
Hematoma subdural crónico… Con ese nombre, tiene que ser muy chungo, ¿no?
Más que si es chungo o no chungo, hay que considerar que el hematoma subdural suele presentarse como una complicación tardía de un trauma craneoencefálico que a veces se pasa por alto después de haber sufrido una colisión con el coche. Ahí todo el mundo se fija en las costillas rotas y en las heridas abiertas, y de vez en cuando ocurre que hay alguien que lo está pasando peor que todo eso… sin darse cuenta, como le pasaba a aquel chico que iba con el bazo roto sin saberlo.
De vuelta a los golpes en la cabeza, si nos damos cuenta, cuando pensamos en traumatismos del cráneo asociados a siniestros viales siempre nos vienen a la mente las palabras más usadas en los medios: comas, traumatismos craneoencefálicos, hemorragias y derrames cerebrales que sobrevienen inmediatamente después del choque. Pero no siempre todo acaba así: el cuerpo nos guarda ciertos secretos, como este del hematoma subdural crónico, que quedan latentes… hasta que por fin se manifiestan.



