Telepeajes: evitar colapsos y posibles choques por alcance

Peaje

Comencemos por situarnos en un caso práctico que bien pudiera ser real. Circulamos a una velocidad de 120Km/h por la Autopista del Atlántico AP-9 (Galicia) y el tráfico parece fluir con cierta normalidad. Tomamos una curva de cierta profundidad que impide ver cómo continua la calzada más allá y nos encontramos con una retención inesperada. Clavamos freno, reducimos marchas, sudamos la gota gorda… y al final conseguimos detenernos a tiempo. Resulta que la retención está causada por el dichoso peaje, seguramente bien señalizado, pero como íbamos distraídos y prestar atención a la señalización no hemos caído en la cuenta y, como hace ya un buen rato que todo está parado, la caravana se extiende más allá de la zona en la que me vuelven a informar que no puedo pasar sin detenerme y abonar la cantidad necesaria.

Está claro que se ha producido una situación de riesgo de la que hemos salido airosos de pura chiripa. Pero si llegamos a continuar distraídos o el vehículo que nos sigue no logra frenar a tiempo, hubieramos tenido un percance. O peor aún: alguien que sí permanece atento se da cuenta de que existe el pejae y automáticamente se olvida de la importancia de conducir con seguridad para rebuscar en su monedero la chatarra de las vacaciones con la que piensa abonar el importe. Se le cae un euro, se agacha el copiloto a por la moneda y también el conductor, se dan un coscorrón y entre risas y quejidos se empotran contra la cola a una velocidad de 100Km/h. Son extremos, pero puede ocurrir y de hecho, ocurre.

¿Cómo poder evitar este tipo de distracciones? ¿Es posible evitar que los peajes se colapsen? ¿Y si fueramos capaces de reducir la contaminación en puntos como estos, donde los vehículos paran, vuelven a ponerse en marcha, aceleran bruscamente y un largo etcétera? Pues para ayudar a que todo esto sea así nació hace un tiempo el sistema de Telepeaje; cuyo máximo exponente es VIA-T.

El sistema del telepeaje es sumamente sencillo. Se trata de instalar en el parabrisas de nuestro vehículo un pequeño emisor de microondas que se comunicará con las antenas instaladas en los puestos de peaje. Cuando entremos en el paso la antena recibirá la señal que envía nuestro vehículo y nos dará paso levantando la barrera y colocando el semáforo en verde. De esta forma evitamos detener nuestro vehículo, ya que lograremos cruzar en un intervalo de velocidades lógico para la zona en la que nos encontramos (entre 20 y 40Km/h) reduciendo la posible retención que se pueda producir. Vamos a ver más en detalle.

Podríamos decir, desde el punto de vista menos técnico, que existen dos tipos de peaje en los que es posible utilizar este sistema. El primer tipo serían las vías exclusivas, donde es necesario tener este sistema para cruzar. Y el segundo tipo serían las vías mixtas, donde quien lo posea puede utilizarlo y quien no lo posea, puede pagar por otros medios. Hablando de una forma más técnica estaríamos hablando de las señales verticales R-418 (Vía exclusiva para vehículos dotados de equipo de telepeaje operativo. Telepeaje Obligatorio) y la S-32 (Telepeaje).

Cuadro de vias para uso de telepeaje

Generalmente no presentan retenciones ni problemas, pero siempre puede darse alguna excepción. Si el sistema funciona el conductor oirá un pitido y la barrera se abrirá. Si no se oye pitido alguno o se oyen varios, será mejor frenar o podemos acabar con el morro del coche un poco tocado. Cuando se trata de vías exclusivas veremos como camiones y autobuses se tiran hacia ellas de forma masiva, vigilando siempre, eso sí, las limitaciones que mediante otras señales se impongan. Puede ser que nos avisen de que debemos tener una anchura o altura máxima, peso, gálibo o cualquier otra restricción. En las vías mixtas, si el carril señalizado como tal está ocupado por otros automóviles que no disponen de dicho sistema, entonces sí podrían entorpecernos la marcha. Pero esto ocurre en contadas ocasiones. Lo que sí conviene resaltar y no olvidar nunca, tengamos o no tengamos el sistema VIA-T instalado en nuestro vehículo es el mensaje transmitido por las señales de acuerdo, en este caso, a su forma. Redonda obliga y cuadrada informa; porque se dan casos en los que la autopista se colapsa y ni un sólo turismo accede a una vía mixta que se encuentra vacía por creer que es obligatorio pagar de dicha forma.

Pero no sólo de velocidad y de retenciones se aprovecha este sistema para mejorar la seguridad vial. Utilizando el telepeaje evitamos tener que pagar con efectivo o con tarjetas exclusivas de cada autopista y de esa forma estaremos más pendientes de la conducción, evitaremos distracciones y por si esto no fuera suficiente, podremos controlar, de forma efectiva, el gasto efectuado gracias a los gráficos y estractos que nos proporcione la entidad bancaria con la que contratemos el pago. Y es que, así es como podremos conseguir este sistema: en nuestro banco o caja habitual y excepcionalmente con ciertos clubes, servicios de pago y empresas privadas.

En las siguientes entidades financieras, podremos obtener el emisor de VIA-T:

Probablemente existan otros bancos, cajas y financieras fuera de este listado que dispongan también, entre sus servicios, de la tarjeta de telepeaje. Si no aparece el tuyo y estás interesado, pregunta en tu oficina. Según el contrato y la empresa se puede obtener como una tarjeta de crédito normal y corriente, de forma que se carguen en nuestra cuenta al mes siguiente los viajes efectuados, o como una tarjeta de débito, de manera que nada más pasar se haga efectivo el pago. Si escogemos la opción débito no tendremos acceso al estracto mensual.
Cabe destacar también que, dependiendo de cual sea la entidad emisora, podrá variar el nombre del producto: Teletac Via-T, VIA-T a secas, Tarjeta de Telepeaje, VIA-T Euro 6000, TAC VIA-T… pero en casi todos los casos encontraremos que denominan al aparatro transmisor con las siglas OBE.

Algunas otras entidades no financieras, como CEPSA o REPSOL proprocionan, junto a sus tarjetas de crédito para combustibles y servicios (Solred, Star) la posibilidad de instalar un transmisor y efectuar los pagos a través de sus tarjetas.

En cuanto a los costes personales de utilizar el servicio, tendremos en primer lugar la tasa del OBE. Durante el primer año puede ser gratuito en algunas cajas, en otras, como por ejemplo Caixa Galicia pagaremos una cuota de 36€ y de tan sólo 6€ el resto de años. Si el contrato está en forma de pago diferido o crédito es posible que nos cobren unos pequeños intereses. Usando una vez más a Caixa Galicia como ejemplo, nos restarán 0,6€ por dicho concepto. Existen también tarjetas limitadas a diversos peajes o tramos, como las que otorga Caja Laboral y Kutxa, referidas a los tramos Donostiarras con peaje. Lo importante es consultar en nuestras oficinas habituales y si tenemos ganas, pasar por algunas otras. Al fin y al cabo es un servicio que nos será de utilidad en casi todas las autopistas de peaje Españolas. Y hemos de preguntar también si vale para el vehículo que deseamos, ya que algunos incluso están preparados para motocicletas con y sin sidecar. Lo que supone que podamos efectuar cierta portabilidad si cambiamos de vehículo durante la semana o en los días libres.

Hay que calcular los beneficios de acuerdo a los viajes que vayamos a efectuar y los descuentos que por ellos obtengamos. Por ejemplo, si cruzamos la AP-8 a la altura de Donosti y nuestro OBE pertenecer a Caja Laboral obtendremos descuentos del 25% si hacemos entre 1 y 9 viajes, del 55% si superamos los nueve y no alcanzamos los veinte y hasta de un 75% en los pagos mensuales si superamos la veintena de viajes.

Definitivamente una forma maravillosa de evitar peligros si nuestra circulación habitual discurre por las autopistas de pago.

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  • Lo que pasa es que pagar 36 euros por un chip que no debe costar ni 3 euros, cuesta. Sobre todos si haces pocos viajes.

    Por otro lado, vaya mierda autopista que no señaliza una retención a la entrada de un peaje, con curva de por medio. ¿Se puede denunciar eso?

    Porque imaginate que viene un camión un poco despistado, cargado hasta las cejas…

  • En realidad pagas 36 no por el chip, sino por el mantenimiento de dicho sistema. Es como una tarjeta de crédito, al fin y al cabo, y el banco o caja de turno tiene licencia y opción de cobrarte o no; lo mismo que ocurre con las tarjetas.

    Sobre la señalización, en el texto digo que está bien señalizado y que nos hemos despistado. Y también que es un caso imaginario… que bien pudiera ser real, no que lo sea. Pero si te refieres a otro peaje, pues sí, en caso de mala señalización todo ciudadano puede ponerse en contacto con el órgano propietario de la vía y comunicarles que algo falla, para que como mínimo lo sepan. Y si son honestos, tomen medidas.