
¿Cuánto hemos hablado sobre los incómodos badenes? Mucho, quizás demasiado. Quizás un elemento que bien utilizado no debería dar ningún quebradero de cabeza y que cumpliría una importante función dentro de la seguridad vial. Pero por unas cosas u otras, los badenes son más un estorbo o un incordio que un elemento de seguridad. Sobre todo para los conductores.
La altura excesiva, su colocación repetida o en zonas donde realmente no son necesarios provocan que nuestros vehículos sufran mucho desgaste en un elemento fundamental para nuestra propia seguridad, los amortiguadores. Además tienen otros efectos secundarios como pueden ser el ruido que generan. Quizás algo que no tenemos en cuenta, pero que seguro que alguien que viva cerca de uno nos puede confirmar.






