberia permitir que ciertos pacientes salieran de mi consulta en las condiciones que salen…pero ¿Hay un protocolo establecido para que yo pueda hacerlo como medico CON TODA GARANTIA I TRANQUILIDAD ? Hasta ahora NO aunque te digan que si , que se trata de ir a comisaria a denuciar…ummmm mal vamos….
      Todavia la sociedad la a 200 pasos por delante…
      saludos -pep

    • Josep Camós

      “un monitor y una autoescuela debería poder negarse a conceder el permiso de circulación.”

      Si por monitor te refieres al profesor de formación vial, estás en un error. Es la Administración la que concede el permiso de conducir al aspirante. Si los profesores de formación vial concediésemos el permiso, seríamos juez y parte, y eso no sería justo para nadie ni garantizaría una formación de calidad. Por el contrario, florecerían autoescuelas mercenarias interesadas en hacer prácticas por hacer (que ya las hay, y más las habría).

      De todas maneras, en alguna ocasión puede suceder que, a título individual, un profesor o el director de escuela de conductores directamente, vete a un alumno. Pero este alumno está entonces en su derecho de irse a otra escuela de conductores que tenga menos escrúpulos. La solución final pasa por hablar con el responsable de los examinadores de esa zona y darle un toque sobre tu alumno. De todas maneras, el alumno siempre podrá cambiar de zona.

      Vamos, lo que he dicho por ahí abajo: hace falta que la sociedad desapruebe las actitudes de las evas y los evos que tenemos por ahí, y entonces todo esto podrá comenzar a cambiar.

      • José Luis

        Cuando yo me saqué el carnet de coche, hace cuatro o cinco años, en el contrato que firmé ponía que si observaban en mi una conducta “irresponsable” podían rescindir el contrato.

        Por tanto, algo de poder si tienen las autoescuelas. Pero tiene que ser muy evidente que el alumno está maltratando el coche de forma consciente e intencionada.

        Por supuesto, esto no evita que ese “alumno” se vaya a otr autoescuela y quizás allí se porte mejor.

        🙂

        • Josep Camós

          O no se porta mejor y su nuevo profe se lo deja pasar todo. :-/

      • pepserra

        Lo mismo se puede decir de los CRM… al mejor postor…con todos los respetos…O NO, directamente!!!!venga

  • muchachoseguro

    Pero esta no es solo la historia de una persona transparente a los avisos. Es sin duda el fiel reflejo de la cultura de la diversión en la que nos hallamos inmersos: lo único que vale es ir a tope, apuntarse a todas las fiestas y no cortar el rollo con chominás de conducción peligrosa [u otras precauciones]. Lo contrario es ser un paria, carecer de estatus, una persona aburrida y anodina, ser en definitiva un malasombra.

    Y esto no es algo que afecte a los jóvenes exclusivamente: la fiebre irracional e intimidatoria por todas las fiestas y tradiciones posibles llega casi a todos por igual. ¿Creen que soy un aguafiestas? Propongo a los lectores lo siguiente: calculen la cobertura que ofrecerán mañana todos los informativos de la TV y demás prensa a los sanfermines. ¿Cómo podemos difundir en los medios el apoyo a la fiesta y la borrachera desbordada durante una semana y al mismo tiempo pretender que calen campañas de seguridad, consumo responsables y demás “cosas aburridas”?

    Yo sostengo que toda la buena fe y dedicación de la educación vial siempre será una fracaso en gente como Eva mientras no vayamos al núcleo del asunto. Pero hasta yo soy escéptico al respecto, dudo que exista alguna esperanza en cambiar una idiosincrasia.

    En lo que a lo personal se refiere, he de decir que me exacerba en infinito que todo esto se traduzca en la carretera, especialmente los fines de semana entre ciertas horas que ya sabemos. Porque por culpa de unos hijosde[…] que salen de marcha y cogen el coche borrachos, yo decido no jugármela a esas horas y quedarme en mi localidad lo cual supone muchas veces quedarse en casa.

    • José Luis

      Eso me pasa a mi, que a ciertas horas no quiero conducir.

      🙂

    • José Luis

      Lo mejor sería comprarse un camión. Si alguien se mete un piño contra tí, es él el que queda hecho polvo y tú no tienes ni un rasguño.

      🙁

      • gonzalo0991

        ya, el otro probablemente moriria y tu quedarias indenme… mientras que si los dos llevarais turismos normales podrian salvarse las dos vidas…

        digo esto pensando en la moda de comprar 4×4 por seguridad…

        • José Luis

          Aunque no sea el tema de éste post, pensemos en el accidente que (según la prensa) provocó Ortega Cano.

          Chocó contra otro coche, cuyo conductor murió. Si ese conductor, en vez de un focos, llevara un camión bien gordo, ahora estaría con su mujer y sus hijos, con sus amigos, disfrutando de la vida.

          Por supuesto, los más pudientes se comprarían un camión y nos avasallarían al resto, como ya hacen con SUV y coches grandotes.

          🙁

    • pepserra

      ¿Cómo podemos difundir en los medios el apoyo a la fiesta y la borrachera desbordada durante una semana y al mismo tiempo pretender que calen campañas de seguridad, consumo responsables y demás “cosas aburridas”?

      totalmente de acuerdo !!!! los mass media tienen su porcion de responsabilidad, aqui solo vemos al poli, el profe y el galeno, pero hay mas=

      la familia, la escuela, los amigos, la TV….

      • José Luis

        Cuando no pasa nada la fiesta ha salido bien. Pero cuando, por desgracia, pasa algo y muere gente, entonces nos lamentamos.

        Hace tiempo hubo una campaña en la que, el conductor, no bebía (el resto de sus amigos sí), pero no se si tendría mucho éxito o si se sigue usando actualmente.

  • escargot

    Lo primero de todo, estoy de acuerdo con Alexuny en que no todo el mundo debería tener carnet de conducir. Hay muchos irresponsables por ahí que lo tienen y no son sólo críos, que no se nos olvide esto.

    Y por otra parte mucha parte de la culpa de situaciones como ésta la tiene la sociedad en la que vivimos, en la que parece que si no te pones ciego es que tienes muy poca vista. Pero parte de la culpa es de la propia persona que decide beber porque, si la sociedad fuera tan exageradamente poderosa y lavacerebros, estaríamos conduciendo borrachos todos. Y no sólo muchos no conducimos borrachos sino que muchos incluso ni bebemos. Ser irresponsable es una opción personal.

    Y, si sus amigos iban como piojos y a ninguno se le ha ocurrido mantenerse sobrio para volver a casa, a lo mejor habría que plantearse cambiar de compañías, ¿no?

    • José Luis

      Es que cambiar de amigos es muy complicado, y no siempre es posible. Si vives en un pueblo, y has crecido con tus amigos, será muy difícil que los cambies por otros.

      En una gran ciudad es más fácil.
      🙂

  • 51433

    Me ha encantado, no puedo decir nada más.

    La cruda realidad, a pesar de que sea ficticio.

    Saludos,

    • pepserra

      me alegro porque asi es amigo asi es… y a veces te enciende la impotencia !!!!

    • José Luis

      Es este un blog con artículos muy interesantes, cuesta decir cuáles molan mas, jeje.

      🙂

  • miquelb

    Buenas tardes Jesús,

    Primero quiero agradecer tu comentario. Muchas gracias!
    Lo segundo es decirte que yo soy “el poli” de la historia y esta No es demasiado ficticia… verás, Eva es el producto de una vivencia de cada uno de los autores. En mi caso, Eva existió y todo sucedió tal y como lo he narrado. Eso sí, quizás ella se llamaba Marta, pero eso, evidentemente, es lo de menos.

    Un abrazo!

  • nomar55

    Uno de los posts más interesantes que hayáis escrito hasta ahora.

    Evidentemente no todo el mundo está capacitado para conducir o, al menos, no en todo momento. La concienciación, que no puede provenir más que de la información mediática y, sobre todo, de la educación son los pilares fundamentales para acabar con casos como el de Eva.

  • Josep Camós

    Como ya han dicho Miquel Bort y Pep Serra, Eva es el producto de una vivencia de cada uno de los autores de esta historia escrita a seis manos, que celebro que os haya interesado porque este texto es de aquellos que me han hecho sentir orgulloso, de mí mismo y de mis amigos.

    Eva seguirá existiendo mientras la sociedad esté dispuesta a permitir que exista, mientras no se pongan los filtros adecuados en cada momento de la formación de las personas para evitar que Eva siga adelante con su pueril actitud.

    Eva seguirá existiendo mientras nuestra sociedad premie las actitudes inconscientes y no el esfuerzo por la formación en valores, mientras no se contemple la formación de las personas desde una óptica tan global como lo es la misma sociedad y mientras cada una de las evas (y los evos) que hay por ahí reciban mensajes contradictorios a su alrededor cuando se están formando, y cuando hablo de “formación” no hablo de llevar un coche sino que todo esto comienza mucho antes, con la formación de las personas como seres humanos.

    Ni el profe ni el poli ni el galeno pueden hacer mucho más sin el apoyo del resto de la sociedad y sin el apoyo de una Administración que les da continuamente la espalda, con procedimientos atávicos y con funcionarios que lo único que hacen es perpetuar ese atavismo… porque tampoco se les permite hacer mucho más.

    • José Luis

      Las discotecas, por ejemplo, podían premiar al conductor que no beba (que de 0.0) con una entrada gratis (para él y su pareja) para la próxima vez que vengan a esa discoteca.

      O incluso que valga para cualquier discoteca.

      Pero no, para ellos es negocio, venden alcohol.

      Y las destilerias podían hacer campañas similares. Pero tampoco.

      🙁

    • pepserra

      Gran reflexion josep , si señor ….la contradiccion en los mensajes forma parte de una constante en mi linea de mis comentarios.

  • escargot

    Lo de los amigos es cierto… muchas veces es difícil dar la espalda a gente que realmente no te está haciendo ningún bien, pero eso se supone que pasa antes… que cuando tienes edad para sacarte el carnet tienes las ideas más o menos claras y te das cuenta de si alguien te está perjudicando.

    En teoría, claro.

    O igual estoy siendo demasiado optimista porque la soledad no es algo que me pese, o porque las amistades que tenía en esa época eran personas responsables. Jeje, una de ellas me dijo un día: “haz como yo y sácate el carnet, que cuando estés por ahí dando clases te hará falta” y le hice caso, y me alegro mucho de haberle hecho caso.

    Bueno, volvamos al tema de las bebidas…

    De la campaña que pedía que quien fuera a conducir no bebiera y que se fueran turnando me acuerdo, la idea me pareció bien pero no sé si la gente hacía caso o no. Los amigos de mi novio hacían algo parecido ya mucho antes cuando se iban de viaje, y es que el que ponía el coche no bebía en las comidas. Cuando he ido con ellos de viaje hemos ido en autobús (que es otra opción) o me han pedido que pusiera coche, ya que saben que no bebo. Vamos, que tener conductores sobrios no es una cosa tan rara. Pero claro, igual es por la edad.

    Abstemios conozco a unos cuantos, y os puedo decir que no somos menos felices que el resto. A mí personalmente no me agrada el sabor del alcohol ni la idea de perder el control de lo que digo y lo que hago. Y, si alguien me dice que sin beber no me divierto… ¿qué más le dará si me divierto o no? Eso es cosa mía.

    • José Luis

      Exacto. Si no haces lo que hace la mayoría, eres raro/a. 🙂

      Yo tampoco bebo, como mucho una copa de vino si los amigos se piden una botella (por probarlo).

      Con lo guay que es conducir, ¿lo vas a estropear bebiendo?

      🙂

      • gonzalo0991

        “Con lo guay que es conducir, ¿lo vas a estropear bebiendo?”

        que gran verdad!!! Es mas, yo de hecho me ofrezco muchas veces para ser el que lleve el coche (y por tanto el que no beba) para darme el gustazo de poder conducir por una ciudad como Madrid casi sin trafico por ser de noche…

      • 51571

        hola ya somos dos yo no bemo nunca

        • 51571

          que mal lo escribi, quiero decir que no bebo nunca

        • 51571

          me gustaria que me alguien me orientase sobre como puedo denunciar el que los camiones no me respeten la distancia de seguridad, pues todos los dias tengo mas de 25 km a mi casa y no hay dia que no me acosen yendo por el carril de mi derecha y estando los dos carriles libres, reduciendo la velocidad y poniendo el intermitente para que me adelanten, aun asi
          siguen acosandome, y esto de verdad me crea ansiedad, un saludo a todos

  • pepserra

    Yo me quedaria con que Eva , Eric, Paula o Juan… entiendan de una vez que hay gente a su alrededor , que (puestos a hablar en lenguaje mercantilista , que es el que esta de moda desde hace unos añitos), no entra en su nomina aportarle seguridad en forma de consejos gratuitos, en un sitema en que hasta un abogado te cuesta un paston.

    Eva deberia saber que eso esta a su alcance y deberia aprovecharlo.

    Pongo la mano en el fuego que tanto Josep entre clase i clase, Mikel , despues de un dia duro en la carrtera y un servidor entre paciente i paciente a las 4 am de una guardia hemos puesto en negro sobre blanco algo que quizas sirva a alguien, aunque insuficiente.

    Y ademas cada uno durante su jornada, y sin ser frikis ni estar traumatizados le damos un caracter divulgativo a la svial y lo expresa a traves de su medio.

    Repito, aunque parezca ostentoso, Eva deberia reflexionar en que no existe ningun animo represor en estos agentes viales, son sobretodo educativos, no entra en nomina ni entrara nunca y no son solo estos tres…hay mas en los 3 niveles de la piramide.

    Quedate con esto EVA…

  • 50637

    La inseguridad vial es consecuencia de la falta de educación y de formación de los conductores, un problema que al parecer nadie con responsabilidades en el asunto quiere reconocer ya sea por consideraciones políticas o intereses económicos. Es inaceptable el nivel de la enseñanza impartida en las autoescuelas, que tal como dice el tópico por una vez certero “enseñan a aprobar un examen en lugar de conducir”. Tampoco es de recibo que en este país todavía no exista una asignatura obligatoria de seguridad vial, preferiblemente en secundaria, que es cuando el alumno puede empezar a captar la importancia de esta cuestión y aprovechar los contenidos. No resulta tampoco lógico que mientras existe una ITV para controlar el estado de mantenimiento de nuestros vehículos (menos del 10 % de los accidentes son por fallo mecánico), no se plantee una “ITV humana” destinada al raciclaje de conocimientos y actitudes de los conductores (el 90 % de los accidentes son por errores humanos).

    • Josep Camós

      tal como dice el tópico por una vez certero “enseñan a aprobar un examen en lugar de conducir”.

      No creo que sea buena idea generalizar. Los hay que nos esmeramos por conseguir que los alumnos salgan con un nivel de conducción y de circulación que queda muy por encima de lo que pide la DGT.

    • pepserra

      itv humana si, pero con garantias

    • 51571

      me ha gustado mucho tu critica constructiva, muy buena

  • escargot

    Yo tampoco estoy de acuerdo con generalizar. Pero la idea de la ITV humana es muy buena.

  • miquelb

    Una “ITV” para supervisar a las conductores sería un gran avance y que arrogaría a la luz una realidad que ahora solo se intuye. Sin ir más lejos, a título personal puedo comentar que son demasiadas las experiencias en que, como agente de tráfico, tropiezas con personas que NO son aptas para conducir por haber perdido en el paso de los años, facultades físicas y/o físicas.
    Sí. Estoy haciendo referencia a personas mayores que a ciertas edades tienen, sobre todo, problemas como de visión, oída, falta de movilidad, etc.
    Nuestra única arma ante estos casos es solicitar mediante Oficio al organismo competente, una revisión médica extraordinaria exponiendo el caso…
    Una vez, sin ir más lejos ( caso real ) las hijas de un conductor octogenario me pidieron a lloros y casi de rodillas que retirara el permiso de su padre que acababa de provocar un accidente por su falta de vista.
    Pero, a veces, uno se encuentras ante casos más insólitos como el ocurrido hace un par de meses en donde una persona con un acentuado problema psíquico de biporalidad causó problema, debido a su trastorno en una autopista. ¿su permiso? Renovado hacía unos meses.
    Evidentemente lo relatado son y serian la punta del iceberg. Por eso, sería muy interesante “pasar esta ITV”. Y eso lo digo como policía, como conductor, como padre de futuros conductores y como hijo de conductor.

    • pepserra

      mikel es mi lucha diaria…

    • pepserra

      el problema buen Mikel es que No deberia rogarse de rodillas ante nadie “que un familiar fuera revisado” , el Gobierno deberia dar potestad a los medicos de familia debidamente formados para comunicar de oficio a DGT o SCT que un paciente suyo merece una baja vial…
      solo hay un pequeño gran problema: la perdida automatica de confianza y el escapismo de los ambulatorios pro miedo a esas bajas…
      por eso el medico…ante esto debe ser cauto y profesional y antes de “denunciar” informar del peligro que se corre …y os puedo decir que funciona …doy fe
      Otra cosa es el tiempo por visita que tenemos los familia…ejem

  • josep roca santafe

    He leído el Post y esta “currao”, os felicito, también he leído todas las respuestas y quisiera dar mi criterio personal.

    Desde mi perspectiva y habiendo impartido charlas a mas de 3.500 “alumnos” carnet por puntos desde el 2006, he llegado a la conclusión que la educación y concienciación es primordial, pero más primordial es, que la persona que te escucha este receptiva al mensaje para que saque un buen provecho de él.

    Desgraciadamente, “ alguien lo a dicho” Evas y Evos hay muchos, los ciclos de la vida se tienen que ir consumiendo pero para prevenir los malos comportamientos tiene que haber la información –antes de–, educación vial en Institutos 14 — 15 años (se va haciendo), refrescar la misma al sacar carnet de conducir (reclamado por alumnos reciclaje carnet por puntos) y posteriormente cada vez que se renovara o incluso poner un periodo inferior, de esta forma daríamos cumplimiento a lo expuesto a la sugerencia 30 Joan Campsolinas de pasar la ITV mental, estas reflexiones las podréis escuchar en el programa de radio que realizamos la asociación ADIMO al Sr Juan Aregio director del Servei Catalá de Tránsit, entrad en http://www.adimovalles.org/rt3/rt3.html clicar programa 37 – 22 junio 2011.

    Esta claro que en la autoescuela te enseñan a conducir, no a circular, por supuesto, circular es algo que tienes que ir aprendiendo dia a dia y precisamente con esta prevención citada anteriormente será la que evitará adquirir malos comportamientos.

    Otra cuestión a tener en cuenta y que recientemente me ha llegado la información es la operativa de los Centros Médicos en concreto de uno de donde yo resido, la mecánica que se sigue es como la del colegio que te podías copiar, asi el aprobado era garantizado y la otra cuestión es que cuando llega la hora de finalizar la jornada laboral acortan el tiempo de las pruebas, quiere ello decir que posiblemente den el “aprobado” a personas que de haber hecho las pruebas en toda su amplitud no serian aptos, (esto conlleva la buena publicidad del Centro teniendo más afluencia de clientes), a partir de ahí debido a la laxitud de los profesionales del Centro están dando suelta a personas que ponen en riesgo su integridad física y la de los demás, me remito a la intervención 34 de miquelb, personalmente conozco dos personas con bipolaridad que conducen, una de ellas haciendo viajes en el territorio nacional, solo pido responsabilidad a los profesionales de estos Centros, la reflexión que les traslado es que hagan un ejercicio, ¿¿“si al llegar a casa después del trabajo llamara a la puerta el policía de turno comunicando que debido a un accidente ha resultado fallecido aquel familiar tan querido y al enterarse del promotor del accidente resultara ser un examinado en su Centro que se dejo de hacer una prueba que de haberla hecho no se hubiera dado como apto”??

    Concluyo opinando que se está haciendo un buen trabajo entre todos pero estamos al principio y los principios son costosos, hay muchas teclas a tocar todavía, creo que poco a poco se le va dando la importancia que tiene, lástima que va despacio por lo que ello representa, el primer concepto que se tiene que cambiar es “esto le pasa a los demás”, cuando logremos hacerlo desaparecer de las mentes habremos dado un gran paso.

    Mientras tanto pido + implicación y responsabilidad a quien corresponda decidir quién si, quien no en la carretera porque el riesgo es de todos.

    Salud — Josep

    • pepserra

      me alegro que te haya gustado Josep
      no obstante debo decir que hasta yo mismo como medico de sanidad publica llegue a proponer al SCT y a ICAM(inspeccion medica)la itv humana con unas proposiciones desde la logica pura como aportar no solo el reusltado de los CRM sino tambien la evaluacion continua de los medicos de familia a Trafico sin vulnerar el principio de confidencialidad(apto-no apto)…o bien medidas para incorporar un nuevo concepto inexistente de incapacitacion: LA BAJA VIAL …para aquellos que pudiendo o no trabajar NO estan capacitados para conducir transitoriamente y crear un registro nacional en Trafico y que nace de la atencion primaria…
      respuestas= muy bien doctor , gracias por su aportacion….lo estudiaremos…je je
      pero no veo la luz del tunel josep…
      lo que dices faltan muchas teclas y muuuuucha voluntad politica mientras la gente circula bajo condiciones pesimas….Yo lo sé lo prometo…

  • escargot

    Qué gran verdad, Josep… si la gente cayera en que no sólo a los demás les pasan cosas habría gente que no se la jugaría.

    Por cierto, sobre lo que preguntabais el otro día de si se seguían haciendo campañas para promover la figura del conductor alternativo, el otro día oí algo a propósito de las fiestas de Teruel y he encontrado esto:

    http://ahorainformacion.com/teruel/php/noticia.php

    Lo que no sé es qué seguimiento tiene, pero espero que el mayor posible.