
Llevo ya un tiempo escribiendo sobre Seguridad Vial y me doy cuenta de que a diario veo la vida con esas gafas. Llego a evaluar cada cosa que veo, cada acción y cada situación otorgándole una puntuación en mi escala particular de “seguritis”. Puede que eso se traslade a estar más encima del detalle, en definitiva a ser un pesado que no deja de aleccionar por todo.
A veces pienso en la frontera que hay entre conducir seguro y conducir con aprensión. No soy psicólogo, pero creo que a veces el miedo puede camuflarse de prudencia, y es entonces cuando el peligro se destapa y se hace real, desgraciadamente.






