
Corría el año 1996 cuando Mercedes-Benz introdujo en sus modelos de gama alta, la Clase S, el sistema “Brake Assist” o BAS. Los ingenieros descubrieron que la mayoría de los conductores no eran capaces de hacer una frenada de emergencia de forma adecuada, se dieron cuenta de que no hacían suficiente presión sobre el pedal del freno y crearon una ayuda electrónica.
Los estudios de accidentalidad en Alemania parecieron avalar su efectividad, y a partir de 1997, todos los Mercedes-Benz tienen dicho sistema de serie. Otras marcas vinieron a instalar sistemas equivalentes en sus coches, empezando claro está por la gama más alta. Esto tiene un problema, y es que cada fabricane llama al sistema de una forma distinta y eso acaba confundiendo al consumidor.
Los detalles de su funcionamiento podéis conocelos en este post.



