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		<title>Magazine - maniobras</title>
		<link>http://www.circulaseguro.com</link>
		<description>
Publicación sobre seguridad vial y educación vial, con información, consejos y reflexiones para circular más seguros		</description>
		<pubDate>2012-02-10 08:41:00</pubDate>

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      <title><![CDATA[¿Conocemos las normas de circulación? (17): sobre las maniobras de detención, parada y estacionamiento]]></title>
      <link>http://www.circulaseguro.com/educacion-vial/conocemos-las-normas-de-circulacion-17-sobre-las-maniobras-de-detencion-parada-y-estacionamiento</link>
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      <pubDate>Sat, 17 Dec 2011 07:54:09 +0000</pubDate>

      <author>capreolus</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img alt="R-307 Parada y estacionamiento prohibidos" class="centro" id="image70613" src="http://img.circulaseguro.com/2011/12/6174708713_bca965a4bf_z.jpg" /></p>

	<p>Estamos en la recta final hacia las <strong>fechas navideñas</strong> y como todos los años, sin darnos cuenta, nos vemos metidos en esa especie de burbuja consumista. Se trata de la compra habitual pero con el añadido de la extra de navidad que incluye la visita programada a esas <strong>calles convertidas en centro comercial</strong> para que los peatones tengan donde meterse a sus anchas.</p>

	<p>Pues bien, para no convertir a los coches en <em>carrito</em> de la compra, por parte de los responsables del tráfico, se activa un plan especial con <strong>restricciones sobre estacionamientos</strong> y de regulación del tráfico para poder acceder al centro de la ciudad. Hasta aquí, todo perfecto pero el problema viene cuando nos cambian la señalización y limitan o habilitan las zonas de <strong>parada y estacionamiento</strong>.</p>

	<p><strong>La afluencia de tráfico conlleva detenciones</strong> muchas veces justificadas, sin embargo, una parada en doble fila, un mal estacionamiento limitan aún más nuestras posibilidades de movilidad. ¿Qué diferencia existe entre parada y estacionamiento?, ¿sabemos estacionar correctamente nuestro vehículo?...</p>

	<p><!--more--><br />
<h2>Diferencias entre detención, parada y estacionamiento</h2><br />
<img alt="R-308 Estacionamiento prohibido" class="centro" id="image70612" src="http://img.circulaseguro.com/2011/12/6174708933_8fb5e53d7a_z.jpg" /></p>

	<p>Antes que nada, deciros que las detenciones, paradas y estacionamientos son <strong>maniobras que sirven para inmovilizar el vehículo</strong> tanto por ciudad como por carretera. Ya sea <strong>de forma voluntaria</strong> (como la parada y estacionamiento) <strong>o involuntaria</strong> (como la detención) la inmovilización tiene que hacerse de forma segura. Hay que tener en cuenta que pasamos nuestro vehículo de un estado dinámico a una situación estática que puede ser provisional o permanente. Por tanto, tenemos que <strong>señalizar la inmovilización</strong> sin brusquedades y de forma que nos vean para evitar riesgos.</p>

	<p><strong>En las definiciones</strong> del Anexo I del Real Decreto Legislativo 339/1990, de 2 de marzo, por el que se aprueba el Texto Articulado de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, <strong>vemos claramente las diferencias</strong> que existen entre detención, parada y estacionamiento:<br />
<blockquote>Detención: Inmovilización de un vehículo por emergencia, por necesidades de la circulación o para cumplir algún precepto reglamentario.</p>

	<p>Parada: Inmovilización de un vehículo durante un tiempo inferior a dos minutos, sin que el conductor pueda abandonarlo.</p>

	<p>Estacionamiento: Inmovilización de un vehículo que no se encuentra en situación de detención o de parada.</blockquote><br />
Por tanto, <strong>la detención</strong> supone una espera o interrupción obligatoria y momentánea del movimiento del vehículo y tiene en común con la parada y el estacionamiento en que es también una interrupción o inmovilización del movimiento del vehículo, diferenciándose de ambos en que tal interrupción <strong>no es voluntaria o querida</strong>, sino por razones de emergencia o por necesidades de la circulación.<br />
<h2>Lugares prohibidos</h2><br />
<img alt="Señales R307" class="centro_sinmarco" id="image70618" src="http://img.circulaseguro.com/2011/12/senales_r307.jpg" /><br />
<blockquote>La señal con dos líneas en aspa (R-307), prohíbe la parada y el estacionamiento y la señal con una línea en diagonal (R-308) prohíbe el estacionanmiento pero no la parada. En ambas, la prohibición es en el lado de la calzada en que esté situada la señal. Y salvo indicación en contrario, la prohibición comienza en la vertical de la señal y termina en la intersección más próxima.</blockquote><br />
Se dice además que la <strong>detención</strong> no es una maniobra como tal puesto que viene impuesta sin tiempo determinado toda vez que dicha detención va a depender de las circunstancias que motivaron la <strong>interrupción de movimiento</strong>. Como por ejemplo, son motivo de una inmovilización involuntaria, una retención motivada por accidente, avería, caída de la carga, malestar físico del conductor u ocupantes, retención por imperativo del tráfico o por existir un control policial.</p>

	<p>En todo caso, si nos vemos obligados a señalizar el vehículo por alguna emergencia, como conductores, debemos de sacar el vehículo fuera de la carretera o de la calzada para no entorpecer a los demás, y en su caso, <strong>señalizar el vehículo u obstáculo</strong> hasta tanto quede libre la vía, encender la señal de emergencia, tanto de día como de noche y a continuación <strong>colocar los triángulos de preseñalización de peligro</strong>. Y una vez adoptadas dichas medidas <strong>pediremos auxilio a nuestra compañía de seguros</strong> si antes no se han interesado los agentes de tráfico.</p>

	<p>Con respecto a las inmovilizaciones voluntarias de un vehículo que son la parada y estacionamiento, tenemos que tener claro que <strong>los requisitos de la parada</strong> son que tiene que ser abandonando la corriente circulatoria, durante un tiempo inferior a dos minutos y que el conductor no abandone el vehículo. Si esta explicación la tenemos clara, sólo nos queda decir que <strong>si la inmovilización del vehículo no es detención ni parada estaremos ante un estacionamiento.</strong><br />
<h2>Donde se prohíbe parar también se prohíbe estacionar</h2><br />
<img alt="Infracción" class="centro" id="image70619" src="http://img.circulaseguro.com/2011/12/2253174425_6ab7cda6b5_z.jpg" /><br />
<h2>Queda prohibido parar:</h2>
	<ul>
		<li>En las curvas y cambios de rasante de visibilidad reducida, en sus proximidades y en los túneles, pasos inferiores y tramos de vías afectados por la señal Túnel.</li>
	</ul></p>

	<ul>
		<li>En pasos a nivel, pasos para ciclistas y pasos para peatones.</li>
	</ul>

	<ul>
		<li>En los carriles o parte de las vías reservados exclusivamente para la circulación o para el servicio de determinados usuarios.</li>
	</ul>

	<ul>
		<li>En las intersecciones y en sus proximidades si se dificulta el giro a otros vehículos, o en vías interurbanas, si se genera peligro por falta de visibilidad.</li>
	</ul>

	<ul>
		<li>Sobre los raíles de tranvías o tan cerca de ellos que pueda entorpecerse su circulación.</li>
	</ul>

	<ul>
		<li>En los lugares donde se impida la visibilidad de la señalización a los usuarios a quienes les afecte u obligue a hacer maniobras.</li>
	</ul>

	<ul>
		<li>En autopistas y autovías, salvo en las zonas habilitadas para ello.</li>
	</ul>

	<ul>
		<li>En los carriles destinados al uso exclusivo del transporte público urbano, o en los reservados para las bicicletas.</li>
	</ul>

	<ul>
		<li>En las zonas destinadas para estacionamiento y parada de uso exclusivo para el transporte público urbano.</li>
	</ul>

	<ul>
		<li>En zonas señalizadas para uso exclusivo de minusválidos y pasos para peatones.</li>
<h2>Queda prohibido estacionar en los siguientes casos:</h2>
		<li>En todos los descritos en el apartado anterior en los que está prohibida la parada.</li>
	</ul>

	<ul>
		<li>En los lugares habilitados por la autoridad municipal como de estacionamiento con limitación horaria sin colocar el distintivo que lo autoriza o cuando, colocado el distintivo, se mantenga estacionado el vehículo en exceso sobre el tiempo máximo permitido por la ordenanza municipal.</li>
	</ul>

	<ul>
		<li>En zonas señalizadas para carga y descarga.</li>
	</ul>

	<ul>
		<li>En zonas señalizadas para uso exclusivo de minusválidos.</li>
	</ul>

	<ul>
		<li>Sobre las aceras, paseos y demás zonas destinadas al paso de peatones.</li>
	</ul>

	<ul>
		<li>Delante de los vados señalizados correctamente.</li>
	</ul>

	<ul>
		<li>En doble fila.</li>
	</ul>

	<p>En definitiva, es más cómodo <strong>utilizar los lugares específicamente destinados a estacionamientos</strong>. Muchas veces, encontrar un sitio sobre todo por el centro nos lleva mucho tiempo encontrarlo y encima si no conocemos la zona podemos estacionar en un lugar que no está habilitado con la consiguiente sanción además de crear un posible obstáculo o peligro para la circulación.</p>

	<p>Foto | <a href="http://www.flickr.com/photos/kiwoo/2253174425/">daniel.julia</a><br />
En Circula Seguro | <a href="http://www.circulaseguro.com/tag/especial-normas-de-circulacion">Especial normas de circulación</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[La distancia de seguridad en parado]]></title>
      <link>http://www.circulaseguro.com/vehiculos-y-tecnologia/la-distancia-de-seguridad-en-parado</link>
      <guid>http://www.circulaseguro.com/vehiculos-y-tecnologia/la-distancia-de-seguridad-en-parado</guid>
      <pubDate>Fri, 07 Oct 2011 13:28:39 +0000</pubDate>

      <author>Morrillu</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image70227" src="http://img.circulaseguro.com/2011/10/atasco.jpg" class="centro" alt="Atasco" /></p>

	<p>Muchas veces hemos tratado el tema de la importancia de la <strong>distancia de seguridad </strong>cuando circulamos por carretera para evitar situaciones de riesgo y, sobre todo, las temidas colisiones por alcance. Pero creo que nunca hemos hablado de la <strong>distancia de seguridad en parado</strong> y después de lo que pude observar el otro día, os puedo poner un ejemplo que nos lo mostrará perfectamente.</p>

	<p>Tengo la costumbre de, cuando me detengo en un semáforo, hacerlo siempre de tal manera que pueda <strong>ver perfectamente las ruedas traseras del vehículo</strong> que me precede. De esta forma, si tiene cualquier problema, se le cala el coche, se le estropea o decide que ese es un buen lugar para pararse, puedo simplemente girando el volante maniobrar y proseguir mi camino ya que la distancia que he guardado es suficiente.<!--more--></p>

	<p>Sin embargo, el otro día me quedé demasiado cerca del coche de delante. Cuando reemprendimos la marcha, observé que hacía un leve movimiento algo extraño y de casualidad pude percibir un objeto en la calzada que no llegué a identificar. Como no quería pisarlo, <strong>copié la maniobra del otro coche</strong>, alineando mis ruedas con las suyas e inmediatamente miré por el retrovisor para ver que era.</p>

	<p>Detrás de mi lo que llevaba era un scooter muy pegado y completamente centrado respecto a mi coche y al poco de ponerse en marcha, pude observar como se movía violentamente y <strong>a punto estuvo de irse al suelo</strong> después de pisar el objeto que yo había esquivado. Fue entonces cuando mi que era <strong>una madera de un metro de longitud</strong>, cuadrada y de aproximadamente cinco o seis centímetros de lado.</p>

	<p>Seguramente se había caído de un camión y como no estaba perpendicular a la carretera, la rueda delantera del scooter perdió adherencia en cuanto la pisó. Sólo <strong>la suerte y pericia de su conductor</strong> le impidió que acabase con sus huesos en el suelo. No se hubiese hecho demasiado daño, pero seguro que se habría enrabietado lo suyo.</p>

	<p>Analicemos ahora cuáles fueron los <strong>errores del conductor</strong> del scooter. El primero, <strong>no guardar esa distancia de seguridad</strong> que hemos comentado respecto al coche de delante al detenerse. Ya no para poder maniobrar sino para poder <strong>ver cualquier objeto</strong> que hay en la calzada y proceder a esquivarlos.</p>

	<p>El segundo error que cometió fue <strong>no colocarse en uno de los dos extremos del coche</strong>, en vez de en posición centrada. Cuando circulamos en moto, debemos hacerlo siempre en la línea de una de las ruedas de los coches ya que así, podemos copiar sus maniobras si esquivan un objeto. Pensad que un coche, si no puede esquivar un obstáculo, pasará sobre el dejando una rueda a su lado y s<strong>i nosotros circulamos por el medio, literalmente nos lo tragaremos</strong>, que fue lo que le ocurrió al motorista de la historia que os he contado.</p>

	<p>Foto | <a href="http://www.flickr.com/photos/rinzewind/28941087/">RinzeWind</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Me apunto a moverme en bici]]></title>
      <link>http://www.circulaseguro.com/educacion-vial/me-apunto-a-moverme-en-bici</link>
      <guid>http://www.circulaseguro.com/educacion-vial/me-apunto-a-moverme-en-bici</guid>
      <pubDate>Tue, 07 Jun 2011 03:00:25 +0000</pubDate>

      <author>Esteban Viso</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image69606" src="http://img.circulaseguro.com/2011/06/moverse_en_bici.jpg" class="centro" alt="moverse_en_bici.jpg" /><br />
Con la llegada del buen tiempo, <strong>somos muchos los que desempolvamos la bici</strong> y nos echamos a pedalear en un intento de hacer algo de deporte, movernos de forma más saludable y barata, o simplemente disfrutar de paseos al atardecer. Además hay que sumar el incentivo que tiene el hecho de que la bicicleta en todas sus formas sea un medio de transporte limpio, fácilmente aparcable, barato y silencioso.</p>

	<p>Con todo esto <strong>se necesita una buena campaña de concienciación</strong>, de recordatorio de las normas generales y sobre todo de énfasis en la seguridad vial que debe conocer tanto cualquier conductor de vehículos a motor, como también los propios ciclistas. El <strong>manual básico de qué se puede y qué no se puede hacer</strong>, cómo efectuar maniobras circulando en bici y cómo debemos los conductores comportarnos ante la eventual presencia de ciclistas aislados o en grupo. Y la <span class="caps">DGT</span> ha estrenado campaña con el sugerente nombre de &#8220;<strong>Me apunto a moverme en bici</strong>&#8220;.<br />
<!--more--><br />
<object style="height: 390px; width: 640px"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/k7h8hPhd8OE?version=3"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowScriptAccess" value="always"><embed src="http://www.youtube.com/v/k7h8hPhd8OE?version=3" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" allowScriptAccess="always" width="640" height="390"></embed></param></object></p>

<h2>Recordemos las normas básicas</h2>

	<p>Lo primero es un par de conceptos básicos que todos deberíamos tener grabados a fuego en nuestros cerebros: <strong>debemos realizar un esfuerzo para hacer real la convivencia</strong> de bicicletas y resto de vehículos, y también debemos saber todos <strong>cómo actuar en las vías de circulación respetando siempre el código</strong>. Esto, que debería ser más que suficiente para evitar sorpresas desagradables en la conducción, tiene que ser reforzado campaña a campaña por el bien de los ciclistas. Y también para recordar a estos últimos que las normas de preferencia funcionan igual para todos, incluyendo las señales viales, semáforos, y demás elementos de la red viaria.</p>

	<p>En la carretera (y ciudad, por supuesto), una bicicleta debe ser tratada como un coche en cuanto al volumen que le dejamos libre. Está claro que debe tratarse <strong>con más mimo todavía</strong> por cuestiones de estabilidad y vulnerabilidad. Esto es especialmente delicado cuando debemos efectuar un adelantamiento, pues <strong>es obligatorio dejar la distancia de seguridad lateral suficiente para evitar problemas</strong>. En carretera, sabemos que es de al menos 1,5 metros. Más si es posible. Y además recordemos que si hay línea continua podemos adelantar a la bicicleta siempre que lo hagamos en condiciones de seguridad, y como <strong>esto es una excepción a la norma general</strong> que prohibe adelantar con línea continua, debemos ser muy cuidadosos cuando lo hagamos. Por otro lado, si por el arcén contrario circula un ciclista o un grupo, no es posible adelantar a un coche.</p>

	<p>Los ciclistas tienen que saber que deben facilitar al máximo todas las maniobras. Ser ciclista no da la potestad absoluta sobre la vía, hay que tener en cuenta lo que podemos perder si hacemos un mal uso de nuestros derechos como tal. Siempre con casco en vías interurbanas, y bien visibles, con materiales reflectantes y luces cuando cae la noche. </p>

<h2>En intersecciones especial cuidado</h2>

	<p>Salvo en el caso de que existan carriles específicos (carril bici por ejemplo), <strong>las normas de preferencia son iguales para todos</strong>. En el caso de ciclistas, las intersecciones y las glorietas son un punto crítico porque en todo caso son vehículos que circulan a velocidades reducidas y tienen un margen de maniobra bastante parco. La respuesta del motor es el propio ciclista con su pedaleo, por eso los coches deben tener especial cuidado y ser pacientes en grado sumo ante un grupo o un ciclista solitario.</p>

	<p>La forma más sencilla de resumir lo que debemos saber al volante cuando nos encontramos con un ciclista es que son la parte más frágil del conjunto de vehículos que están en ese momento en nuestro campo de &#8220;actuación&#8221;. <strong>Debemos dejarles el espacio y el margen suficiente</strong> para que puedan maniobrar, y poner especial cuidado al pasar cerca de ellos, pues su carrocería es frágil e inestable. A la vez, los ciclistas deben ser conscientes de sus limitaciones y poner de su parte para facilitar al máximo la circulación de &#8220;los otros&#8221;. La convivencia, que es con lo que arranca el vídeo que os mostramos arriba, es básica para que una salida en bicicleta sea solamente placentera y saludable. Siempre hay que tener cuidado, pero ahora es un buen momento para recordar a todos estos principios básicos de circulación, que todos conocemos cuando nos dan el &#8220;APTO&#8221; en el exámen de conducir, pero que no debemos olvidar nunca.</p>

	<p>Vídeo | <a href="http://www.youtube.com/watch?v=k7h8hPhd8OE">Publicidad DGT</a><br />
En Circula Seguro | <a href="http://www.circulaseguro.com/educacion-vial/educacion-vial-para-ninos-5-la-bicicleta-donde-si-y-donde-no">Educación vial para niños (5): la bicicleta, dónde sí y dónde no</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué es tan peligroso aparcar mal?]]></title>
      <link>http://www.circulaseguro.com/educacion-vial/por-que-es-tan-peligroso-aparcar-mal</link>
      <guid>http://www.circulaseguro.com/educacion-vial/por-que-es-tan-peligroso-aparcar-mal</guid>
      <pubDate>Sun, 27 Feb 2011 08:16:32 +0000</pubDate>

      <author>Josep Camós</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image69129" src="http://img.circulaseguro.com/2011/02/aparcado_en_sentido_contrario.jpg" class="centro" alt="Aparcado en sentido contrario" /></p>

<div style="margin:0.5em auto 1.75em auto;text-align:center;font-size:90%;font-style:italic;">Hey, baby, park your car on the wild side</div>

	<p>Hace unos días Jaume se devanaba los sesos intentando explicar, con un poco de geometría en la mano, <a href="http://www.circulaseguro.com/conductor-y-ocupantes/por-que-es-tan-dificil-aparcar-bien">por qué es <em>tan</em> difícil aparcar bien</a>. Habló sin nombrarlo del principio de Ackerman y casi de milagro no se paró a explicar el trapecio de Jeantaud. Y, mientras tanto, algunos de nuestros lectores, seguramente sensibilizados con el problema de <strong>las infracciones en aparcamientos</strong>, se lanzaron a hablar de la selección del lugar en el que aparcamos y dejaron varios comentarios alusivos.</p>

	<p>Triunfó el estacionamiento en sentido contrario, y eso que el post iba de otra cosa. Bien, pues ellos lo han querido. Hoy vamos a analizar el problema de <strong>aparcar en el sentido contrario</strong>, una práctica que resulta <strong>tan cotidiana como ilegal y arriesgada</strong>, para el que la ejerce y para el que sin comerlo ni beberlo se puede dar un buen susto mientras conduce tranquilamente.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Comencemos con un repaso ligero al Reglamento General de la Circulación, y así veremos que en las carreteras debemos aparcar (legalmente, &#8220;estacionar&#8221;) fuera de la calzada y de la parte transitable del arcén y siempre en el lado derecho. En ciudad, el lugar para aparcar también queda <strong>a la derecha</strong>, a no ser que la calle sea de sentido único, donde en principio podremos aparcar a uno u otro lado. Ah, y recordemos también que en nuestras latitudes la circulación se realiza por la derecha, y que si existen <strong>dos sentidos de la circulación</strong>, el <em>nuestro</em> es el que queda a la derecha.</p>

	<p>Y una vez finalizado el capítulo correspondiente de &#8216;Barrio Sésamo&#8217;, procedemos a explicar la lógica de todo esto para comprender por qué es peligroso, además de ilegal, aparcar en sentido contrario.</p>

<h2>Aparcando en sentido contrario</h2>

	<p>Y explicamos esa lógica haciendo las cosas de manera ilógica e indebida. Hoy vamos a <strong>estacionar en sentido contrario</strong>, misión para la que necesitaremos los siguientes ingredientes:</p>

	<p><img id="image69120" src="http://img.circulaseguro.com/2011/02/ingredientes.jpg" class="izquierda" style="margin-right:3em" alt="Ingredientes" /></p>

	<ul>
		<li>un coche,</li>
		<li>un conductor con muy poca vergüenza (ojo, en un sentido no peyorativo sino puramente descriptivo),</li>
		<li>mucha prisa, por el motivo que sea, por aparcar cuanto antes en el primer sitio disponible,</li>
		<li>un hueco entre coches situado en el sentido contrario, es decir, en la izquierda,</li>
		<li>la incertidumbre de si vendrán coches en sentido contrario mientras estacionamos,</li>
	</ul>
	<ul>
		<li>línea continua delimitando sentidos: no es imprescindible, pero le dará a nuestra ocurrencia un mejor sabor.</li>
	</ul>

	<p>La preparación es tan simple como el mecanismo de una peonza: el conductor avista el hueco en el lado izquierdo de la calzada, dirige su vehículo hacia esa parte de la vía, se posiciona junto a los vehículos ya estacionados y maniobra hábilmente hasta ocupar la plaza. <strong>Objetivo cumplido</strong>.</p>

	<p><img class="centro_sinmarco" id="image69119" src="http://img.circulaseguro.com/2011/02/aparcando.jpg" alt="Aparcando en sentido contrario" /></p>

	<p>Y lo cierto es que al iniciar el proceso ya empezamos mal, puesto que a nuestro intrépido conductor le será necesario que <strong>invadir el sentido contrario</strong> si o sí e incluso es posible que por el camino se haya comido una <strong>línea continua</strong>, algo que por ley está prohibido. Pero como nuestro conductor no tiene demasiado sentido de la vergüenza, tanto le dan estos nimios detalles. Total, él tiene prisa, y eso lo justifica todo, incluso cometer infracciones como estas. Sale del coche y se marcha a toda prisa adonde sea, satisfecho por haber conseguido aparcar en un tiempo récord.</p>

<h2>Incorporándonos en sentido contrario</h2>

	<p>Pero lo más <em>divertido</em> viene a partir de estos momentos, cuando nuestro aguerrido e infractor conductor se dispone a <strong>incorporarse a la circulación desde el sentido contrario</strong>. Analicemos cuáles son los principales problemas que le van a surgir.</p>

	<p><img id="image69127" src="http://img.circulaseguro.com/2011/02/incorporacion__a_ciegas.jpg" class="centro" alt="Incorporación al tráfico sin visibilidad" /></p>

	<p>En primer lugar, le va a faltar <strong>visibilidad por la parte delantera del coche</strong> para controlar si viene circulando algún vehículo por su carril, ya que el coche de delante le tapa el campo visual. Al estar sentado en la parte izquierda del coche, está tremendamente alejado de la circulación en sentido contrario, que ahora mismo le viene por la parte derecha del vehículo.</p>

	<p>Pero pongamos que nuestro valiente conductor infractor se siente lo suficientemente bien consigo mismo como para pasar olímpicamente de tanta precaución y ha comenzado a posicionar su coche para salir del hueco en el que está estacionado. A medida que el conductor va orientando su coche hacia la derecha, la ayuda que podía brindarle el <strong>espejo exterior derecho</strong> se va esfumando, de manera que nuestro conductor ya no sólo está ciego respecto al tráfico que le viene de frente y por el lado de la calzada que ocupa, sino que también deja de ver el carril al que se incorporará.</p>

	<p>Ah, pero le queda la alternativa de <strong>girarse completamente</strong> para visualizar la zona posterior en busca de otros coches. Tanto da, porque al estar tan alejado del carril derecho la perspectiva que le queda puede resultar ínfima para el ritmo de la circulación. Además, al girarse sobre su eje el conductor pierde por completo la visión de lo que sucede delante suyo, así que&#8230; ¡towanda, que allá va él! </p>

	<p>Y sí, ya nos apartaremos los demás&#8230;</p>

<h2>Epílogo para curiosos: Ackerman y Jeantaud</h2> 

	<p><img id="image69118" src="http://img.circulaseguro.com/2011/02/ackerman_jeantaud.jpg" class="centro_sinmarco" alt="Principio de Ackerman" /></p>

	<p>Ya que lo he citado al principio, por si a alguien le interesa&#8230;</p>

	<p>El <strong>principio de Ackerman</strong> (descrito por un tal Ackerman, de nombre Rudolph, como el reno) viene a decir que todas las ruedas de un vehículo que cambia de dirección, en cualquier grado de giro, deben tener un mismo centro de rotación. Así, cuando el vehículo gira, las prolongaciones lineales de los ejes de todas las ruedas concurrirán en un mismo punto, el llamado centro instantáneo de giro. Si esto no sucediera de esa manera, la trayectoria del vehículo no sería exactamente curvilínea, sino que las ruedas se arrastrarían por el terreno de forma oblicua y se echarían a perder en cuatro días.</p>

	<p>Para evitar ese problema las bieletas de mando de las ruedas se montan con una cierta inclinación. Si observamos un vehículo desde arriba y con las ruedas rectas, la prolongación lineal de las bieletas forma con el eje trasero un trapecio, conocido con el nombre de su inventor, <strong>Charles Jeantaud</strong>, aunque hoy en día ya no se emplea tal y como lo concibió este buen hombre, sino modificado.</p>

	<p>Dejando de lado todo esto, yo también le doy mucha más importancia a la <strong>selección del lugar</strong> y a la <strong>observación del entorno</strong> mientras se realiza la maniobra que a los grados o centímetros de separación entre el coche y la acera. Aunque si queda bien rectito mola más, ¿no?</p>

	<p>Ilustraciones | Josep Camós<br />
En Circula Seguro | <a href="http://www.circulaseguro.com/conductor-y-ocupantes/por-que-es-tan-dificil-aparcar-bien">¿Por qué es &#8216;tan&#8217; difícil aparcar bien?</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué es 'tan' dificil aparcar bien?]]></title>
      <link>http://www.circulaseguro.com/conductor-y-ocupantes/por-que-es-tan-dificil-aparcar-bien</link>
      <guid>http://www.circulaseguro.com/conductor-y-ocupantes/por-que-es-tan-dificil-aparcar-bien</guid>
      <pubDate>Thu, 10 Feb 2011 21:24:49 +0000</pubDate>

      <author>jaume</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image69035" src="http://img.circulaseguro.com/2011/02/aparcasmal.jpg" class="centro" alt="Coche torpemente aparcado" /></p>

	<p>Una de las maniobras que infunde mayor respeto a la mayor parte de proto-conductores cuando empiezan las prácticas es el <strong>estacionamiento</strong>. Preocupaciones como darle un golpe a otro coche, subirse a la acera, superar el tiempo permitido, dejarlo demasiado lejos del bordillo o torcido, etc. Incluso en ya una vez con la tarjetita rosa, <strong>una maniobra un poco patosa puede fácilmente ser blanco de protestas</strong>... y lo que es peor, risas. </p>

	<p>Si me preguntáis a mi, estas preocupaciones son, como mínimo, superfluas. <strong>Difícilmente va uno a sufrir un accidente grave aparcando</strong>. Ni siquiera a causar desperfectos que realmente valga la pena considerar. Hay mil cosas que debería preocupar a todo el que se ponga tras un volante, ya sea para aprender o con miles de kilómetros en las espaldas.</p>

	<p>Pero lo cierto es que, lógica a parte, dicha preocupación existe. Así que <strong>analicemos un poco los motivos por los que es tan difícil aparcar</strong>.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>El principal motivo es que <strong>nuestro cerebro no está muy entrenado en eso de controlar un que un vehículo cuatro ruedas</strong>. Está más que acostumbrando a moverse sobre dos piernas, lleva practicando desde la más tierna infancia. Y, además, <em>eones</em> de <strong>selección natural</strong> le han preparado para esa tarea.</p>

	<p>Pero controlar un vehículo es algo muy diferente a lo que <strong>no está acostumbrado</strong>. Ni está construido para ello. Es algo a que <strong>debe ser aprendido</strong>. Por eso hay unos señores y unas señoras que se dedican a adiestrar cerebros en el arte de llevar un trasto de cuatro ruedas al destino deseado; y a ser posible, que llegue de una pieza.</p>

	<p>Como en cualquier actividad que deba ser aprendida, siempre intervienen las capacidades de cada uno. Seguro que hay individuos con gran inteligencia espacial que clavan los estacionamientos en la primera práctica, con apenas unas indicaciones del <a href="http://www.circulaseguro.com/autor/josepcamos">Josep</a> de turno. Y otros que se jubilan sin ser capaces de alinear un coche correctamente.</p>

	<p><img src="http://img.circulaseguro.com/2009/04/giroruedas.png" alt="Trayectoria de las ruedas durante un giro" class="centro_sinmarco" /></p>

	<p>Pero, ¿hay algo específico en la forma de controlar el coche que haga que aparcar sea particularmente difícil de aprender? La verdad es que sí. Lo cierto es que <strong>la forma en que controlamos los vehículos de cuatro ruedas es más bien rara</strong>.</p>

	<p>Fijaos que, de las cuatro, sólo dos de ellas son directrices. El eje de las de atrás está completamente fijo, así que esas ruedas no son de ayuda para dirigir el vehículo. Todo lo contrario, <strong>el eje posterior es un lastre para la dirección del vehículo</strong>.</p>

	<p>El hecho que el eje trasero sea fijo implica que, en una curva, todas las ruedas giran a diferente velocidad. Se ve claramente en el diagrama anterior, que ya os había mostrado alguna vez. Para que ninguno de los neumáticos deslice sobre el asfalto, todos ellos deben trazar <strong>una trayectoria circular al rededor de un único centro</strong>. </p>

	<p>Como las ruedas traseras no pueden cambiar su orientación, el centro de giro común debe estar en la proyección del eje trasero. Las ruedas delanteras deben calcular su ángulo de giro con precisión para que ambas apunten al mismo punto central, <img id="image69036" src="http://img.circulaseguro.com/2011/02/aparcasmal2.jpg" class="derecha" alt="Coche torpemente aparcado" />lo cual significa que deben girar ángulos distintos. Si el giro de las ruedas delanteras fuera simétrico, una de ellas patinaría.</p>

	<p>A la práctica, todo esto significa que el conductor puede seleccionar la dirección en la que van las ruedas delanteras, mientras que <strong>las traseras se limitan a seguir el movimiento como buenamente pueden</strong>. Se puede ver muy claro si observamos desde atrás un coche tomando una curva muy cerrada.</p>

	<p>Si lo pensáis, es una forma de hacer las cosas un poco rara. Pero funciona más o menos bien cuando avanzamos. Obviamente las ruedas delanteras son las primeras al llegar a las curvas. Por suerte, son las que utilizamos para guiar el coche, basta con que el conductor gire el volante cuando entran a la curva. Así que, <strong>hacia adelante, es bastante intuitivo</strong>. Es cuestión de práctica.</p>

	<p>Pero al retroceder, todo cambia. Controlamos las ruedas delanteras, pero lo que queremos dirigir es la parte trasera del coche. Luego, está la paranoia de siempre: si giro el volante a la derecha, las ruedas delanteras se irán a la izquierda. Es decir, <strong>el morro <em>se abrirá</em> a la izquierda</strong>. </p>

	<p>Pero si el morro apunta a la izquierda, obviamente el maletero debe apuntar a la derecha. Pero al dar marcha atrás, el coche <stroke>avanza</stroke> retrocede en la dirección que apunta el maletero. Así que aunque las ruedas delanteras se abren un poco al lado contrario, <strong>el vehículo en reversa va a la derecha</strong>, la misma dirección en que hemos girado el volante. </p>

	<p>Como veis, es bastante contra-intuitivo. Leído deprisa parece un trabalenguas. ¿Como queréis que un simple cerebro humano no se haga <strong>la picha un lío intentando aprender a controlar todo eso</strong>?</p>

	<p>En Circula Seguro | <a href="http://www.circulaseguro.com/vehiculos-y-tecnologia/el-invento-de-la-rueda-y-4">El invento de la rueda (4)</a><br />

Fotos | Aparcasmal (<a href="http://www.flickr.com/photos/aparcasmal/2112066523/">I</a>) y (<a href="http://www.flickr.com/photos/aparcasmal/2270535913/">III</a>), Jaume (II)</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Cada vez, duele lo mismo]]></title>
      <link>http://www.circulaseguro.com/educacion-vial/cada-vez-duele-lo-mismo</link>
      <guid>http://www.circulaseguro.com/educacion-vial/cada-vez-duele-lo-mismo</guid>
      <pubDate>Tue, 09 Mar 2010 21:45:40 +0000</pubDate>

      <author>jaume</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image3465" src="http://img.circulaseguro.com/2010/03/rotonda2coches.jpg" alt="2 coches en rotonda" class="centro" /></p>

	<p>Hace justo un año me dirigía a vosotros para explicaros que <a href="http://www.circulaseguro.com/2009/03/09-la-primera-vez-siempre-duele">la primera vez siempre duele</a>. Me refería al primer pequeño incidente que tuve en circulación abierta con otro coche. De hecho, fue tan temprana que aún estaba en prácticas. <strong>No habría conducido ni 40km en mi vida</strong>.</p>

	<p>No fue gran cosa, <strong>un pequeño susto</strong>, un bocinazo por parte del profesor y una reacción algo exagerada de un anciano conductor con su propia técnica para rodear glorietas. No fue nada, pero fue el primero, y como siempre, dolió. Aunque ahora sé que, en realidad, <strong>todas las veces duelen por igual</strong>.</p>

	<p><!--more-->Alguno de vosotros estará pensado que no será para tanto. Si sólo fue una airada discusión, no debió doler tanto. Hombre, pues no. Dolor físico, no. Y de hecho, las palabras que salieron de la boca de aquél hombre, acompañadas de baba abundante, tampoco es que me importaran demasiado. </p>

	<p>Lo que duele, no es lo que fue, sino <strong>lo que podría haber sido</strong>. Aquel incidente me hizo dar cuenta de que manejaba una máquina que, sin apenas esfuerzo, podía proyectarme a velocidades que nunca podría alcanzar con mis pies. Y sé por experiencia que frenar una carrera contra un muro puede hacer daño (de pequeño, me produje un grave esguince en la mano de esta forma).</p>

	<p>De hecho, manejaba <strong>una máquina con suficiente potencia para despedazar varias personas a la vez</strong>. Así que, si algo va mal, las consecuencias sólo pueden ser negativas. Y si no hay suerte, serán muy negativas, funestas. Y aquél incidente me enseñó que <strong>no hace falta cagarla demasiado para que las cosas salgan mal</strong>. A andar con mil ojos para evitar errores, e intentar paliar los de los demás.</p>

	<p><img src="http://img.circulaseguro.com/2009/03/corte-rotonda.jpg" class="centro" alt="" /></p>

	<p>Y ahora, un año y más de un centenar de artículos después, con casi 37mil kilómetros conducidos, me doy cuenta que todo lo dicho sigue siendo cierto. <strong>No importa si es el primer susto, o el número novecientos</strong>. Cada vez, si las cosas hubieran salido sólo un poco peor, podría haber sido la última. Para mi, o para otra persona.</p>

	<p>Esto me recuerda un argumento que leí el otro día, no importa de quién, aunque quizá nos lea. Decía que cometer una infracción, no importa cuál, <strong>una sóla vez no pasaba nada</strong>. Pero que cometerla más veces era peligroso porque te acostumbrabas. En definitiva, el típico consuelo cutre de &laquo;sólo por esta vez&raquo;.</p>

	<p>Pero, ¿por qué es peligroso acostumbrarse a realizar una infracción? Será, supongo, porque cometerla implica riesgo de que la cosas vayan mal. Ya sea simplemente porque nos pueden poner una multa, o en el peor de los casos podemos provocar un siniestro. Y <strong>si reconocemos que realizar esa maniobra supone un riesgo</strong>, ¿por qué da igual hacerla una vez? ¿Es que si es sólo una vez el riesgo desaparece?</p>

	<p>No. Cada vez que algo sale mal, duele. Incluso si después no pasa nada, duele por lo que podría haber pasado. Que salgamos de rositas de un susto, o de novecientos, sólo es un consuelo pasajero. Si algo ha salido mal, significa que puede volver a salir mal. Y puede que la siguiente vez no tengamos tanta suerte. </p>

	<p>Tomar riesgos en la conducción es jugar a la ruleta rusa. Da igual que a lo mejor haya mil balas de fogueo. Lo que sabemos seguro es que <strong>hay una real, mortífera</strong>, y que puede salir <strong>en cualquier momento</strong>. Y las balas de fogueo a lo mejor no matan, pero doler, duelen. Sobre todo, por que cabía la posibilidad de que fuera una bala de verdad.</p>

	<p>Lo único que nos queda es aprender cada vez que algo sale mal, para evitar que vuelva a salir. Aquel primer susto me enseñó a asegurarme siempre en las rotondas que nadie vaya a cortarme la salida. Y ese hábito ya me ha librado de más de dos sustos. Y, como ese, tantos otros. </p>

	<p>Y aunque una vez tropecé dos veces con <a href="http://www.circulaseguro.com/2009/09/09-la-misma-piedra">la misma piedra</a>, espero que nunca sean tres. Porque cada vez, <strong>duele</strong>. Os lo aseguro.</p>

	<p>En Circula seguro | <a href="http://www.circulaseguro.com/2009/03/09-la-primera-vez-siempre-duele">La primera vez siempre duele</a><br />
Fotos | Jaume</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Cinco minutos de cambio eterno]]></title>
      <link>http://www.circulaseguro.com/educacion-vial/cinco-minutos-de-eterno-cambio</link>
      <guid>http://www.circulaseguro.com/educacion-vial/cinco-minutos-de-eterno-cambio</guid>
      <pubDate>Wed, 03 Mar 2010 01:23:23 +0000</pubDate>

      <author>jaume</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image3437" src="http://img.circulaseguro.com/2010/03/lleno.jpg" alt="lleno.jpg" class="centro" /></p>

	<p>Os propongo un pequeño experimento. Elegid una intersección cualquiera entre dos o tres vías medianamente concurridas, sentaos en un banco y observad un rato. <strong>Sencillamente, mirad</strong>. </p>

	<p>Yo lo realicé de forma involuntaria no hace mucho. Había quedado, y llegué un poco antes de tiempo. O quizá el otro llegaba un poco tarde, da igual. En cualquier caso, no me quedaba más remedio que sentarme y esperar. </p>

	<p>Ante mis ojos, llenando la práctica totalidad del espacio visible desde mi posición, se desarrollaba en todo su esplendor el <strong>gran espectáculo</strong> de la intersección de dos de las arterias más importantes de una gran ciudad. Tantos y tantos coches&#8230;</p>

	<p><!--more-->Pero <strong>tantos y tantos coches</strong>, que casi me costaba centrar mi atención en uno sólo. Pude ver como un montón de ellos estaban impacientados ante una luz roja. Otros tantos cruzaban transversalmente la avenida de seis carriles, pasando por delante de los anteriores casi como si se mofaran de su momentánea detención. </p>

	<p>Después el gran flujo que se aproximaba a mi se dividía. Unos cuantos tomaban una rampa descendente que les llevaría a una gran ronda subterránea. Otros giraban, y se incorporaban a la gran avenida de seis carriles. Unos cuantos entraban a una raqueta, pasando justo delante de mi. Todo esto se desarrollaba a la vez, <strong>docenas de maniobras simultaneas</strong>, no sin interferencias. Caos.</p>

	<p><img id="image3436" src="http://img.circulaseguro.com/2010/03/vacio.jpg" alt="vacio.jpg" class="centro" /></p>

	<p>No mucho más tarde, los semáforos cambiaron. Unos cuantos desafortunados quedaron atrapados en un rojo intermedio, quedando transversales a la gran avenida en la entrada de la raqueta. Los recién liberados por la anhelada luz verde pasaban acelerando delante de ellos. </p>

	<p>Se pueden sacar muchas cosas de este ejercicio de relajada observación. Se ve de forma muy diferente a cuando uno está al volante. A mi, la primera idea que vino a la cabeza es <strong>¿por qué tanta prisa?</strong> Me da la sensación de la misma película pasada a <em>fast forward</em>. ¿Todo el mundo va tan acelerado cuando estoy conduciendo también? ¿Corro yo también?</p>

	<p>Un desconocido interrumpió mi linea de pensamientos. Alargaba un folleto, mientras me explicaba que habían abierto un nuevo sitio de pistolas láser. <em>No, gracias, demasiado violento</em>. Me pregunté si alguna vez inaugurarían un local de besos láser&#8230; En fin, volvamos a la contemplación.</p>

	<p>Al volver a clavar los ojos al asfalto, me sorprendí. Lo que <strong>unos segundos antes</strong> era un bullicioso revoltijo de ronroneantes motores, <strong>ahora</strong> parecía más un desértico remanso de paz. Apenas había un coche parado en el semáforo que volvía a estar rojo.</p>

	<p>De repente, una furgoneta gris llegó de la gran avenida, entró a la raqueta y pasó delante mío. La seguí con la mirada, pues era prácticamente lo único que se movía en este nuevo universo de quietud. Lo único que demostraba que el tiempo no se había detenido. Pensé que el conductor había tenido suerte. Si hubiera pasado <strong>apenas un minuto y medio</strong> antes, se habría encontrado la intersección colapsada.</p>

	<p><img id="image3435" src="http://img.circulaseguro.com/2010/03/lleno2.jpg" alt="lleno2.jpg" class="centro" /></p>

	<p>Que raro que mi amigo no hubiera llegado ya. Decidí comprobar el móvil, por si había llegado algún mensaje sin que me diera cuenta. Siempre me pasa, odio el maldito aparato. Pero no, ninguna noticia. En fin, pensé que estaría al caer. </p>

	<p>Al guardar el teléfono, comprobé que los semáforos habían cambiado de nuevo. <strong>Ahora había un enjambre de coche</strong>s circulando furiosos por la gran avenida. Me asombre, ¡qué cambiante!</p>

	<p>Recordé las palabras que mi profesor de autoescuela había pronunciado hace ya más de año y medio. El tráfico es un sistema <strong>dinámico, cambiante</strong>. El mismo punto es completamente diferente según cuando llegues, apenas con segundos de diferencia. Que gran verdad.</p>

	<p>Por este motivo, recordé, siempre hay que estar <strong>alerta a todo lo que ocurre alrededor</strong> cuando estamos conduciendo. Lo que era cierto hace quince segundos, ya no puede serlo ahora. Debemos <strong>observar y revaluar constantemente</strong>. </p>

	<p>Y esto cobra especial importancia cuando circulamos por lugares que nos son familiares. Sí, conocemos el asfalto, las intersecciones. Pero no conocemos los coches que pasarán por allí ese día a esa hora&#8230; ese segundo. <strong>Mientras los coches se muevan, las condiciones cambiarán continuamente</strong>. Para convencerse de ello, basta con sentarse y observar.</p>

	<p>Pero basta ya de pensar en estas cosas. Por fin llegó mi amigo, y teníamos cosas más interesantes de las que hablar. <em>¿Viste el partido de ayer?</em></p>

	<p>Fotos | <a href="http://www.flickr.com/photos/christianhaugen/3344901822/">Christian Haugen</a>, <a href="http://www.flickr.com/photos/midweekpost/75826505/">midweekpost</a>, <a href="http://www.flickr.com/photos/jigisha/2458171299/">J I G I S H A-a.k.a Nitin Badhwar</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Hola de nuevo, gilí]]></title>
      <link>http://www.circulaseguro.com/conductor-y-ocupantes/hola-de-nuevo-gili</link>
      <guid>http://www.circulaseguro.com/conductor-y-ocupantes/hola-de-nuevo-gili</guid>
      <pubDate>Fri, 30 Oct 2009 21:55:39 +0000</pubDate>

      <author>jaume</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image3004" src="http://img.circulaseguro.com/2009/10/gili.jpg" alt="Salida del sol en las islas Gili" class="centro" /></p>

	<p>En ocasiones tras alucinar con según qué maniobras, me gustaría poder detener el tráfico, acercarme a la ventanilla de un conductor y preguntarle &laquo;<strong>¿por qué has hecho eso?</strong>&raquo;. Imagino que muchas veces la respuesta sería &laquo;para ganar tiempo&raquo;.</p>

	<p>Pero la gran paradoja es que, a menudo, las infracciones que se cometen &laquo;para ganar tiempo&raquo;, en realidad representan un <strong>ahorro realmente paupérrimo</strong>. El ejemplo paradigmático es reencontrarse en la cola de un semáforo al que te acaba de realizar un adelantamiento <em>in-extremis</em>. En esas ocasiones, en la intimidad que me dan las ventanillas cerradas, me vienen ganas de saludar &laquo;hola de nuevo, <a href="http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&#38;LEMA=gil%C3%AD">gilí</a>&raquo;.</p>

	<p><!--more-->A mi, personalmente, me parece bastante <strong>ridículo</strong> tomar riesgos innecesarios para ganar tiempo. Si al final sale mal la jugada, la pérdida de tiempo puede ser mayor. No hablo sólo de siniestros totales, con consecuencias personales. Incluso un pequeño choque de <em>chapa y pintura</em> es una gran pérdida inútil de tiempo. Como mínimo, el tiempo de escribir el parte.</p>

	<p>Puede que conducir prudentemente, en ocasiones, pueda acarrear pasar algo más de tiempo en la carretera. No sólo por moderar la velocidad (que, en definitiva, correr un poco por encima de los límites <strong>ahorra menos tiempo del que creemos</strong>). Me refiero a esos cinco segundos más por parar en un stop aunque parezca que no viene nadie, diez en un ceda por no aprovechar un hueco dudoso, treinta por no adelantar a un ciclista hasta llegar a una recta con visibilidad, etcétera.</p>

	<p>Al final, igual sumamos un par de minutos en cada desplazamiento. En cualquier caso, ese tiempo no está perdido sino <strong>invertido en nuestra seguridad</strong>. ¿Inversión? Vale, ya sé que pensar así es difícil en un mundo tan materialista, donde se supone que una inversión debe pagar dividendos. Quizá ese es uno de los problemas de predicar <strong>seguridad vial</strong>, no produce resultados materiales visibles. De hecho, los intenta evitar: no hay nada más material que un amasijo de hierros.</p>

	<p><img id="image3003" src="http://img.circulaseguro.com/2009/10/adelantamiento%20der.jpg" alt="adelantamiento der.jpg" class="centro" /></p>

	<p>Lo que me parece más grave es que, como ya he dicho, <strong>la mayoría de veces estos arriesgados esfuerzos resultan inútiles</strong>. Por ejemplo, decidimos aprovechar un hueco más que dudoso a la salida de un stop&#8230; porque &laquo;creo que me da tiempo, y sino ya frenará él&raquo;. A lo mejor hay un hueco mucho más seguro dos coches después. Así que en el fondo, a lo mejor ganamos cinco segundos.  </p>

	<p>En sí, esos cinco segundos ya son lo suficientemente <strong>escasos como para plantearnos si valía la pena</strong>. Pero, ¿en qué quedan si 200m más allá nos encontramos un semáforo en rojo? Pues en nada, se quedan en agua de borrajas.</p>

	<p>El más testarudo me dirá &laquo;¿y si ha cambiado justo en esos cinco segundos?&raquo; Tras dedicarle mi mejor cara de pasmado, le recordaría que la mayoría de semáforos tienen un ciclo que ronda el minuto. Los de las grandes avenidas, probablemente más. Así que la probabilidad de que llegues en los cinco segundos antes de que cambie a rojo es de cinco entre sesenta. Es decir, una entre doce. ¿Vale la pena <strong>arriesgar en doce stops</strong> para que <strong>sólo una vez</strong> podamos evitar pararnos en la luz roja? El resto de veces, si nos íbamos a tener que parar, arriesgar no va a cambiar nuestra suerte.</p>

	<p>Esto no sería un blog si no acabara contando una experiencia personal. Ocurrió en la carretera nacional II, en un tramo limitado a 80km/h con un carril para mi sentido de la marcha. A la salida de una rotonda, noté como un gran 4x4 hacía el amago de intentar cortar por el interior. Desistió. Frustrado, se quedó se quedó enganchado a mi culo.</p>

	<p>La vista por el retrovisor daba hasta <a href="http://www.circulaseguro.com/2009/10/30-susto-o-miedo-he-ahi-el-dilema">miedo</a>. El morro de ese mastodonte inundaba toda mi luna trasera. Al cabo del rato, veo que algo se mueve. En el espejo interior ya no se ve nada. Mi <strong>acosador ha desaparecido</strong>. ¿Dónde habrá ido? Quizá ha torcido a la derecha por una de las diversas calles que dan a la nacional. Pues no&#8230;</p>

	<p>Lo siguiente que vi fue desaparecer el sol. El enorme hipopótamo de tracción total me estaba <strong>adelantando por la derecha</strong>... Cuando, repito, sólo había un carril para nuestro sentido&#8230; y yo iba bien centrado en él. Hay que reconocer que el arcén era más que generoso, pero eso no lo convierte en un carril, ni en un sitio para adelantar. Sobre todo por que cincuenta metros más adelante desaparecía casi por completo.</p>

	<p>Cuarenta segundos más tarde, otra rotonda. Al parecer había cierto tráfico, ya que había dos o tres coches esperando turno para entrar en mi carril. ¿Sabéis tras quien me tuve que detener? Pues sí, <strong>detrás del mismo fitipaldi</strong>, que con su excursión al arcén había conseguido la enorme ventaja de ganar un puesto en la parrilla de salida del gran premio de la siguiente rotonda. ¿Valía la pena?</p>

	<p>En fin&#8230; señor del 4x4, aquí estoy otra vez. <strong>Hola de nuevo, gilí</strong>.</p>

	<p>Foto | <a href="http://www.flickr.com/photos/brian-m/205215695/">((brian))</a>, <a href="http://www.flickr.com/photos/edans/78259982/">edans</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Tres películas de miedo]]></title>
      <link>http://www.circulaseguro.com/educacion-vial/tres-peliculas-de-miedo</link>
      <guid>http://www.circulaseguro.com/educacion-vial/tres-peliculas-de-miedo</guid>
      <pubDate>Tue, 04 Aug 2009 19:57:51 +0000</pubDate>

      <author>jaume</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image2676" src="http://img.circulaseguro.com/2009/08/miedo2.jpg" alt="miedo2.jpg" class="centro" /></p>

	<p>Algunos dicen que conducir es como jugar a un videojuego. Con la enorme diferencia que si cometes un <strong>error no vuelves a aparecer en el mismo sitio parpadeando</strong>. Pero nosotros sólo podemos controlar nuestro coche. El resto de usuarios de la vida se mueven por si mismos, y no podemos hacer más que observarlos y prever sus reacciones. Es más <strong>como ver una película</strong>.</p>

	<p>La mayoría de las veces, son películas de amor y amistad, con final feliz. Aquél conductor me cede el paso, este otro se cambia de carril para que me pueda incorporar, etc. Pero a veces, debo reconocer que las actitudes que he visto en otros conductores dan mucho más miedo que cualquier guión de Hitchcock. Si os apetece, hoy repasaré <strong>las tres películas de terror más taquilleras</strong> del año que llevo circulando.</p>

	<p><!--more-->La primera película podría titularse <em>The Ring</em>, ya que sucedió en una rotonda. Yo quería proseguir de frente, por lo que me incorporé a la vía circular por el carril exterior.<img id="image2675" src="http://img.circulaseguro.com/2009/08/miedo.jpg" alt="miedo.jpg" class="derecha" /> Fitipaldi decidió aprovechar mi trayectoria abierta para <strong>escurrir al máximo los caballos de su bólido y adelantarme por el carril interior</strong>, cortando mi trayectoria en la salida.</p>

	<p>Por si sólo, ésto ya es una buena escena de miedo. Pero aún hay más: el genial giro de guión fue la actitud del conductor después de la arriesgada maniobra. Veréis <strong>que plano tan magistral</strong>: a través de la luna trasera, pude observar como el supervillano de la película levantaba ambos brazos y pegaba brincos de alegría en su asiento mientras giraba la cabeza hacia mi. Sí, <strong>estaba celebrando su hazaña</strong>.</p>

	<p>La opinión de la crítica es unánime: <strong>tomarse la circulación como una competición</strong>, sin las medidas de seguridad que los coches de carreras disfrutan, es esencialmente temerario y asusta al más pintado. Sobre todo, teniendo en cuenta que la mayoría de conductores aspira simplemente a desplazarse hasta su destino lo más ágil y seguramente posible, <strong>sin esperar maniobras desesperadas</strong> para arañar segundos por parte de algún loco. </p>

	<p>Además, celebrarlo como una victoria en el último segundo, mientras se sigue circulando&#8230; apartando las manos de los mandos y la vista de la carretera, es ese puntito genial que arranca de nuestras ya desgañitadas gargantas el <strong>último grito de auténtico pavor</strong>. Y recalco lo de <em>último</em>.</p>

	<p><img id="image2678" src="http://img.circulaseguro.com/2009/08/freddy.jpg" alt="freddy.jpg" class="centro" /></p>

	<p>La segunda película que me gustaría comentar es <em>Pesadilla en Elm Street</em>, <strong>quien se duerme, recibe la visita fatal de Freddy</strong>. Comienza con una mirada al retrovisor, donde pude comprobar que me seguía un vehículo mixto adaptable a muy corta distancia, sin duda demasiado cerca. Por desgracia, por usual, esta escena de terror ya casi nos pasa desapercibida. </p>

	<p>Pero esta vez había un ingrediente más. En mi retrovisor pude comprobar como el conductor de atrás <strong>abría su boca y acercaba a ella la palma de su mano derecha</strong>. Eso es&#8230; ¿un bostezo? Espera, ¿he visto bien? Vuelvo a mirar y observo como poco a poco se le cae la cabeza hacia adelante. De repente, vuelve a su posición erguida. No quedan dudas, ¡<strong>Está dando cabezadas</strong>! </p>

	<p>En definitiva, se duerme. Y las cuatro afiladas cuchillas de la mano de Freddy <strong>acechan a una distancia que se me antoja cada vez más corta</strong>. La música de tensión aumenta de intensidad cuando compruebo que nos estamos acercando a una rotonda. Significa una reducción considerable de la velocidad, que no es lo más adecuado cuando el que te sigue se está durmiendo. </p>

	<p>En vez de aprovechar el freno motor como de costumbre, piso levemente el freno desde muy lejos, reduciendo la velocidad de forma muy paulatina. Tengo la esperanza que <strong>las luces de freno arrebaten a mi perseguidor de los brazos de Morfeo</strong>, y la suavidad de la reducción le dé más tiempo de reacción. </p>

	<p>Por suerte, funcionó. Llegamos prácticamente parados a la glorieta, pudiendo ceder el paso a los que circulaban por ella. Pero no quise volver a jugármela. Puse el intermitente a izquierdas y di la vuelta al ruedo. No fue una vuelta triunfal, pero casi: la berlingo había seguido recto y quedaba muy por delante de mi. Ya no me sentía acechado.</p>

	<p><img id="image2677" src="http://img.circulaseguro.com/2009/08/fear.jpg" alt="fear.jpg" class="centro" /></p>

	<p>El último de los filmes de miedo que quiero compartir con vosotros es <em>Pulse</em>, donde descubrimos <strong>qué ocurre cuando las tecnologías inalámbricas nos conectan al otro mundo</strong>. El escenario es una curva a izquierdas, en un tramo de carretera bastante estrecho. A punto de comenzar a trazar el viraje, observo como otro coche entra a la misma en el sentido contrario. </p>

	<p>De nuevo, cierta música inquietante se hace presente: mi nuevo compañero de curva se está empezando a abrir, incluso llega a invadir mi carril. ¿Pero que le pasa a ése? No tardé en ver que sólo tenía una mano en el volante. <strong>La otra estaba junto a su oreja</strong>, sujetando un móvil. Lo más probable es que su mente no estuviera en la trazada de la curva, sino con el interlocutor al otro lado de las ondas.</p>

	<p>Por suerte, yo iba bastante lento. Esa curva forma parte de una sucesión peligrosa, de calzada muy estrecha y escasa visibilidad, así que siempre voy a una velocidad razonable. Pude arrimarme al borde derecho lo más posible y confiar en que el freno me retuviera sin derrapar. El charlatán corrigió un poco, pero cuando nos cruzamos aún pisaba la continua.</p>

	<p>He podido comprobar que de esta última película se filman bastantes <em>remakes</em>. Sin ir más lejos, hace apenas un par de días fui espectador de uno. Esta vez, el móvil estaba en manos de una conductora que se aproximaba a mi por una calle transversal. ¿Es consciente de que me tiene que ceder el paso? Es más, ¿verá que tiene un stop? ¿Me verá a mi? Eso sí que es <strong>suspense</strong>.</p>

	<p>Debo reconocer que nunca he sido un fan del cine de terror. Nunca he llegado a sentir miedo viendo algo en una pantalla. <strong>Pero con estas tres películas, os puedo asegurar que sí puedo manchar los pañales</strong>.</p>

	<p>Fotos | <a href="http://www.flickr.com/photos/vecinodelquinto/3050437702/">Vecinodelquinto!</a>, <a href="http://www.flickr.com/photos/elblogazo/13581318/">Arturo J. Paniagua</a>, <a href="http://www.flickr.com/photos/eschipul/447706372/">eschipul</a>, <a href="http://www.flickr.com/photos/wilderdom/266650346/">Jimee, Jackie, Tom &#38; Asha</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Sólo un momentito]]></title>
      <link>http://www.circulaseguro.com/educacion-vial/solo-un-momentito</link>
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      <pubDate>Fri, 08 May 2009 11:57:06 +0000</pubDate>

      <author>jaume</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image2300" src="http://img.circulaseguro.com/2009/05/lourdes1.jpg" alt="lourdes1.jpg" class="centro" /></p>

	<p>Pasó hace más de una semana, pero al hablar de ello y ver la reacción cuando muestra las fotos, a Lourdes se le sigue haciendo un nudo en la garganta. Sin ella hacer nada incorrecto, ni siquiera tocar su vehículo,<strong> le han destrozado el coche</strong>.</p>

	<p>Desde la ventana de su domicilio, vio un camión maniobrando para pasar entre su león y un <strong>coche mal aparcado</strong> en la acera de enfrente. El ángulo desde su mirador no era suficiente para ver todo el camión, mucho menos la matrícula, lo cual incrementaba su intranquilidad.</p>

	<p>En un momento dado, el camión dio un poco de marcha atrás, para acto y seguido volver a avanzar&#8230; Se escuchó un estruendo, Lourdes no daba crédito a sus ojos cuando notó que el techo de su Seat se <strong>empezaba a levantar</strong>. </p>

	<p><!--more-->Al salir, no había ni rastro del camión. Se había dado a la fuga. Al ver los daños no pudo evitar echarse a <strong>llorar</strong>. Aún temblando llamó a la policía local, quien procedió a llevarse el vehículo mal aparcado, que debido a la posición en que había quedado el <em>leonsete</em> ahora impedía el paso seguro de los automóviles. </p>

	<p><img id="image2301" src="http://img.circulaseguro.com/2009/05/lourdes2.jpg" alt="lourdes2.jpg" class="centro" /></p>

	<p>Poco después apareció la conductora del coche recién retirado. Atónita, comunicó a los vecinos que &#8220;la grúa se me ha llevado el coche&#8221;. Cuando le dieron a conocer lo que había ocurrido debido, en parte, a la posición irregular en la que había <strike>aparcado</strike> arrojado sobre la acera, reaccionó diciendo &#8220;si todos aparcan mal&#8221;.</p>

	<p>Claro, &#8220;todos aparcan mal&#8221;, y &#8220;era sólo un <em>momentito</em>&#8221;. Las excusas habituales, que en el fondo no hacen más que demostrar un enorme <strong>egoísmo y falta de solidaridad</strong>. ¿Por qué el <em>momentito</em> de un conductor tiene que ser más importante que el del resto? Tan importante es es ese momentito como para obligar que los demás deban efectuar maniobras arriesgadas, como demuestra el caso de Lourdes?</p>

	<p>Sí, todos sabemos que encontrar un lugar de estacionamiento es cada día más difícil. Es algo que debe ser <strong>denunciado</strong> y que las autoridades (supuestamente) competentes deberían solucionar. Es algo que sufrimos absolutamente todos los automovilistas. Pero es no da derecho a convertir nuestra necesidad de estacionamiento en un obstáculo y riesgo para los demás. Igual que <strong>tampoco queremos ser nosotros</strong> los que tengamos que pasar a dos centímetros de un coche aparcado en doble fila.</p>

	<p>La propia ley lo dice. Al estacionar o efectuar una parada, debe hacerse en lugares donde no esté prohibido, y siempre respetando <strong>un espacio de tres metros para el paso de los vehículos</strong>. Eso significa que se deben dejar esos 300 centímetros, unos cinco pasos, desde la parte más exterior de tu vehículo (incluido el retrovisor) hasta la línea continua más cercana. Y si no hay línea continua, hasta el borde de la calzada. Teniendo en cuenta que, legalmente, no pueden circular vehículos más anchos de 255cm, cumplir estos requisitos reduciría las molestias a los usuarios de la vía.</p>

	<p><img id="image2302" src="http://img.circulaseguro.com/2009/05/lourdes3.jpg" alt="lourdes3.jpg" class="centro" /></p>

	<p>Mención especial también para el conductor del camión. Desde luego, encontrar un obstáculo que no deja pasar tu vehículo pesado da mucha rabia. Accionar el claxon hasta que venga el avergonzado responsable es la solución más habitual. Pero <strong>arrasar con los bienes</strong> de otras personas no es en absoluto justificable. Luego, una vez cometido el error, el código de honor dicta que se debe dar la cara, proporcionar los datos del seguro para que el damnificado no tenga que hacerse cargo de los desperfectos. </p>

	<p>En definitiva, no se que pensaréis vosotros al leer este caso. La <strong>falta de solidaridad, paciencia y empatía</strong> de dos conductores ha provocado <strong>daños, disgustos y gastos</strong> a una persona inocente, cuyo vehículo estaba quieto y bien aparcado. Esta vez sólo ha sido el capó, el lateral y el guardabarros de un León. La próxima vez puede ser un semáforo, un peatón, mi coche&#8230; o el tuyo.</p>

	<p>Fotos | Lourdes</p>      ]]></description>
      </item>
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