
¿Quién no se ha encontrado alguna vez al circular en mitad de la noche por una oscura y recóndita carretera con una persona que deambula por la calzada sin hacerse ver? Y no, no hablo de la leyenda urbana aquella sobre la chica de la curva, sino de un noctámbulo peatón que, ajeno a lo que le rodea, trisca por la carretera como quien pasea por mitad del campo.
Si días atrás hablábamos de peatones en la jungla del asfalto, hoy nos encargamos de los que transitan por las carreteras, y ni que sea para variar pido un contenido aplauso para la DGT después de leer lo siguiente:
Tras la muerte de dos peatones el domingo cuando caminaban por una carretera gallega la DGT ha decidido hacer operativo este sistema que supondrá una sanción de 80 euros a los peatones que circulen por carreteras rurales sin dispositivos reflectantes.











