Treinta años de ABS

ABS

Pasan los años, y cada vez convivimos con más y más siglas que acompañan los nuevos modelos de coches que salen al mercado. ESP, TDI, FSI, ABS… Supongo que no estaría de más hacer un *pequeño homenaje a una de esas siglas que ya lleva 30 años entre nosotros*, y que casi ha quedado en el olvido: el ABS.

Ya nadie pregunta en el concesionario si un coche lleva ABS o no. Se presupone. Pero cuando hace 30 años Mercedes, en colaboración con Bosch, se desmarcó incorporando a su Clase S el *sistema anti-bloqueo de ruedas*, era poco más que un lujo tecnológico al alcance de muy pocos.

Una idea tan sencilla como *evitar que las ruedas se bloqueasen en las frenadas fuertes*, reduciendo considerablemente las distancias de frenado y mejorando la eficacia del frenado en condiciones complicadas de adherencia, y la de vidas que debe haber salvado.

No fue hasta la eclosión de la era digital que se pudo lanzar el ABS en los vehículos de serie, pero desde luego, esa primera piedra es a día de hoy una inmensa pared que “amenaza” con seguir creciendo y creciendo. Y nosotros que nos beneficiamos.

Como toda la tecnología innovadora, empezó estando disponible únicamente en modelos de alta gama, pero a medida que la tecnología se desarrollaba y se conseguían sistemas cada vez más compactos y económicos, *su disponibilidad en el mercado iba en continuo crecimiento*.

A día de hoy, el ABS es simplemente un *integrante más de los sofisticados controles electrónicos de estabilidad (ESP)*, de los que se espera que sigan la tendencia que ha marcado el ABS, y que en unos años ya ni tengamos que preguntar si tal o cual modelo incorpora el control de estabilidad.

Vía | Mundo Motor