Técnicas forenses para mejorar la seguridad vial

Unidad de Investigación de Accidentes de Audi

Los fabricantes de automóviles intentan en la medida de lo posible mejorar la seguridad de sus coches poniéndolos a prueba en múltiples _crash-test_, simulaciones, etc. Sin embargo, *es inviable simular todos los accidentes posibles*, así como recrear con máximo realismo las consecuencias de un accidente de verdad. Para compensar eso, algunas marcas tienen su propia división de investigación de accidentes reales.

Por ejemplo, Audi tiene la *Unidad de Investigación de Accidentes* (UIAA), en la que trabajan ingenieros, médicos y psicólogos. Colaboran con la policía bávara y el Hospital Universitario de Regensburg, y cuando en la zona se ve involucrado un Audi en un accidente, se desplazan hacia allí velozmente.

Al igual que los CSI, los _Unfallforscheren_ (investigadores de accidentes) recopilan la máxima información posible en el lugar de los hechos: marcas de frenada, dónde han ido a parar los restos de los coches, sacan fotografías, cotejan datos con el atestado policial, interrogan a los testigos si los hubiera…

Unidad de Investigación de Accidentes de Audi

Además, un equipo de psicólogos se encarga de preguntar a las víctimas sobre las circunstancias del accidente, en qué estaban pensando, qué sucedió, comprobar si hay incoherencias en sus declaraciones, etc. De esta forma, los profesionales tienen más ingredientes para *saber hasta qué punto estuvo implicado el factor humano*.

Por otra parte un equipo médico, en colaboración con el hospital, vigila la evolución de los implicados de forma anónima y conforme a la ética deontológica. A nivel técnico se tiene en cuenta la *especificación técnica del vehículo, color, potencia del motor y el modelo exacto*.

Durante varias horas los técnicos anotan cualquier detalle relevante, se hace una revisión en profundidad del coche. En conjunto unos 3.000 datos pasan a la base de conocimiento de la UIAA.

Unidad de Investigación de Accidentes de Audi

Con esta información, *los ingenieros reconstruyen el accidente mediante complejas técnicas de simulacion informática*, para saber con todo lujo de detalles qué pasó. Sus descubrimientos se utilizan para mejorar la seguridad activa y pasiva de los coches tomando como partida casos totalmente reales. También sirve para comprobar la eficacia de los sistemas existentes.

Así, en 11 años de actividad de la UIAA, la marca de Ingolstadt ha desarrollado sistemas de advertencia de cambio de carril involuntario, comprobación de ángulo muerto, control de crucero que vigila el tráfico con radar, estructuras que soporten mejor cierto tipo de golpe o airbags que protejan mejor a los ocupantes.

Se trata de evitar en la medida de lo posible que lo que han sufrido algunas personas no lo sufran otras en un futuro próximo.

Fuente | *Audi*