Todo lo que tienes que saber sobre el cambio de neumático en otoño

otoño carretera

El otoño, esa época del año donde las vacaciones ya son un lejano recuerdo, de la vuelta al cole para los peques y donde las lluvias se vuelven habituales. Y aunque las temperaturas todavía puedan ser agradables, el otoño es en realidad un buen momento para cambiar de neumáticos.

No solamente es un buen momento para cambiar de neumáticos de verano a neumáticos de invierno, también es el momento ideal para cambiar de neumáticos si los que tenemos se están acercando al límite legal de desgaste, aunque todavía quede margen.

Por qué cambiar en otoño

Al salir del verano, donde en la mayoría de nuestro país las lluvias han sido escasas o inexistentes (salvo en algunas regiones), el otoño y sus primeras lluvias incitan a cambiar de neumáticos, si éstos ya tienen a sus espaldas una buena parte de su vida útil. O sencillamente, si está en mal estado.

Con las primera lluvias, la suciedad depositada sobre la vía durante los meses de verano (grasa de los vehículos y polvo) convierte el asfalto en una superficie deslizante. Los neumáticos inflados de forma deficiente y con poca profundidad de dibujo en la banda de rodadura, aunque ésta sea superior a los dos milímetros, son poco seguros durante los aguaceros del otoño: propician las salidas de la vía y los alcances en frenada, accidentes más habituales en estas fechas.

otoño carretera curvas

Las distancias de frenado se multiplican hasta el 40% y la dirección puede llegar a perder hasta el 75% de su eficacia en cuanto la grasa y la suciedad del asfalto se mezclan con el agua proveniente de las tormentas otoñales. Dichos fenómenos disparan los riesgos para la conducción hasta bien entrado octubre.

Es el momento de pensar en el invierno

En España se tiende a pensar que los neumáticos de invierno son neumáticos de nieve. Y es un grave error. Si bien el neumático de invierno nos permite conservar buenos niveles de adherencia en caso de nevada o helada (gracias a unas diminutas láminas de goma insertas en su dibujo), es en realidad muchísimo más útil cuando bajan las temperaturas.

En cuanto la temperatura del aire baja por debajo de los 7ºC, las prestaciones de los neumáticos de verano o de lluvia disminuyen drásticamente. Aumentan las distancias de frenada y se reduce de forma notable la adherencia (algo primordial en las curvas). Es decir, el comportamiento del coche se ve alterado: la dirección ya no es tan rápida y precisa, la potencia no pasa tan bien al asfalto como antes y simplemente no frena tan bien como antes. Y todo ello independientemente del nivel de desgaste; ocurriría igual con un neumático nuevo.

Michelin crossclimate

La composición de la goma de los neumáticos de verano garantiza las propiedades de flexibilidad y adherencia del neumático dentro de un rango de temperaturas. El problema surge cuando la temperatura baja de los 7ºC, el neumático se vuelve rígido y duro –al estilo de las ruedas de un patinete- perdiendo sus propiedades.

A la inversa, el neumático de invierno está diseñado para funcionar con frío. De 7ºC para abajo es cuando mejor se comporta. Su composición y diseño de la banda de rodadura permiten que el neumático conserve su flexibilidad y adherencia, garantizando así unas distancias de frenada óptimas, adherencia lateral en curvas y la precisión de la dirección del coche. Y todo ello, incluso si llueve, nieva o hiela.

Neumáticos All Season y CrossClimate

Los neumáticos de invierno –o aptos para el invierno- se distinguen por la presencia de un logotipo en sus flancos que representa un copo de nieve o el pico nevado de una montaña. El problema de los neumáticos de invierno es que, al igual que los de verano, no son aptos fuera de su época del año. En verano se deterioran muy rápidamente, el coche flanea ligeramente –perdiendo precisión- y el nivel sonoro de la rodadura aumenta.

Esto nos obliga a tener dos juegos de neumáticos. Y como en España no son obligatorios los neumáticos de invierno, como sí lo son en Alemania o en Suiza, optar por unos neumáticos adaptados a todas las épocas del año puede ser una solución ideal.

Los neumáticos All Season son neumáticos que se comportan igual en verano como en invierno. La temperatura del aire no les afecta y mantienen las prestaciones tanto bajo cero como con 35ºC, ya sea en seco, lluvia o nieve. Aunque la tecnología de estos neumáticos ha mejorado mucho en los últimos años y sus prestaciones son ahora casi equivalentes a las de neumáticos de verano y de invierno, siguen sin ser tan eficaces como los neumáticos dedicados (ya sean de invierno o de verano).

Michelin Crossclimate

Existe una última opción de neumático apto para circular cualquier época del año, incluso en países donde los neumáticos de invierno son obligatorios: el Michelin CrossClimate. Este neumático del fabricante francés no es una goma “todo tiempo” al uso. Es el único neumático de verano homologado para el invierno.

Tuve oportunidad de probar este neumático y sus prestaciones, en verano, son las de un neumático de verano (silencio de marcha, adherencia), mientras que en invierno cumple como lo haría un neumático de invierno, conservando los mismo niveles de adherencia que con temperaturas altas, tanto en seco como en mojado o con nieve.

Ya sea un neumático All Season o un Michelin Crossclimate, la opción de este tipo de neumáticos puede ser la ideal para nuestras latitudes.

Fotos | Pixabay, Michelin

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