
Explicar a estas alturas que el peatón es el usuario más vulnerable de la vía es caer en una obviedad, pero se trata de una obviedad necesaria al fin y al cabo, porque un año tras otro los peatones atropellados siguen siendo más de 10.000.
¿Y qué ocurre cuando un peatón sufre un atropello? Más allá del daño físico y psicológico que sufre la persona que ha vivido el atropello en primera persona, ¿qué puede hacer para reclamar sus derechos como víctima de la siniestralidad vial?
Hoy propongo que le echemos un vistazo a las posibilidades que ofrece la ley para que cualquier peatón que haya sido atropellado en la vía. Como todos somos peatones, quizá resulte interesante tener una idea general de cuáles son los derechos que nos asisten en un caso tan indeseable como el de ser arrollados por un vehículo.










