
El título puede sonar complicado, pero economizando lenguaje es tal cual lo que han propuesto desde la Asociación de Concesionarios (Faconauto) para intentar salvar el plan actual. Las limitaciones del Plan VIVE han sido las principales causas de que poco después de su nacimiento desde todos los estamentos se plantean el cambio. Una medida de choque, para intentar salvar una propuesta que pretendía revitalizar el mercado y que ni de lejos lo ha conseguido.
Las ayudas del Plan VIVE pasan por la financiación del coche nuevo cuando se achatarra un vehículo de más de quince años de antigüedad. Las nuevas actuaciones consistirían en la ayuda directa, como pasaba con el antiguo Plan PREVER, de hasta 1000 euros en la compra de un vehículo nuevo y 900 en el caso de que éste sea un seminuevo de menos de tres años de antigüedad. Aunque quizás la medida que más pueda ayudar sea que se reduzca la edad del automovil a dar de baja y achatarrar a los diez años. En pocos palabras, un nuevo Plan VIVE, ya que la idea original pasaría a mejor vida.






