Son los llamados accidentes de ‘chapa’, es decir, siniestros que ocurren principalmente en vías urbanas y donde el perjudicado no es una persona, sino más bien los daños ocasionados en nuestro vehículo o indirectos, como suelen ser los daños ajenos a terceros. Igualmente como ocurre con los siniestros, con ocasión del tráfico, en donde se producen lesiones en las personas tenemos que tener claro que hablamos de accidentes involuntarios. En caso contrario, no sería un accidente como tal, sino más bien un hecho imprudente en donde se involucra directamente a una persona.
Para entendernos, hablaremos de esos pequeños golpes que con responsabilidad o sin ella pueden hacernos perder el tiempo equivalente a media jornada de trabajo. A unas malas, la asistencia en carretera nos llevará el coche al taller y nos dará incluso opción a continuar nuestro viaje. Pero no sin antes, echaremos mano de la declaración amistosa de accidentes para que nuestro seguro se ponga a trabajar y nos recuerde, entre otras cuestiones, las prestaciones cubiertas. Al final, alguien correrá con los gastos, ¿nosotros?, ¿el contrario?, ¿el seguro?...










