Artículos etiquetados como Masa del vehiculo

¿Cómo influye el tamaño del coche en la conducción?

corsa

Si estás acostumbrado a conducir coches diferentes con cierta frecuencia, sabrás que su comportamiento varía con las dimensiones de cada uno de ellos. Hay que decir que, en condiciones normales, todos los coches nuevos disponen de prestaciones adecuadas a sus características, o dicho de otra manera, sus frenos, suspensiones y demás sistemas mecánicos se adaptan sin ningún problema a esas dimensiones mayores o menores para realizar, en cualquier momento, una maniobra sin problemas.

Esto quiere decir que, por mucho que el tamaño del coche sea diferente, y aunque escojamos dos con masas dispares, las distancias de frenado puede que sean muy similares, básicamente porque el más grande y pesado tiene frenos más potentes que el más pequeño. La diferencia, en ese caso y ya que hablamos de frenos, vendrá en la disposición a la fatiga, que puede ser mayor en el vehículo más grande y pesado. Lo que más influye en la conducción es, sin duda, la inercia que arrastra cada coche, mayor cuanto más pesado.

Leer más…

Unidades (3): Velocidad y masa

Hasta ahora, hemos estado repasando el concepto de unidad, y repasado someramente los motivos por los que se introdujo el sistema internacional de unidades.

Sin embargo, es notorio que en nuestro día a día utilizamos unidades que no pertenecen al S.I., ya sea por costumbre, por conveniencia… o sin motivo aparente. Así que, como prometí, vamos a dedicar un tiempo a detallar las equivalencias entre las diferentes unidades de medición existentes.

Leer más…

Un poco de Física básica para comprender algo mejor las reacciones del automóvil

ESP de Bosch

De acuerdo, para manejar un vehículo no es necesario ser científico de la NASA. Sin embargo, para conducir con un poco de seguridad sí que resulta útil tener frescos algunos conceptos básicos, muy elementales, sobre lo que supone mover un objeto a una cierta velocidad y pretender que su ruta se ajuste al trazado que le proponemos.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que un coche se mueve porque nosotros se lo ordenamos. Si no le hacemos nada, el coche se queda como estaba: quietecito en su lugar de estacionamiento. Otra cosa es que se nos lo lleve una riada, la grúa municipal o el chorizo de turno. Pero quitando estas excepciones, un vehículo sólo se mueve por nuestra voluntad.

El coche reacciona a nuestras acciones como conductores. Por eso no tiene sentido decir que “el coche se nos va”. Cuando un coche “se va”, hay que pensar que algo le habremos hecho para que se vaya. Cuanto más claros tengamos algunos de los principios físicos que rigen al poner un cuerpo en movimiento, mejor sabremos elegir nuestras acciones para tener controladas las reacciones de nuestro vehículo.
Leer más…