
Que ciertos medicamentos alteran nuestra capacidad para la conducción es algo innegable. Las cifras hablan de que entre el 5-10% de los accidentes ocurridos en las Unión Europea tienen en los medicamentos una de sus razones. La somnolencia, los mareos o la visión borrosa son algunos de los efectos que pueden causar los medicamentos.
Para combatir con ello, hace menos de un año que el Ministerio de Sanidad y la DGT se pusieron a trabajar en la identificación de aquellos medicamentos que afectan a la conducción. Su propuesta pasaba por identificar aquellos medicamentos que podrían tener efectos secundarios negativos para la conducción con un pictograma de un coche negro dentro de un triángulo rojo. El símbolo estará bien visible en el envase del medicamento y instará al usuario a leer el prospecto para más información.


La somnolencia es una gran enemiga de la conducción segura, ya que sus consecuencias van desde un susto por microsueño hasta un accidente. A veces, dicha somnolencia está provocada por un medicamento que altera nuestras facultades. Asímismo, el tiempo de reacción puede aumentarse por la acción de los medicamentos o disminuir los reflejos.


