
Bump es una aplicación para teléfonos móviles, smartphones iPhone y Android de momento, que permite que los conductores se comuniquen entre sí más allá de los gestos y los gritos. Te das de alta en el servicio indicando tu matrícula y tu número de móvil y si quieres comentarle a otro conductor que lleva una rueda pinchada, sólo tienes que hacer una foto de su matrícula y emplear la aplicación. El software se encarga de identificar la matrícula del afectado, que lógicamente tiene que haberse dado de alta en el servicio, buscar el número de móvil y enviarle nuestro mensaje de forma anónima.
Lo cierto es que la noticia me ha sorprendido porque no acabo de verle la gracia a este tipo de recursos. Es decir, sí, rectifico, quizás en un hipotético mundo feliz, donde los artilugios se empleasen con buen fin y donde el hombre no fuera un lobo para el hombre, Bump sería un buen recurso para evitar, por ejemplo, tener que usar la megafonía de un centro comercial para pedir que el conductor del vehículo con matrícula tal acudiera a su lugar de estacionamiento. Pero sitúo Bump en un entorno real, con todo lo que tenemos a nuestro alrededor, y me dan escalofríos.




