
Hace unos días había campaña de donaciones de sangre en el Centro de Salud de mi ciudad y me dejé caer por allí, como hago siempre que puedo. Creo que es un deber moral de cualquiera teniendo en cuenta lo necesarias que son muchas veces las transfusiones cuando se atiende a los heridos de un siniestro vial y en otras muchas situaciones en que hace falta sangre, un fluido que hoy por hoy no se puede elaborar de forma artificial.
Tenía pensado hablar de este asunto como hice tiempo atrás en aquel llamamiento a las donaciones, y justamente esta semana en España ha salido a relucir la noticia, original de finales de diciembre, de que en Reino Unido se están planteando formar una base de datos de donantes de órganos desde el momento de la obtención del permiso de conducir.




