Que la mayoría de conductores no se ajustan correctamente el reposacabezas es ya un clásico que podemos leer y escuchar habitualmente en los medios. Lo que no suena con tanta frecuencia es que muchas personas gradúan mal todo su asiento, incluyendo el respaldo y la distancia hasta los mandos.
En estas circunstancias, el conductor fuerza su posición al volante, se cansa más, hace más difícil su capacidad de maniobra, se expone a graves lesiones e incluso durante una colisión puede llegar a impedir el correcto funcionamiento del airbag.



