
Cuando hablamos de videojuegos relacionados con el mundo del automovil poca gente podrá pensar más allá de los clásicos simuladores o juegos de arcade. Muchos de nosotros nos hemos pasado muchas, quizás demasiadas, horas delante de la pantalla del pc o de la televisión al volante de sagas míticas como Gran Turismo, Need for Speed o Colin McRae.
Tampoco hace falta decir que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia, sobre todo si hablamos de juegos arcade, que no van más allá de la diversión y poco tienen que ver con el hecho y la realidad de conducir. Pero con la llegada del siglo XXI y las consolas portátiles de última generación eso ha cambiado. En los últimos años el auge de los juegos de inteligencia-conocimiento ha inundado todos los rincones y raro era que no hubiera llegado al mundo del aprendizaje al volante.



