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	<title>Circula seguro</title>
	<link>http://www.circulaseguro.com</link>
	<description>Blog dedicado a la seguridad vial, con información, consejos y reflexiones para circular más seguros</description>
	<pubDate>Thu, 12 Jun 2008 22:13:03 GMT</pubDate>
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      <title><![CDATA[Stop Accidentes presenta un código deontológico para las informaciones sobre seguridad vial]]></title>
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      <pubDate>Thu, 12 Jun 2008 22:01:02 GMT</pubDate>
      <author>Josep Camós</author>
      <description><![CDATA[	<p><img id="image1104" src="http://www.circulaseguro.com/images/2008/06/prensa_y_siniestralidad_vial.jpg" class="centro" alt="Prensa y siniestralidad vial" /></p>

	<p>Si creemos que <strong>la educación es la base de una buena salud vial,</strong> no podemos olvidar el papel que tienen los <strong>medios de comunicación</strong> en todo el proceso. Ciertamente, el trato que dan los medios a la seguridad vial es determinante a la hora de crear un <a href="http://www.circulaseguro.com/2008/03/22-es-la-siniestralidad-la-contrapartida-de-la-movilidad">estado de opinión sobre el problema de la carretera</a> y sobre cómo <strong>nos afecta a todos.</strong></p>

	<p>La asociación <a href="http://www.stopaccidentes.org/">Stop Accidentes</a> ha redactado, en colaboración con la DGT, un <strong>código deontológico</strong> sobre cómo deberían elaborarse las informaciones sobre seguridad vial. Editado por Etrasa, el código hace una lista de varios puntos que son ciertamente interesantes a la hora de plantearse cómo informar acerca de un suceso, unas estadísticas, un informe que tengan que ver con el mundo de la circulación.</p>

	<p>¿Afectan estas pautas solamente a los periodistas? Yo creo que no. Si vivimos en plena <strong>era de la información,</strong> es lógico pensar que <strong>todo el mundo,</strong> tanto quienes elaboran los contenidos de los medios como quienes los consumen, deberían ser conscientes de la <strong>necesidad de una ética</strong> de las formas a la hora de hablar sobre asuntos relacionados con los males de la carretera.</p>

	<p><a name="more"></a>Entre las observaciones reseñadas en ese código, están todas estas, que quizá se podrían argumentar como sigue:</p>

	<p><strong>1. No confundir <em>siniestro</em> con <em>accidente</em></strong><br />
Porque cuando hablamos de un <a href="http://buscon.rae.es/draeI/SrvltGUIBusUsual?LEMA=accidente&#38;TIPO_HTML=2&#38;FORMATO=ampliado">accidente</a> nos acercamos semánticamente al concepto del azar, mientras que una muerte en la carretera se acerca más a la imagen de algo <a href="http://buscon.rae.es/draeI/SrvltGUIBusUsual?LEMA=siniestro&#38;TIPO_HTML=2&#38;FORMATO=ampliado">siniestro</a>, infeliz, funesto o aciago. Cada colisión, cada muerto, cada daño tiene unas causas, unos responsables y unas circunstancias que los envuelven. No son fruto de la casualidad, sino de una más o menos compleja causalidad.</p>

	<p><strong>2. Potenciar la expresión <em>violencia vial</em></strong><br />
Porque quien se enzarza en un pique, quien conduce borracho, quien se lía a hacer adelantamientos vengan o no a cuento y poniendo en riesgo a los demás es una persona violenta que utiliza la vía para dar rienda suelta a sus más salvajes instintos. Y porque cuando se habla claramente, sin eufemismos, es cuando comenzamos a derribar las barreras dialécticas que demasiadas veces separan a las personas.</p>

	<p><strong>3. Informar más acerca del conductor homicida (con nombres y apellidos) y dignificar la información sobre las víctimas</strong><br />
Porque <a href="http://www.circulaseguro.com/2008/02/07-los-muertos-en-la-carretera-tambien-tienen-nombre-y-una-historia-detras">los muertos en la carretera también tienen nombre y una historia detrás</a>, no puede ser que su involuntaria presencia en medios se limite a un frío número estadístico. Un número se olvida; una cara, un nombre, una historia, no. Si los medios nos venden la idea de que debemos conocer cualquier nimiedad sobre las personas más irrelevantes del país, que pasan por famosas, lo menos que podemos exigir es conocer la realidad que deja un siniestro para la víctima y para sus familiares y allegados.</p>

	<p><strong>4. Explicar correctamente las causas del siniestro y ser rigurosos con las fuentes</strong><br />
Porque conocer la base del problema es comenzar a buscarle una solución. Y porque escamotear las razones de un siniestro es sentar la base para que mañana tengamos el mismo panorama que hoy.</p>

	<p><strong>5. No publicar imágenes de cuerpos sin vida</strong><br />
Porque no aporta nada, absolutamente nada, ni a la información ni a la educación de las personas. En la actualidad, resulta mucho menos impactante la visión de un cuerpo sin vida a través de los medios que el testimonio bien estructurado de una víctima de la carretera. Y, dejando de lado la parte más educativa del asunto, porque la víctima no merece ese trato. Así de sencillo.</p>

	<p><strong>6. Contextualizar las noticias</strong><br />
Porque pese a la mejoría de resultados obtenidos en España, nuestras cifras están a la cola de Europa. Y porque la estadística es la herramienta perfecta para la simplificación interesada, tanto de políticos partidistas como de periodistas sensacionalistas. </p>

	<p><strong>7. Evitar la apología de la velocidad</strong><br />
Porque ensalzar la velocidad es incitar a la desmesura. Ya sabemos que entre nuestros conductores hay pilotos experimentados que controlan soberanamente sus actuaciones al volante. Pero siempre hay que pensar en el pobre desgraciado que, creyéndose un as del motor, acaba empotrándose contra un conductor y una familia que no tenían nada que ver con él. </p>

	<p><strong>8. Evitar el tono sensacionalista cuando se habla de un siniestro</strong><br />
Porque no aporta nada. Y porque ni la víctima ni sus familiares se merecen el trato vejatorio que supone convertirse en carroña mediática para el consumo compulsivo por parte de personas a las que en realidad les importa un pito los detalles escabrosos de la noticia mientras tengan algo de fondo para dormitar en el sofá.</p>

	<p><strong>9. Transmitir valores cívicos a los colectivos de riesgo, como los jóvenes</strong><br />
Porque sin una buena dosis de civismo no hay futuro posible.</p>

	<p><strong>10. Hacer seguimiento de las noticias en el tiempo</strong><br />
Porque la falta de seguimiento lleva a la banalización y al olvido de la realidad. Aunque, ojo, el extremo opuesto, el de la saturación, lleva al mismo punto muerto por la necesidad de autoprotección que sienten las personas cuando se exponen machaconamente a unos contenidos determinados.</p>

	<p><strong>11. Informar sobre las víctimas a través de las asociaciones</strong><br />
Porque la comunicación, bien canalizada, gana en eficacia. Y porque quien dispone de información de primera mano tiene muchos elementos para erigirse en un buen canal para la comunicación de esa información.</p>

	<p><strong>12. Dejar de lado la neutralidad para concienciar a la sociedad</strong><br />
Porque hace ya años que pasó a la historia la máxima de C.P. Scott según la cual &#8220;los comentarios son libres pero los hechos son sagrados&#8221;. El periodismo actual, y más con el auge del periodismo ciudadano, contempla la unión de hechos y opinión en un todo que debe ser tratado con la máxima cautela, pero también con la mayor fuerza cuando hablamos de un interés común como es el de preservar la vida de las personas.</p>

	<p><strong>13. Aumentar la importancia y presencia de la muerte en carretera en los medios de comunicación</strong><br />
Porque luchar contra la banalización supone exponer el alcance real de la tragedia diaria que sufren miles de personas en nuestro país.<br />
&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;<br />
Nota: las justificaciones que siguen a estas notas no han sido elaboradas por la asociación que ha promovido el código deontológico, sino que se trata simplemente de una serie de reflexiones hechas a modo de comentario como complemento a la información principal.</p>

	<p>Vía | <a href="http://www.prnoticias.es/content/view/10014888/181/">PRNoticias</a></p>

	<p>En Circula seguro | <a href="http://www.circulaseguro.com/2008/03/22-es-la-siniestralidad-la-contrapartida-de-la-movilidad">¿Es la siniestralidad la contrapartida de la movilidad?</a>, <a href="http://www.circulaseguro.com/2008/02/07-los-muertos-en-la-carretera-tambien-tienen-nombre-y-una-historia-detras">Los muertos en la carretera también tienen nombre y una historia detrás</a></p>


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      <title><![CDATA[¿Es la siniestralidad la contrapartida de la movilidad?]]></title>
      <link>http://www.circulaseguro.com/2008/03/22-es-la-siniestralidad-la-contrapartida-de-la-movilidad</link>
      <guid>http://www.circulaseguro.com/2008/03/22-es-la-siniestralidad-la-contrapartida-de-la-movilidad</guid>
      <pubDate>Sat, 22 Mar 2008 20:58:14 GMT</pubDate>
      <author>Josep Camós</author>
      <description><![CDATA[	<p><img class="centro" alt="Colisión por salida de ví­a" id="image772" src="http://www.circulaseguro.com/images/2008/03/colision_salida_de_via.jpg" /></p>

	<p>A menudo se comenta que la elevada siniestralidad vial no es más que <strong>el precio que debemos pagar</strong> por disfrutar de una movilidad ágil y personalizada que queda al alcance de prácticamente cualquier bolsillo. Cosas de los tiempos que nos ha tocado vivir. Después de todo, los llamados &#8220;accidentes de tráfico&#8221; no son más que unos sucesos aislados que o bien les ocurren a los demás o bien nos tocan porque nos tienen que tocar. Porque, en el fondo, <strong>es una cuestión de suerte.</strong></p>

	<p>Es obvio que esta es una visión que, aunque sesgada, se halla en el imaginario colectivo. <strong>¿Por qué?</strong></p>

	<p><a name="more"></a><strong>El valor de la vida es incalculable</strong> y por eso una sola muerte, sobre todo cuando se produce de forma violenta, es una tragedia. Aceptando esto como principio, sería lógico pensar que el peso de una tragedia debería ser mayor cuando mayor fuera el <strong>número de personas implicadas</strong> en ella.</p>

	<p>Pero esto no siempre es así. Con las cifras en la mano, vemos que hay poca relación entre el <strong>número de afectados en cada tipo de tragedia y la repercusión</strong> que estos acontecimientos alcanzan en la sociedad. Dicho de otra forma: <strong>utilizamos una doble vara de medir</strong> a la hora de evaluar las muertes violentas.</p>

	<p><img class="centro" alt="Mortalidad en España. Datos: DGT" id="image771" src="http://www.circulaseguro.com/images/2008/03/Mortalidad%20Espa%C3%B1a.jpg" /></p>

	<p>Dejando de lado el lamento que se da tras la pérdida de una vida de forma violenta, resulta evidente que <strong>existe una gran desproporción</strong> entre el número de personas fallecidas por las principales causas de muerte en España y la importancia social que se da a cada una de esas circunstancias.</p>

	<p>En la era de la información hablar de la sociedad es hablar de los mensajes que se difunden a través de los medios de comunicación. A diferencia de lo que ocurre con el tratamiento que se da a algunas muertes violentas, donde llegaremos a conocer hasta el más ínfimo detalle de cuanto rodeó a la víctima en sus últimas horas de vida, <strong>en el caso de las muertes por tráfico, rara vez se ahonda en el detalle</strong>, nos quedamos como mucho con la cifra del fin de semana y a otra cosa, mariposa. Se habla de víctimas de tráfico como un conjunto y no de las diferentes personas, <a href="http://www.circulaseguro.com/2008/02/07-los-muertos-en-la-carretera-tambien-tienen-nombre-y-una-historia-detras">con sus nombres y sus historias particulares</a>.</p>

	<p>Por otra parte, <strong>la muerte por tráfico se percibe como una muerte fortuita</strong>, fruto de la casualidad, carente de cualquier intencionalidad. Tanto es así que la palabra que más comúnmente empleamos para referirnos a esta lacra de la sociedad es <em>accidente</em>, como si los fallecidos de la carretera lo fueran por causas sólo imputables al azar.</p>

	<p>Este tratamiento de la información referente a la siniestralidad en carretera cala en la sociedad en forma de idea perversa: <strong>los <em>accidentes </em>de tráfico son algo inevitable, inherentes a la movilidad </strong>y constituyen el precio que debemos pagar por el progreso de la sociedad.</p>

	<p>¿Progreso? ¿Qué progreso social es aquel que contempla <strong>la pérdida de los individuos más jóvenes</strong> de un país? 18.000 jóvenes en la última década nos han ido dejando sobre el asfalto. Admitir que la <em>accidentalidad</em> es algo inevitable constituye el primer paso hacia el conformismo que da por buenos 4.104 cadáveres en un año.</p>

	<p>Otra visión igualmente tergiversadora descarga sobre ciertos <strong>elementos inanimados</strong> la explicación a la elevada siniestralidad vial. Dice la Ley que es conductor la persona que maneja el mecanismo de dirección o va al mando de un vehículo y que <strong>debe estar en todo momento en condiciones de controlarlo</strong>.</p>

	<p>&#8220;Fue culpa de la carretera&#8221; o &#8220;el coche se me fue&#8221; son excusas de quien se manifiesta incapaz de admitir su <strong>fracaso como conductor</strong>. Pensar que no es el conductor quien lleva el vehículo sino el vehículo quien lleva al conductor es comprar series enteras de la lotería del batacazo. Y las consecuencias de un siniestro vial pueden ser lo suficientemente graves como para tomarse este asunto muy en serio.</p>

	<p><strong>Cuando cambie el discurso de los medios comenzará a cambiar la sociedad. </strong>En este sentido, no sólo los medios supuestamente informativos son responsables de la imagen que se tiene de la siniestralidad vial. También la publicidad declarada como tal contribuye a crear alrededor del automóvil un halo de felicidad y seguridad que se rompe cuando el conductor cae en el exceso de confianza y pasa a ser un número más.</p>

	<p>Vía | <a href="http://www.dgt.es/revista/num188/pdf/num188-2008-enportada.pdf">DGT</a></p>

	<p>En Circula seguro | <a href="http://www.circulaseguro.com/2008/02/07-los-muertos-en-la-carretera-tambien-tienen-nombre-y-una-historia-detras">Los muertos en la carretera también tienen nombre y una historia detrás</a></p>


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      <title><![CDATA[De cómo perder puntos por acabar mal con tus jefes]]></title>
      <link>http://www.circulaseguro.com/2008/01/11-de-como-perder-puntos-por-acabar-mal-con-tus-jefes</link>
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      <pubDate>Fri, 11 Jan 2008 10:17:59 GMT</pubDate>
      <author>Josep Camós</author>
      <description><![CDATA[	<p><img class="centro_sinmarco" alt="Oficinas del Servei Català  de Trànsit en Barcelona" id="image576" src="http://www.circulaseguro.com/images/2008/01/Servei%20Catal%C3%A0%20de%20Tr%C3%A0nsit%20-%20Barcelona.JPG" /></p>

	<p>La vida es así. Trabajas para una empresa conduciendo uno de sus vehículos, acabas mal con tus jefes y al cabo del tiempo te das cuenta de que <strong>te están quitando los puntos</strong> porque alguien que lleva un coche de la empresa para la que trabajaste está haciendo lo que quiere en tu nombre.</p>

	<p>¿Enrevesado? Sin duda. ¿Real? También. Que se lo pregunten a <strong>Josep Puigtió</strong>, un conductor que desde que Hacienda le embargó en 2006 por impago de una sanción va de ventanilla en ventanilla intentando que alguien comprenda que <strong>las infracciones que se le atribuyen no son suyas.</strong> Y es que por no ser, no es suyo ni el vehículo con el que se infringió la Ley. Ni lo había visto en su vida, sostiene el atónito conductor.<br />
<a name="more"></a>Cuando una empresa recibe un aviso de sanción por una infracción cometida en uno de los vehículos que constan a su nombre, <strong>tiene la obligación</strong> de comunicar a Tráfico la identidad de <strong>la persona que manejaba el vehículo</strong> en el momento de ser denunciado. Con poner un nombre, un DNI y una firma basta. Y <strong>cualquiera puede</strong> entregar ese documento en la ventanilla de sanciones. Será entonces cuando el trámite del expediente se personalice con el nombre del presunto infractor.</p>

	<p>Puigtió niega haber tocado siquiera el turismo con el que se le denunció. Según afirma, <strong>él se dedicaba a repartir congelados</strong> con un pequeño camión frigorífico. Cuando alegó que en las fechas de las denuncias no trabajaba ya para la empresa que según él dio su nombre, los documentos que aportó le fueron rechazados sin más explicación. <strong>El caso es tan surrealista</strong> que ayer varios medios de comunicación se dieron cita en las oficinas del Servei Català de Trànsit (SCT), donde se presentó Puigtió para pedir una explicación.</p>

	<p>También ayer el SCT publicó una <a href="http://www.gencat.net/interior/comunicacio/transit/contingut/index.htm?u_ud=TRA&#38;u_tema=01&#38;cod_noticia=24349&#38;list_notis=24349+24343+24338+24337+24334+&#38;ind_home=1">nota</a> en la que anunciaba una <strong>revisión de oficio</strong> de todos y cada uno de los expedientes abiertos contra Puigtió. Asimismo remarcaban que el propio director del SCT se había puesto en contacto con el conductor para explicarle las medidas dispuestas.</p>

	<p>No está mal como reacción, pero queda la duda de saber <strong>qué habría sucedido</strong> si Puigtió no hubiera detectado el error ni hubiese denunciado su caso en los medios. Estaría bien saber qué habría sucedido si el turismo de la empresa se hubiera visto involucrado en un siniestro con víctimas. Y, lo más grave, falta por saber <strong>cuántos expedientes</strong> como los de Puigtió puede haber en los archivos del SCT y la DGT.</p>

	<p>Vía | <a href="http://www.lavanguardia.es/lv24h/20080110/53426430438.html">La Vanguardia</a>, <a href="http://www.gencat.net/interior/comunicacio/transit/contingut/index.htm?u_ud=TRA&#38;u_tema=01&#38;cod_noticia=24349&#38;list_notis=24349+24343+24338+24337+24334+&#38;ind_home=1">SCT</a></p>


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    <item>
      <title><![CDATA[La culpa es de los que van a 180, ¿o no?]]></title>
      <link>http://www.circulaseguro.com/2007/10/26-la-culpa-es-de-los-que-van-a-180-o-no</link>
      <guid>http://www.circulaseguro.com/2007/10/26-la-culpa-es-de-los-que-van-a-180-o-no</guid>
      <pubDate>Fri, 26 Oct 2007 07:00:43 GMT</pubDate>
      <author>Daniel Seijo</author>
      <description><![CDATA[	<p><img id="image336" src="http://www.circulaseguro.com/images/2007/10/radar_helicoptero.jpg" alt="Radar helicóptero" class="centro" /></p>

	<p>A menudo veo en televisión noticias sobre conductores cazados a 200 km/h, con el tono amarillista que toma casi cualquier noticia de las principales cadenas de TV en nuestro país. El resultado en la sociedad es fácil de medir: sólo tenemos que mirar la cara de nuestros familiares o amigos para entender qué conclusiones sacan.</p>

	<p>El problema es que estas informaciones son un arma de doble filo: por una parte sirven para concienciar de que existe un problema de &#8220;violencia vial&#8221; que causa muertes, pero por otra causa una percepción de lejanía del problema. </p>

	<p>Josu Mezo, autor de <a href="http://www.adn.es/blog/el_ruido_y_las_nueces/">El ruido y las nueces</a> y <a href="http://personales.ya.com/josumezo/malaprensa/index.html">Malaprensa</a>, es experto en analizar errores en la prensa, especialmente en lo que se refiere a cifras o estadísticas. Analiza las <a href="http://www.circulaseguro.com/2007/10/14-la-dgt-publica-su-anuario-sobre-accidentalidad">cifras oficiales de la DGT</a>, en las que ya sabemos que se dice que aproximadamente en un 30% (o menos, dependiendo del año) de los accidentes está presente la velocidad inadecuada. Jugando un poco con las cifras, <strong>podemos deducir que estos &#8220;conductores bala&#8221; representan un bajo porcentaje de las más de 4.000 muertes anuales</strong> que se producen en las carreteras españolas. </p>

	<p><a name="more"></a>El problema no es desde luego que la criminalización de estos conductores no esté justificada, <strong>el problema es que gran parte de la sociedad puede pensar que la mayor parte de las muertes las causan estos conductores, y que no es problema suyo</strong>. Las distracciones, el mal mantenimiento del vehículo, los malos hábitos al volante y la velocidad inadecuada (no necesariamente ilegal) causan muchas más muertes que los conductores bala (porque éstos son un número muy pequeño comparado con la totalidad de los conductores). </p>

	<p>Cuando veo una de estas noticias en TV y miro a mi alrededor, veo caras de asombro que piensan que ese conductor se está jugando la vida. Y es cierto. Pero no veo a nadie que piense que también se la está jugando por ir a trabajar todos los días en coche, aunque no supere los 60 km/h, porque <strong>las principales causas de siniestralidad nos afectan a todos y no sólo a los conductores irresponsables</strong>. </p>

	<p>La solución no es sencilla. Lo ideal sería que los medios generalistas se adaptasen a la realidad y comentasen accidentes por causas comunes, como distracciones. El problema es que los muertos en la carretera &#8220;no venden&#8221; y menos si el accidente se produce a 40km/h. La tendencia de los informativos a convertirse en <a href="http://www.filmica.com/sonia_blanco/archivos/006543.html">infoshows</a> puede hacer un flaco favor a la concienciación, aunque en este aspecto habrá opiniones para todos los gustos. </p>

	<p>Vía | <a href="http://www.adn.es/blog/el_ruido_y_las_nueces/dinero/20071007/POS-0001-locos-van.html">El ruido y las nueces</a></p>


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