
Este es uno de esos debates que, como el Guadiana, viene y va. ¿Es lícito, útil, recomendable, etcétera, que se impongan las sanciones teniendo en cuenta el nivel de rentas del sancionado? ¿Debe pagar lo mismo alguien que cobra menos de mil euros al mes que alguien que se baña en billetes como el Tío Gilito? ¿Funcionaría esto en España de manera parecida a como dicen que funciona en Finlandia?
El asunto, que como digo es cíclico, ha vuelto porque la Unión de Guardias Civiles lo ha puesto sobre la mesa, y es que están acostumbrados a ver a pie de calle cómo funciona esto de las multas. Al que cobra 600 euros y le imponen 300 de sanción le rompen la vida, mientras que al que tiene dinero para aburrir esos 300 euros le saben a poco en comparación con el ratito de diversión que se ha llevado.
Pero vamos, que es un debate que admite tantas opiniones como puntos de vista.










