
Cada año, se producen 14.000 accidentes con animales involucrados. De esa cantidad, uno de cada cuatro accidentes tiene involucrados a perros o gatos, animales de compañia con una muy clara relación con el ser humano. En el resto de los casos, además de las medidas para evitar que los animales atraviesen las carreteras mediante vallado o pasos, poco se puede hacer. Ellos no entienden mucho de carreteras y de automóviles. Pero si con los animales salvajes la variable humana se reduce, con los animales de compañía pasa todo lo contrario. Y ahí ellos no tienen ninguna culpa.
Que un automóvil tenga un accidente con una animal de compañía involucrado es un problema que parte de nosotros mismos. Ahora mismo en nuestro país están censadas 9 millones de mascotas y aún así, sus dueños desconocen como han de transportarlos en sus vehículos. El resultado es similar al de llevar a un niño en la parte de atrás de un coche y frenar de golpe. Ya sean un niño o una mascota, 20 kilogramos cuando se frena a 50 km/h provocan un impacto de 700 kilos de fuerza.



