
Allá por los difíciles y fieros años ochenta, era frecuente que en mi barrio florecieran los coches reventados por ladrones de poca monta que pretendían hacerse con el radiocassette del vehículo para venderlo luego por ahí, también era habitual descubrir que durante la noche a un vehículo le habían cambiado las cuatro ruedas por ladrillos, e incluso había visto a más de un pobre desgraciado que al madrugar se encontraba con un enorme vacío allá donde la noche antes había aparcado su coche. Eran tiempos en los que los robos a coches formaban parte de nuestro paisaje cotidiano.
Tengo la impresión de que este tipo de situaciones dejaron de ser tan habituales durante los burbujeantes tiempos de bonanza económica, pero ahora, por keynesiana ley de vida, intuyo que con la crisis pueden volver los robos si es que no lo han hecho ya, que cada vez me cuesta menos ver por la calle pedacitos de cristal templado que revelan actuaciones vandálicas sobre los vehículos.
Quizá por eso no esté de más recopilar una serie de consejos encaminados a evitar o a dificultar al máximo los robos de coches.








Las nuevas garantías del seguro obligatorio aprobadas por el Pleno del Congreso el pasado mes de junio, entrarán en vigor el próximo 1 de enero de 2008. En concreto, las garantías se elevaron hasta 70 millones de euros para daños personales y a 15 millones de euros para daños materiales, ambas en caso de siniestro, 

