
Esto viene al hilo de algunas noticias (actuales y no actuales) en las que se denuncia que el Ministerio de Fomento cambie la señalización vial en algunas carreteras nacionales sin previo aviso, algo que se etiqueta como “trampa” con fines recaudatorios. Es verdad que el hecho de que se cambie la señalización puede suponer un contratiempo para muchos conductores, si no todos, pero lo que ya no es tan verdad es que la culpa por las nuevas infracciones sea de la administración. Es más, me atrevo a decir que la responsabilidad de cumplir las normas y las señales es exclusiva del conductor y que no es necesario que nadie nos avise por un simple hecho: nosotros debemos verlas.
Posiblemente este artículo traiga un debate a la actualidad que puede ser tan controvertido como enriquecedor, pero seamos realistas, la responsabilidad de las autoridades se restringe a la instalación y al mantenimiento de las señales y marcas viales, mientras que por otro lado el reglamento establece claramente que la obligación de los usuarios de la vía es obedecer las señales de circulación, así como a adaptar su comportamiento al resto de mensajes en las vías.









