
Como ya comentamos en su momento, Europa se ha marcado la prioridad de eliminar de las ciudades los vehículos impulsados con gasolina y gasóleo, y se ha fijado el año 2050 como meta para conseguirlo. Dentro de esa estrategia, se ha regulado la subvención de determinados vehículos eléctricos que se matriculen en nuestro país.
El sector del transporte es el responsable de un 39% del consumo de energía en España, y en un 98% esa energía deriva directamente del petróleo. Por otra parte, el transporte por carretera representa más del 25% de las emisiones totales de CO2 hacia la atmósfera. Con esos mimbres, el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio ve en el vehículo eléctrico un revulsivo para el sector industrial, de electrónica y de tecnologías de la información y comunicaciones, y una buena oportunidad para la reducción de la contaminación atmosférica y acústica.





