
Hace más años de los que voy a reconocer, siendo yo un chaval, alguien me preguntó qué quería ser de mayor. Si me lo hubieran preguntado una semana antes, seguramente habría dicho astronauta. Y una semana más tarde habría dicho súper-héroe. Pero esa semana acababan de estrenar una serie de dibujos animados japoneses que me invitó a decir jugador de fútbol profesional.
La respuesta, como no puede ser de otra forma, es que eso estaba muy bien, pero que estudiara algo como plan B. Porque a profesionales, solo llegan los mejores.






