<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom">

	<channel>
		<title>Circulaseguro</title>
		<link>http://www.circulaseguro.com</link>
		<description>
Publicación sobre seguridad vial y educación vial, con información, consejos y reflexiones para circular más seguros		</description>
		<pubDate>Sun, 01 Aug 2010 07:18:37 +0000</pubDate>

		<generator>http://www.circulaseguro.com</generator>
                    <item>
      <title><![CDATA[Cada vez, duele lo mismo]]></title>
      <link>http://www.circulaseguro.com/educacion-vial/cada-vez-duele-lo-mismo</link>
      <guid>http://www.circulaseguro.com/educacion-vial/cada-vez-duele-lo-mismo</guid>
      <pubDate>Tue, 09 Mar 2010 21:45:40 +0000</pubDate>

      <author>jaume</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.circulaseguro.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img id="image3465" src="http://img.circulaseguro.com/2010/03/rotonda2coches.jpg" alt="2 coches en rotonda" class="centro" /></p>

	<p>Hace justo un año me dirigía a vosotros para explicaros que <a href="http://www.circulaseguro.com/2009/03/09-la-primera-vez-siempre-duele">la primera vez siempre duele</a>. Me refería al primer pequeño incidente que tuve en circulación abierta con otro coche. De hecho, fue tan temprana que aún estaba en prácticas. <strong>No habría conducido ni 40km en mi vida</strong>.</p>

	<p>No fue gran cosa, <strong>un pequeño susto</strong>, un bocinazo por parte del profesor y una reacción algo exagerada de un anciano conductor con su propia técnica para rodear glorietas. No fue nada, pero fue el primero, y como siempre, dolió. Aunque ahora sé que, en realidad, <strong>todas las veces duelen por igual</strong>.</p>

	<p><!--more-->Alguno de vosotros estará pensado que no será para tanto. Si sólo fue una airada discusión, no debió doler tanto. Hombre, pues no. Dolor físico, no. Y de hecho, las palabras que salieron de la boca de aquél hombre, acompañadas de baba abundante, tampoco es que me importaran demasiado. </p>

	<p>Lo que duele, no es lo que fue, sino <strong>lo que podría haber sido</strong>. Aquel incidente me hizo dar cuenta de que manejaba una máquina que, sin apenas esfuerzo, podía proyectarme a velocidades que nunca podría alcanzar con mis pies. Y sé por experiencia que frenar una carrera contra un muro puede hacer daño (de pequeño, me produje un grave esguince en la mano de esta forma).</p>

	<p>De hecho, manejaba <strong>una máquina con suficiente potencia para despedazar varias personas a la vez</strong>. Así que, si algo va mal, las consecuencias sólo pueden ser negativas. Y si no hay suerte, serán muy negativas, funestas. Y aquél incidente me enseñó que <strong>no hace falta cagarla demasiado para que las cosas salgan mal</strong>. A andar con mil ojos para evitar errores, e intentar paliar los de los demás.</p>

	<p><img src="http://img.circulaseguro.com/2009/03/corte-rotonda.jpg" class="centro" alt="" /></p>

	<p>Y ahora, un año y más de un centenar de artículos después, con casi 37mil kilómetros conducidos, me doy cuenta que todo lo dicho sigue siendo cierto. <strong>No importa si es el primer susto, o el número novecientos</strong>. Cada vez, si las cosas hubieran salido sólo un poco peor, podría haber sido la última. Para mi, o para otra persona.</p>

	<p>Esto me recuerda un argumento que leí el otro día, no importa de quién, aunque quizá nos lea. Decía que cometer una infracción, no importa cuál, <strong>una sóla vez no pasaba nada</strong>. Pero que cometerla más veces era peligroso porque te acostumbrabas. En definitiva, el típico consuelo cutre de &laquo;sólo por esta vez&raquo;.</p>

	<p>Pero, ¿por qué es peligroso acostumbrarse a realizar una infracción? Será, supongo, porque cometerla implica riesgo de que la cosas vayan mal. Ya sea simplemente porque nos pueden poner una multa, o en el peor de los casos podemos provocar un siniestro. Y <strong>si reconocemos que realizar esa maniobra supone un riesgo</strong>, ¿por qué da igual hacerla una vez? ¿Es que si es sólo una vez el riesgo desaparece?</p>

	<p>No. Cada vez que algo sale mal, duele. Incluso si después no pasa nada, duele por lo que podría haber pasado. Que salgamos de rositas de un susto, o de novecientos, sólo es un consuelo pasajero. Si algo ha salido mal, significa que puede volver a salir mal. Y puede que la siguiente vez no tengamos tanta suerte. </p>

	<p>Tomar riesgos en la conducción es jugar a la ruleta rusa. Da igual que a lo mejor haya mil balas de fogueo. Lo que sabemos seguro es que <strong>hay una real, mortífera</strong>, y que puede salir <strong>en cualquier momento</strong>. Y las balas de fogueo a lo mejor no matan, pero doler, duelen. Sobre todo, por que cabía la posibilidad de que fuera una bala de verdad.</p>

	<p>Lo único que nos queda es aprender cada vez que algo sale mal, para evitar que vuelva a salir. Aquel primer susto me enseñó a asegurarme siempre en las rotondas que nadie vaya a cortarme la salida. Y ese hábito ya me ha librado de más de dos sustos. Y, como ese, tantos otros. </p>

	<p>Y aunque una vez tropecé dos veces con <a href="http://www.circulaseguro.com/2009/09/09-la-misma-piedra">la misma piedra</a>, espero que nunca sean tres. Porque cada vez, <strong>duele</strong>. Os lo aseguro.</p>

	<p>En Circula seguro | <a href="http://www.circulaseguro.com/2009/03/09-la-primera-vez-siempre-duele">La primera vez siempre duele</a><br />
Fotos | Jaume</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Cinco minutos de cambio eterno]]></title>
      <link>http://www.circulaseguro.com/educacion-vial/cinco-minutos-de-eterno-cambio</link>
      <guid>http://www.circulaseguro.com/educacion-vial/cinco-minutos-de-eterno-cambio</guid>
      <pubDate>Wed, 03 Mar 2010 01:23:23 +0000</pubDate>

      <author>jaume</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.circulaseguro.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img id="image3437" src="http://img.circulaseguro.com/2010/03/lleno.jpg" alt="lleno.jpg" class="centro" /></p>

	<p>Os propongo un pequeño experimento. Elegid una intersección cualquiera entre dos o tres vías medianamente concurridas, sentaos en un banco y observad un rato. <strong>Sencillamente, mirad</strong>. </p>

	<p>Yo lo realicé de forma involuntaria no hace mucho. Había quedado, y llegué un poco antes de tiempo. O quizá el otro llegaba un poco tarde, da igual. En cualquier caso, no me quedaba más remedio que sentarme y esperar. </p>

	<p>Ante mis ojos, llenando la práctica totalidad del espacio visible desde mi posición, se desarrollaba en todo su esplendor el <strong>gran espectáculo</strong> de la intersección de dos de las arterias más importantes de una gran ciudad. Tantos y tantos coches&#8230;</p>

	<p><!--more-->Pero <strong>tantos y tantos coches</strong>, que casi me costaba centrar mi atención en uno sólo. Pude ver como un montón de ellos estaban impacientados ante una luz roja. Otros tantos cruzaban transversalmente la avenida de seis carriles, pasando por delante de los anteriores casi como si se mofaran de su momentánea detención. </p>

	<p>Después el gran flujo que se aproximaba a mi se dividía. Unos cuantos tomaban una rampa descendente que les llevaría a una gran ronda subterránea. Otros giraban, y se incorporaban a la gran avenida de seis carriles. Unos cuantos entraban a una raqueta, pasando justo delante de mi. Todo esto se desarrollaba a la vez, <strong>docenas de maniobras simultaneas</strong>, no sin interferencias. Caos.</p>

	<p><img id="image3436" src="http://img.circulaseguro.com/2010/03/vacio.jpg" alt="vacio.jpg" class="centro" /></p>

	<p>No mucho más tarde, los semáforos cambiaron. Unos cuantos desafortunados quedaron atrapados en un rojo intermedio, quedando transversales a la gran avenida en la entrada de la raqueta. Los recién liberados por la anhelada luz verde pasaban acelerando delante de ellos. </p>

	<p>Se pueden sacar muchas cosas de este ejercicio de relajada observación. Se ve de forma muy diferente a cuando uno está al volante. A mi, la primera idea que vino a la cabeza es <strong>¿por qué tanta prisa?</strong> Me da la sensación de la misma película pasada a <em>fast forward</em>. ¿Todo el mundo va tan acelerado cuando estoy conduciendo también? ¿Corro yo también?</p>

	<p>Un desconocido interrumpió mi linea de pensamientos. Alargaba un folleto, mientras me explicaba que habían abierto un nuevo sitio de pistolas láser. <em>No, gracias, demasiado violento</em>. Me pregunté si alguna vez inaugurarían un local de besos láser&#8230; En fin, volvamos a la contemplación.</p>

	<p>Al volver a clavar los ojos al asfalto, me sorprendí. Lo que <strong>unos segundos antes</strong> era un bullicioso revoltijo de ronroneantes motores, <strong>ahora</strong> parecía más un desértico remanso de paz. Apenas había un coche parado en el semáforo que volvía a estar rojo.</p>

	<p>De repente, una furgoneta gris llegó de la gran avenida, entró a la raqueta y pasó delante mío. La seguí con la mirada, pues era prácticamente lo único que se movía en este nuevo universo de quietud. Lo único que demostraba que el tiempo no se había detenido. Pensé que el conductor había tenido suerte. Si hubiera pasado <strong>apenas un minuto y medio</strong> antes, se habría encontrado la intersección colapsada.</p>

	<p><img id="image3435" src="http://img.circulaseguro.com/2010/03/lleno2.jpg" alt="lleno2.jpg" class="centro" /></p>

	<p>Que raro que mi amigo no hubiera llegado ya. Decidí comprobar el móvil, por si había llegado algún mensaje sin que me diera cuenta. Siempre me pasa, odio el maldito aparato. Pero no, ninguna noticia. En fin, pensé que estaría al caer. </p>

	<p>Al guardar el teléfono, comprobé que los semáforos habían cambiado de nuevo. <strong>Ahora había un enjambre de coche</strong>s circulando furiosos por la gran avenida. Me asombre, ¡qué cambiante!</p>

	<p>Recordé las palabras que mi profesor de autoescuela había pronunciado hace ya más de año y medio. El tráfico es un sistema <strong>dinámico, cambiante</strong>. El mismo punto es completamente diferente según cuando llegues, apenas con segundos de diferencia. Que gran verdad.</p>

	<p>Por este motivo, recordé, siempre hay que estar <strong>alerta a todo lo que ocurre alrededor</strong> cuando estamos conduciendo. Lo que era cierto hace quince segundos, ya no puede serlo ahora. Debemos <strong>observar y revaluar constantemente</strong>. </p>

	<p>Y esto cobra especial importancia cuando circulamos por lugares que nos son familiares. Sí, conocemos el asfalto, las intersecciones. Pero no conocemos los coches que pasarán por allí ese día a esa hora&#8230; ese segundo. <strong>Mientras los coches se muevan, las condiciones cambiarán continuamente</strong>. Para convencerse de ello, basta con sentarse y observar.</p>

	<p>Pero basta ya de pensar en estas cosas. Por fin llegó mi amigo, y teníamos cosas más interesantes de las que hablar. <em>¿Viste el partido de ayer?</em></p>

	<p>Fotos | <a href="http://www.flickr.com/photos/christianhaugen/3344901822/">Christian Haugen</a>, <a href="http://www.flickr.com/photos/midweekpost/75826505/">midweekpost</a>, <a href="http://www.flickr.com/photos/jigisha/2458171299/">J I G I S H A-a.k.a Nitin Badhwar</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Hola de nuevo, gilí]]></title>
      <link>http://www.circulaseguro.com/conductor-y-ocupantes/hola-de-nuevo-gili</link>
      <guid>http://www.circulaseguro.com/conductor-y-ocupantes/hola-de-nuevo-gili</guid>
      <pubDate>Fri, 30 Oct 2009 21:55:39 +0000</pubDate>

      <author>jaume</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.circulaseguro.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img id="image3004" src="http://img.circulaseguro.com/2009/10/gili.jpg" alt="Salida del sol en las islas Gili" class="centro" /></p>

	<p>En ocasiones tras alucinar con según qué maniobras, me gustaría poder detener el tráfico, acercarme a la ventanilla de un conductor y preguntarle &laquo;<strong>¿por qué has hecho eso?</strong>&raquo;. Imagino que muchas veces la respuesta sería &laquo;para ganar tiempo&raquo;.</p>

	<p>Pero la gran paradoja es que, a menudo, las infracciones que se cometen &laquo;para ganar tiempo&raquo;, en realidad representan un <strong>ahorro realmente paupérrimo</strong>. El ejemplo paradigmático es reencontrarse en la cola de un semáforo al que te acaba de realizar un adelantamiento <em>in-extremis</em>. En esas ocasiones, en la intimidad que me dan las ventanillas cerradas, me vienen ganas de saludar &laquo;hola de nuevo, <a href="http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&#38;LEMA=gil%C3%AD">gilí</a>&raquo;.</p>

	<p><!--more-->A mi, personalmente, me parece bastante <strong>ridículo</strong> tomar riesgos innecesarios para ganar tiempo. Si al final sale mal la jugada, la pérdida de tiempo puede ser mayor. No hablo sólo de siniestros totales, con consecuencias personales. Incluso un pequeño choque de <em>chapa y pintura</em> es una gran pérdida inútil de tiempo. Como mínimo, el tiempo de escribir el parte.</p>

	<p>Puede que conducir prudentemente, en ocasiones, pueda acarrear pasar algo más de tiempo en la carretera. No sólo por moderar la velocidad (que, en definitiva, correr un poco por encima de los límites <strong>ahorra menos tiempo del que creemos</strong>). Me refiero a esos cinco segundos más por parar en un stop aunque parezca que no viene nadie, diez en un ceda por no aprovechar un hueco dudoso, treinta por no adelantar a un ciclista hasta llegar a una recta con visibilidad, etcétera.</p>

	<p>Al final, igual sumamos un par de minutos en cada desplazamiento. En cualquier caso, ese tiempo no está perdido sino <strong>invertido en nuestra seguridad</strong>. ¿Inversión? Vale, ya sé que pensar así es difícil en un mundo tan materialista, donde se supone que una inversión debe pagar dividendos. Quizá ese es uno de los problemas de predicar <strong>seguridad vial</strong>, no produce resultados materiales visibles. De hecho, los intenta evitar: no hay nada más material que un amasijo de hierros.</p>

	<p><img id="image3003" src="http://img.circulaseguro.com/2009/10/adelantamiento%20der.jpg" alt="adelantamiento der.jpg" class="centro" /></p>

	<p>Lo que me parece más grave es que, como ya he dicho, <strong>la mayoría de veces estos arriesgados esfuerzos resultan inútiles</strong>. Por ejemplo, decidimos aprovechar un hueco más que dudoso a la salida de un stop&#8230; porque &laquo;creo que me da tiempo, y sino ya frenará él&raquo;. A lo mejor hay un hueco mucho más seguro dos coches después. Así que en el fondo, a lo mejor ganamos cinco segundos.  </p>

	<p>En sí, esos cinco segundos ya son lo suficientemente <strong>escasos como para plantearnos si valía la pena</strong>. Pero, ¿en qué quedan si 200m más allá nos encontramos un semáforo en rojo? Pues en nada, se quedan en agua de borrajas.</p>

	<p>El más testarudo me dirá &laquo;¿y si ha cambiado justo en esos cinco segundos?&raquo; Tras dedicarle mi mejor cara de pasmado, le recordaría que la mayoría de semáforos tienen un ciclo que ronda el minuto. Los de las grandes avenidas, probablemente más. Así que la probabilidad de que llegues en los cinco segundos antes de que cambie a rojo es de cinco entre sesenta. Es decir, una entre doce. ¿Vale la pena <strong>arriesgar en doce stops</strong> para que <strong>sólo una vez</strong> podamos evitar pararnos en la luz roja? El resto de veces, si nos íbamos a tener que parar, arriesgar no va a cambiar nuestra suerte.</p>

	<p>Esto no sería un blog si no acabara contando una experiencia personal. Ocurrió en la carretera nacional II, en un tramo limitado a 80km/h con un carril para mi sentido de la marcha. A la salida de una rotonda, noté como un gran 4x4 hacía el amago de intentar cortar por el interior. Desistió. Frustrado, se quedó se quedó enganchado a mi culo.</p>

	<p>La vista por el retrovisor daba hasta <a href="http://www.circulaseguro.com/2009/10/30-susto-o-miedo-he-ahi-el-dilema">miedo</a>. El morro de ese mastodonte inundaba toda mi luna trasera. Al cabo del rato, veo que algo se mueve. En el espejo interior ya no se ve nada. Mi <strong>acosador ha desaparecido</strong>. ¿Dónde habrá ido? Quizá ha torcido a la derecha por una de las diversas calles que dan a la nacional. Pues no&#8230;</p>

	<p>Lo siguiente que vi fue desaparecer el sol. El enorme hipopótamo de tracción total me estaba <strong>adelantando por la derecha</strong>... Cuando, repito, sólo había un carril para nuestro sentido&#8230; y yo iba bien centrado en él. Hay que reconocer que el arcén era más que generoso, pero eso no lo convierte en un carril, ni en un sitio para adelantar. Sobre todo por que cincuenta metros más adelante desaparecía casi por completo.</p>

	<p>Cuarenta segundos más tarde, otra rotonda. Al parecer había cierto tráfico, ya que había dos o tres coches esperando turno para entrar en mi carril. ¿Sabéis tras quien me tuve que detener? Pues sí, <strong>detrás del mismo fitipaldi</strong>, que con su excursión al arcén había conseguido la enorme ventaja de ganar un puesto en la parrilla de salida del gran premio de la siguiente rotonda. ¿Valía la pena?</p>

	<p>En fin&#8230; señor del 4x4, aquí estoy otra vez. <strong>Hola de nuevo, gilí</strong>.</p>

	<p>Foto | <a href="http://www.flickr.com/photos/brian-m/205215695/">((brian))</a>, <a href="http://www.flickr.com/photos/edans/78259982/">edans</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Tres películas de miedo]]></title>
      <link>http://www.circulaseguro.com/educacion-vial/tres-peliculas-de-miedo</link>
      <guid>http://www.circulaseguro.com/educacion-vial/tres-peliculas-de-miedo</guid>
      <pubDate>Tue, 04 Aug 2009 19:57:51 +0000</pubDate>

      <author>jaume</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.circulaseguro.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img id="image2676" src="http://img.circulaseguro.com/2009/08/miedo2.jpg" alt="miedo2.jpg" class="centro" /></p>

	<p>Algunos dicen que conducir es como jugar a un videojuego. Con la enorme diferencia que si cometes un <strong>error no vuelves a aparecer en el mismo sitio parpadeando</strong>. Pero nosotros sólo podemos controlar nuestro coche. El resto de usuarios de la vida se mueven por si mismos, y no podemos hacer más que observarlos y prever sus reacciones. Es más <strong>como ver una película</strong>.</p>

	<p>La mayoría de las veces, son películas de amor y amistad, con final feliz. Aquél conductor me cede el paso, este otro se cambia de carril para que me pueda incorporar, etc. Pero a veces, debo reconocer que las actitudes que he visto en otros conductores dan mucho más miedo que cualquier guión de Hitchcock. Si os apetece, hoy repasaré <strong>las tres películas de terror más taquilleras</strong> del año que llevo circulando.</p>

	<p><!--more-->La primera película podría titularse <em>The Ring</em>, ya que sucedió en una rotonda. Yo quería proseguir de frente, por lo que me incorporé a la vía circular por el carril exterior.<img id="image2675" src="http://img.circulaseguro.com/2009/08/miedo.jpg" alt="miedo.jpg" class="derecha" /> Fitipaldi decidió aprovechar mi trayectoria abierta para <strong>escurrir al máximo los caballos de su bólido y adelantarme por el carril interior</strong>, cortando mi trayectoria en la salida.</p>

	<p>Por si sólo, ésto ya es una buena escena de miedo. Pero aún hay más: el genial giro de guión fue la actitud del conductor después de la arriesgada maniobra. Veréis <strong>que plano tan magistral</strong>: a través de la luna trasera, pude observar como el supervillano de la película levantaba ambos brazos y pegaba brincos de alegría en su asiento mientras giraba la cabeza hacia mi. Sí, <strong>estaba celebrando su hazaña</strong>.</p>

	<p>La opinión de la crítica es unánime: <strong>tomarse la circulación como una competición</strong>, sin las medidas de seguridad que los coches de carreras disfrutan, es esencialmente temerario y asusta al más pintado. Sobre todo, teniendo en cuenta que la mayoría de conductores aspira simplemente a desplazarse hasta su destino lo más ágil y seguramente posible, <strong>sin esperar maniobras desesperadas</strong> para arañar segundos por parte de algún loco. </p>

	<p>Además, celebrarlo como una victoria en el último segundo, mientras se sigue circulando&#8230; apartando las manos de los mandos y la vista de la carretera, es ese puntito genial que arranca de nuestras ya desgañitadas gargantas el <strong>último grito de auténtico pavor</strong>. Y recalco lo de <em>último</em>.</p>

	<p><img id="image2678" src="http://img.circulaseguro.com/2009/08/freddy.jpg" alt="freddy.jpg" class="centro" /></p>

	<p>La segunda película que me gustaría comentar es <em>Pesadilla en Elm Street</em>, <strong>quien se duerme, recibe la visita fatal de Freddy</strong>. Comienza con una mirada al retrovisor, donde pude comprobar que me seguía un vehículo mixto adaptable a muy corta distancia, sin duda demasiado cerca. Por desgracia, por usual, esta escena de terror ya casi nos pasa desapercibida. </p>

	<p>Pero esta vez había un ingrediente más. En mi retrovisor pude comprobar como el conductor de atrás <strong>abría su boca y acercaba a ella la palma de su mano derecha</strong>. Eso es&#8230; ¿un bostezo? Espera, ¿he visto bien? Vuelvo a mirar y observo como poco a poco se le cae la cabeza hacia adelante. De repente, vuelve a su posición erguida. No quedan dudas, ¡<strong>Está dando cabezadas</strong>! </p>

	<p>En definitiva, se duerme. Y las cuatro afiladas cuchillas de la mano de Freddy <strong>acechan a una distancia que se me antoja cada vez más corta</strong>. La música de tensión aumenta de intensidad cuando compruebo que nos estamos acercando a una rotonda. Significa una reducción considerable de la velocidad, que no es lo más adecuado cuando el que te sigue se está durmiendo. </p>

	<p>En vez de aprovechar el freno motor como de costumbre, piso levemente el freno desde muy lejos, reduciendo la velocidad de forma muy paulatina. Tengo la esperanza que <strong>las luces de freno arrebaten a mi perseguidor de los brazos de Morfeo</strong>, y la suavidad de la reducción le dé más tiempo de reacción. </p>

	<p>Por suerte, funcionó. Llegamos prácticamente parados a la glorieta, pudiendo ceder el paso a los que circulaban por ella. Pero no quise volver a jugármela. Puse el intermitente a izquierdas y di la vuelta al ruedo. No fue una vuelta triunfal, pero casi: la berlingo había seguido recto y quedaba muy por delante de mi. Ya no me sentía acechado.</p>

	<p><img id="image2677" src="http://img.circulaseguro.com/2009/08/fear.jpg" alt="fear.jpg" class="centro" /></p>

	<p>El último de los filmes de miedo que quiero compartir con vosotros es <em>Pulse</em>, donde descubrimos <strong>qué ocurre cuando las tecnologías inalámbricas nos conectan al otro mundo</strong>. El escenario es una curva a izquierdas, en un tramo de carretera bastante estrecho. A punto de comenzar a trazar el viraje, observo como otro coche entra a la misma en el sentido contrario. </p>

	<p>De nuevo, cierta música inquietante se hace presente: mi nuevo compañero de curva se está empezando a abrir, incluso llega a invadir mi carril. ¿Pero que le pasa a ése? No tardé en ver que sólo tenía una mano en el volante. <strong>La otra estaba junto a su oreja</strong>, sujetando un móvil. Lo más probable es que su mente no estuviera en la trazada de la curva, sino con el interlocutor al otro lado de las ondas.</p>

	<p>Por suerte, yo iba bastante lento. Esa curva forma parte de una sucesión peligrosa, de calzada muy estrecha y escasa visibilidad, así que siempre voy a una velocidad razonable. Pude arrimarme al borde derecho lo más posible y confiar en que el freno me retuviera sin derrapar. El charlatán corrigió un poco, pero cuando nos cruzamos aún pisaba la continua.</p>

	<p>He podido comprobar que de esta última película se filman bastantes <em>remakes</em>. Sin ir más lejos, hace apenas un par de días fui espectador de uno. Esta vez, el móvil estaba en manos de una conductora que se aproximaba a mi por una calle transversal. ¿Es consciente de que me tiene que ceder el paso? Es más, ¿verá que tiene un stop? ¿Me verá a mi? Eso sí que es <strong>suspense</strong>.</p>

	<p>Debo reconocer que nunca he sido un fan del cine de terror. Nunca he llegado a sentir miedo viendo algo en una pantalla. <strong>Pero con estas tres películas, os puedo asegurar que sí puedo manchar los pañales</strong>.</p>

	<p>Fotos | <a href="http://www.flickr.com/photos/vecinodelquinto/3050437702/">Vecinodelquinto!</a>, <a href="http://www.flickr.com/photos/elblogazo/13581318/">Arturo J. Paniagua</a>, <a href="http://www.flickr.com/photos/eschipul/447706372/">eschipul</a>, <a href="http://www.flickr.com/photos/wilderdom/266650346/">Jimee, Jackie, Tom &#38; Asha</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Sólo un momentito]]></title>
      <link>http://www.circulaseguro.com/educacion-vial/solo-un-momentito</link>
      <guid>http://www.circulaseguro.com/educacion-vial/solo-un-momentito</guid>
      <pubDate>Fri, 08 May 2009 11:57:06 +0000</pubDate>

      <author>jaume</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.circulaseguro.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img id="image2300" src="http://img.circulaseguro.com/2009/05/lourdes1.jpg" alt="lourdes1.jpg" class="centro" /></p>

	<p>Pasó hace más de una semana, pero al hablar de ello y ver la reacción cuando muestra las fotos, a Lourdes se le sigue haciendo un nudo en la garganta. Sin ella hacer nada incorrecto, ni siquiera tocar su vehículo,<strong> le han destrozado el coche</strong>.</p>

	<p>Desde la ventana de su domicilio, vio un camión maniobrando para pasar entre su león y un <strong>coche mal aparcado</strong> en la acera de enfrente. El ángulo desde su mirador no era suficiente para ver todo el camión, mucho menos la matrícula, lo cual incrementaba su intranquilidad.</p>

	<p>En un momento dado, el camión dio un poco de marcha atrás, para acto y seguido volver a avanzar&#8230; Se escuchó un estruendo, Lourdes no daba crédito a sus ojos cuando notó que el techo de su Seat se <strong>empezaba a levantar</strong>. </p>

	<p><!--more-->Al salir, no había ni rastro del camión. Se había dado a la fuga. Al ver los daños no pudo evitar echarse a <strong>llorar</strong>. Aún temblando llamó a la policía local, quien procedió a llevarse el vehículo mal aparcado, que debido a la posición en que había quedado el <em>leonsete</em> ahora impedía el paso seguro de los automóviles. </p>

	<p><img id="image2301" src="http://img.circulaseguro.com/2009/05/lourdes2.jpg" alt="lourdes2.jpg" class="centro" /></p>

	<p>Poco después apareció la conductora del coche recién retirado. Atónita, comunicó a los vecinos que &#8220;la grúa se me ha llevado el coche&#8221;. Cuando le dieron a conocer lo que había ocurrido debido, en parte, a la posición irregular en la que había <strike>aparcado</strike> arrojado sobre la acera, reaccionó diciendo &#8220;si todos aparcan mal&#8221;.</p>

	<p>Claro, &#8220;todos aparcan mal&#8221;, y &#8220;era sólo un <em>momentito</em>&#8221;. Las excusas habituales, que en el fondo no hacen más que demostrar un enorme <strong>egoísmo y falta de solidaridad</strong>. ¿Por qué el <em>momentito</em> de un conductor tiene que ser más importante que el del resto? Tan importante es es ese momentito como para obligar que los demás deban efectuar maniobras arriesgadas, como demuestra el caso de Lourdes?</p>

	<p>Sí, todos sabemos que encontrar un lugar de estacionamiento es cada día más difícil. Es algo que debe ser <strong>denunciado</strong> y que las autoridades (supuestamente) competentes deberían solucionar. Es algo que sufrimos absolutamente todos los automovilistas. Pero es no da derecho a convertir nuestra necesidad de estacionamiento en un obstáculo y riesgo para los demás. Igual que <strong>tampoco queremos ser nosotros</strong> los que tengamos que pasar a dos centímetros de un coche aparcado en doble fila.</p>

	<p>La propia ley lo dice. Al estacionar o efectuar una parada, debe hacerse en lugares donde no esté prohibido, y siempre respetando <strong>un espacio de tres metros para el paso de los vehículos</strong>. Eso significa que se deben dejar esos 300 centímetros, unos cinco pasos, desde la parte más exterior de tu vehículo (incluido el retrovisor) hasta la línea continua más cercana. Y si no hay línea continua, hasta el borde de la calzada. Teniendo en cuenta que, legalmente, no pueden circular vehículos más anchos de 255cm, cumplir estos requisitos reduciría las molestias a los usuarios de la vía.</p>

	<p><img id="image2302" src="http://img.circulaseguro.com/2009/05/lourdes3.jpg" alt="lourdes3.jpg" class="centro" /></p>

	<p>Mención especial también para el conductor del camión. Desde luego, encontrar un obstáculo que no deja pasar tu vehículo pesado da mucha rabia. Accionar el claxon hasta que venga el avergonzado responsable es la solución más habitual. Pero <strong>arrasar con los bienes</strong> de otras personas no es en absoluto justificable. Luego, una vez cometido el error, el código de honor dicta que se debe dar la cara, proporcionar los datos del seguro para que el damnificado no tenga que hacerse cargo de los desperfectos. </p>

	<p>En definitiva, no se que pensaréis vosotros al leer este caso. La <strong>falta de solidaridad, paciencia y empatía</strong> de dos conductores ha provocado <strong>daños, disgustos y gastos</strong> a una persona inocente, cuyo vehículo estaba quieto y bien aparcado. Esta vez sólo ha sido el capó, el lateral y el guardabarros de un León. La próxima vez puede ser un semáforo, un peatón, mi coche&#8230; o el tuyo.</p>

	<p>Fotos | Lourdes</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[La última mirada es la que te salva la vida]]></title>
      <link>http://www.circulaseguro.com/conductor-y-ocupantes/la-ultima-mirada-es-la-que-te-salva-la-vida</link>
      <guid>http://www.circulaseguro.com/conductor-y-ocupantes/la-ultima-mirada-es-la-que-te-salva-la-vida</guid>
      <pubDate>Fri, 10 Apr 2009 16:32:23 +0000</pubDate>

      <author>jaume</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.circulaseguro.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img id="image2193" src="http://img.circulaseguro.com/2009/04/stop.jpg" alt="Una señal de detención obligatoria, o stop" class="centro" /></p>

	<p>He podido comprobar que, si mi profesor de autoescuela repetía esta frase, era por un buen motivo. Incluso en mis escasos ocho meses de carnet ya he podido verificar como hacerle caso me <strong>ha ahorrado unos cuantos sustos</strong>, así que, si os parece bien, compartiré con vosotros sus consejos. </p>

	<p>Pongámonos en situación. Salida de una autopista, que desemboca en una carretera convencional a la que me quiero incorporar girando a la izquierda. Claro está, me detengo en el preceptivo stop. La carretera transversal estaba algo transitada, así que se formó una cola, empecé siendo el tercero. Tras aprovechar sendos huecos, salen los dos primeros. A mi no me da tiempo, así que simplemente dejo deslizar el coche poco a poco en punto muerto hasta la línea de detención. Por fin, <strong>parece que hay un hueco</strong>. Primera, medio embrague y listo para acelerar&#8230;</p>

	<p>Supongamos por un momento que <em>no</em> hice caso de las palabras de mi profesor. En ese caso, ahora, con suerte os estaría escribiendo <strong>desde la cómoda cama de un hospital</strong>. Resulta que en el breve instante de tiempo en aparté la vista para poner la marcha, un coche se había incorporado desde una finca particular y pasaba por delante de mi coche acelerando generosamente.</p>

	<p><!--more--><img id="image2192" src="http://img.circulaseguro.com/2009/04/absolutely%20nothing.jpg" alt="Aunque parezca que no hay nada, siempre puede haber algo que no esperamos" class="derecha" />En efecto, <strong>la última mirada es la que te salva la vida</strong>. Incluso cuando ya estás seguro de poder pasar, de que no viene absolutamente nada, es conveniente seguir mirando para cerciorarte de que no había nadie que no vieras. Hay varios motivos por lo que incluso el conductor con mejor vista puede no ver otro vehículo que se le aproxima. El más obvio es el de mi ejemplo: que ese algo antes no estuviera allí. Puede incorporarse desde otra vía, salir de su aparcamiento, etc.</p>

	<p>Pero hay más posibilidades, el incipiente <strong>peligro podría estar oculto</strong> por algún elemento del mobiliario urbano, o incluso por <a href="http://www.circulaseguro.com/2009/03/09-punto-ciego-delantero-cuando-no-vemos-lo-evidente">partes de nuestro coche</a>. Una vía en curva también puede dificultar avistar a los vehículos que nos pueden causar problemas, y el truco de <strong>buscar reflejos no es infalible</strong> (sobre todo ahora que aún muchos coches siguen circulando con las luces apagadas de día). </p>

	<p>Ojo, salir <strong>mirando fijamente</strong> que no se aproxime ningún vehículo de improvisto sería <strong>igual de peligroso</strong>. También hay que estar al tanto de a donde nos movemos. No sólo es necesario para dirigir correctamente nuestra trayectoria (imagínate lo tonto que te sentirás si por estar pendiente de la vía transversal, acabas estampándote contra los vehículos aparcados de la calle de enfrente), sino que también es posible que aparezcan imprevistos en la vía a la que queremos ir. </p>

	<p>Ésto es especialmente <strong>importante circulando por ciudad</strong>, donde la probabilidad de que ocurra algo que debamos tener en cuenta es mucho mayor: proliferación de pasos de peatones, personas que cruzan por cualquier sitio (aunque, recordad que si nosotros giramos, ellos tienen prioridad incluso en ausencia de paso señalizado), coches aparcando y desaparcando, otros que circulan en sentido contrario y utilizan nuestro carril para adelantar, etc.</p>

	<p>En conclusión, incluso creemos estar seguros que podemos avanzar, hay que salir <strong>repartiendo la mirada</strong> entre todas las direcciones de donde puedan venir peligro, <strong>incluyendo nuestra trayectoria</strong> deseada. Hacerlo, te puede salvar la vida. O, por lo menos, evitar algún susto.</p>

	<p>Fotos | <a href="http://www.flickr.com/photos/lucianvenutian/485859845/">lucianvenutian</a>, <a href="http://oopslist.com/">Oops List</a><br />
En Circula seguro | <a href="http://www.circulaseguro.com/2009/03/09-punto-ciego-delantero-cuando-no-vemos-lo-evidente">Punto ciego delantero: cuando no vemos lo evidente</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[La primera vez siempre duele]]></title>
      <link>http://www.circulaseguro.com/educacion-vial/la-primera-vez-siempre-duele</link>
      <guid>http://www.circulaseguro.com/educacion-vial/la-primera-vez-siempre-duele</guid>
      <pubDate>Mon, 09 Mar 2009 21:38:53 +0000</pubDate>

      <author>jaume</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.circulaseguro.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img id="image2032" src="http://img.circulaseguro.com/2009/03/corte-rotonda.jpg" alt="Corte en una rotonda" class="centro" /></p>

	<p>Dicen que en la vida siempre hay una primera vez para todo, y la conducción no es una excepción. Todos los conductores hemos tenido a alguien que nos ha dado una calurosa bienvenida a la carretera, donde debemos aprender a vivir&#8230; y dejar vivir al resto. En mi caso, el comité de bienvenida se formó con la alianza fortuita de <strong>un adorable abuelo, su 4x4 y una rotonda</strong>.</p>

	<p>Era la segunda vez que me sentaba a la izquierda del doble mando. El profesor que vigilaba mi lenta progresión consiguió que le llevara hasta un polígono industrial desértico donde en menos de siete hectómetros hay hasta tres glorietas. Hicimos una breve parada a la derecha para poder explicarme <a href="http://curvasrectas.com/2007/12/17/circulacion-en-glorietas-y-4/">cómo circular en rotondas</a> de forma segura y garantizando la mayor fluidez posible.</p>

	<p><!--more-->Las reglas a seguir parecían sencillas:</p>

	<p><ul><li>Si deseo salir por <strong>la primera o segunda salida</strong>, es decir, girar a derecha o continuar recto respectivamente, entraré por el <strong>carril exterior de la rotonda</strong> y permaneceré en él todo el rato.</li> <li>En cualquier otro caso, entraré directamente al carril interior, indicándolo antes mediante <strong>el intermitente a izquierdas</strong>. Cediendo siempre el paso a los vehículos que ya se encuentran dentro.</li><li>Si voy por el carril interior, al pasar por delante de la salida inmediatamente anterior a la que deseo utilizar, realizaré un cambio de carril para situarme en el exterior, naturalmente indicándolo antes mediante el intermitente derecho.</li><li>Saldré siempre de la rotonda <strong>desde el carril más exterior, señalizándolo antes con el intermitente correspondiente</strong>. En definitiva, actuaré como en como cualquier cambio de dirección a la derecha, vamos.</li></ul></p>

	<p><img id="image2040" src="http://img.circulaseguro.com/2009/03/una-rotonda.jpg" alt="Una rotonda" class="derecha" />Dicho y hecho, procedimos a practicar las diversas maniobras recorriendo el circuito varias veces, primero a paso de tortuga, luego algo más ágilmente. Finalmente, utilizando la última de las glorietas para realizar un cambio de sentido y volver a las dos primeras, el todoterreno se incorporó tras nosotros. Llegamos a la segunda rotonda con la intención de seguir de frente, por lo que nos incorporamos a la misma por el carril exterior. A pocos metros de la salida deseada, intermitente derecho para informar al mundo de nuestra inminente salida.</p>

	<p>Súbitamente, el doble mando da un frenazo, y el 4x4 se cruza por delante de nosotros a escasos centímetros de nuestro morro. Mi profesor más tarde se arrepintió de su siguiente movimiento: hacer sonar el claxon para recriminar la acción al veterano conductor del Nissan, que reaccionó deteniendo su vehículo justo en medio de la carretera. Se apeó voz en grito defendiendo la corrección de su maniobra y lo inapropiado de la nuestra. El pobre hombre parecía al borde de un ataque de corazón.</p>

	<p>Pasada la tormenta, tardé unos instantes en poder decir esta boca es mía, para preguntarle a mi educador vial por qué debía yo aprenderme cómo atravesar de forma segura y fluida las glorietas, si la actitud del resto de conductores hará que dicha seguridad disminuya. No recuerdo exactamente su respuesta, pero iba en la línea que debía aprender no sólo a hacerlo correctamente, sino a <strong>prever que cualquiera puede de repente hacer algo que no me espero</strong>, incorrecto o no. Especialmente, en las glorietas que tanto proliferan hoy en día&#8212;<a href="http://www.circulaseguro.com/2008/06/04-contra-las-rotondas-mal-planteadas">no todas bien planteadas</a>&#8212;, teniendo en cuenta que un gran porcentaje de conductores aprendieron antes de que hubieran tantas.</p>

	<p>Si ahora, diez mil kilómetros después (que no son muchos, pero es algo), pudiera invitar a aquél anciano a un café, le preguntaría si en cualquier carretera recta tomaría un giro a la derecha directamente desde el carril de la izquierda, sin ni siquiera poner intermitente. Probablemente me diría que no. Entonces, querría saber si otro conductor hiciera eso pocos metros por delante de él, que circula por la derecha, sentiría que le han puesto en peligro y lo recriminaría utilizando el claxon. Seguramente la respuesta sería afirmativa. Luego, le pediría que me explicara <strong>cuál es la diferencia entre una carretera recta y la vía circular de una rotonda</strong>. No sé que me respondería, la verdad, me gustaría saberlo. </p>

	<p>Más información | <a href="http://www.motorpasion.com/seguridad/nuestras-amigas-las-glorietas-aula-mp">Nuestras amigas las glorietas &#8211; aula MP</a><br />
En Circula seguro | <a href="http://www.circulaseguro.com/2008/06/04-contra-las-rotondas-mal-planteadas">Contra las rotondas mal planteadas</a>, <a href="http://www.circulaseguro.com/2009/02/14-carreteras-catalanas-carreteras-con-estilo-propio">Carreteras catalanas, carreteras con estilo propio</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Punto ciego delantero: cuando no vemos lo evidente]]></title>
      <link>http://www.circulaseguro.com/conductor-y-ocupantes/punto-ciego-delantero-cuando-no-vemos-lo-evidente</link>
      <guid>http://www.circulaseguro.com/conductor-y-ocupantes/punto-ciego-delantero-cuando-no-vemos-lo-evidente</guid>
      <pubDate>Sun, 08 Mar 2009 22:17:42 +0000</pubDate>

      <author>Josep Camós</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.circulaseguro.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img class="centro" id="image2038" src="http://img.circulaseguro.com/2009/03/punto_ciego_1.jpg" alt="Punto ciego" /></p>

	<p>Cuando hablamos del ángulo muerto de los vehículos, normalmente pensamos en la zona que queda <strong>por detrás</strong> de nuestro punto de visión. En esos casos, una cuidada <a href="http://www.circulaseguro.com/2009/02/10-reducir-el-angulo-muerto-es-cuestion-de-un-simple-giro-de-cabeza">observación correcta por los espejos</a> debería ayudarnos a reducir el problema. Y en el caso de vehículos de grandes dimensiones, ya hablamos de <a href="http://www.circulaseguro.com/2009/02/15-fresnel-truckview-o-como-reducir-el-angulo-muerto-a-bordo-de-un-camion">la lente Fresnel Truckview</a>, que nos puede venir bien para observar lo que nos rodea.</p>

	<p>Sin embargo, en los turismos existe todo un espacio que queda más o menos delante de nosotros y que en muchas ocasiones no apreciamos bien, normalmente por una deficiencia en nuestra forma de observar el entorno. Hace unos días, <b>Raimundo</b> nos envió un mensaje en el que nos invitaba a recapacitar sobre ese punto ciego que queda <strong>entre el parabrisas y la ventana lateral,</strong> justo donde se sitúa el marco de la estructura metálica del vehículo. Una observación descuidada de nuestro alrededor nos puede llevar a que ese punto ciego nos juegue una mala pasada cuando, por ejemplo, se acerque por nuestro lateral un peatón, una bicicleta o una moto&#8230; y no lo veamos llegar. </p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Dicho de otra manera: si no observamos bien, puede suceder que vayamos nosotros tan tranquilos y en un momento dado se nos meta alguien por en medio sin que nos demos cuenta. La solución al problema pasa por tener claro un <b>principio de oro:</b> </p>

	<p><blockquote>&#8220;Que no <em>veamos</em> a nadie no significa que no <em>haya</em> nadie&#8221;</blockquote> </p>

	<p>Si tenemos clara esta frase, habremos iniciado el camino hacia la resolución del problema del ángulo muerto, punto ciego o como queramos llamarlo.</p>

	<p><img class="centro_sinmarco" id="image2037" src="http://img.circulaseguro.com/2009/03/vision_periferica.jpg" alt="Visión periférica" /></p>

	<p>Al final, se trata de desterrar de nuestro vocabulario la frase <strong>&#8220;es que no lo he visto&#8221;</strong>. Cuando manejamos un vehículo, el 90% de la información que nos llega nos entra por los ojos. Si no vemos todo lo que nos rodea, nos faltará la información necesaria para tomar nuestras decisiones al volante, y por tanto existirá un enorme riesgo de que nuestras decisiones no sean demasiado afortunadas. Conclusión: vale la pena mirar e informarse. Vale la pena observar correctamente y nunca suponer que &#8220;ahí no hay nadie&#8221;. El que supone está condenado a equivocarse (antes o después). Por contra, el que observa adecuadamente tiene menos posibilidades de errar cuando toma una decisión.</p>

	<p><img class="centro_sinmarco" id="image2036" src="http://img.circulaseguro.com/2009/03/punto_ciego.jpg" alt="Punto ciego" /></p>

	<p>Como sucedía con el asunto del ángulo muerto en los retrovisores, la clave está en <strong>mover nuestro punto de visión.</strong> Si giramos un poco la cabeza iremos supliendo la carencia visual que nos impone el marco de la carrocería del coche. Y eso es de obligado cumplimiento <strong>en intersecciones y en pasos de peatones,</strong> donde el peligro es más que evidente. No podemos caer en un exceso de confianza y considerar que lo que nos muestra el parabrisas es el fiel reflejo de la realidad que nos rodea. En lugares así, un ligero movimiento de cabeza nos puede ahorrar un buen susto.</p>

	<p>Foto | Josep Camós</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Fresnel TruckView, o cómo reducir el ángulo muerto a bordo de un camión]]></title>
      <link>http://www.circulaseguro.com/seguridad-activa/fresnel-truckview-o-como-reducir-el-angulo-muerto-a-bordo-de-un-camion</link>
      <guid>http://www.circulaseguro.com/seguridad-activa/fresnel-truckview-o-como-reducir-el-angulo-muerto-a-bordo-de-un-camion</guid>
      <pubDate>Sun, 15 Feb 2009 06:45:16 +0000</pubDate>

      <author>Josep Camós</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.circulaseguro.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img class="centro" id="image1896" src="http://img.circulaseguro.com/2009/02/colision_angulo_muerto.jpg" alt="Colisión por ángulo muerto" /></p>

	<p>Uno de los problemas más habituales de la conducción se encuentra a la hora de realizar <strong>maniobras.</strong> Por eso siempre se dice que antes de la maniobra y durante su ejecución hay que <strong>observar la zona</strong> hacia la que nos moveremos. <strong>Si vemos otros vehículos</strong> o incluso obstáculos que nos impidan realizar la maniobra, es cuestión de replantearse la situación y buscar un momento mejor para llevarla a cabo.</p>

	<p>Claro, que el problema real está en esas situaciones en las que <strong>no vemos a nadie,</strong> y sin embargo <strong>hay alguien ahí,</strong> oculto en lo que llamamos nuestro <strong>ángulo muerto,</strong> ese espacio que queda entre lo que nos muestran los retrovisores y lo que vemos sin necesidad de espejos que impide que veamos, por ejemplo, a los <strong>ciclistas.</strong></p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Cuando circulamos <strong>con un coche,</strong> podemos combatir ese ángulo muerto observando por los espejos interior y exterior y <a href="http://www.circulaseguro.com/2009/02/10-reducir-el-angulo-muerto-es-cuestion-de-un-simple-giro-de-cabeza">desviando la mirada</a> hacia el lado al que nos moveremos. De esta forma, el ángulo muerto se reduce considerablemente. Pero, ¿qué se puede hacer cuando es <strong>un camión</strong> lo que llevamos? La normativa actual exige que los espejos cubran buena parte del perímetro del vehículo, pero el hueco que queda en el lateral delantero de la cabina sigue siendo un <strong>enorme ángulo muerto.</strong></p>

	<p>Aunque este problema también tiene solución.</p>

	<p><img class="centro" id="image1894" src="http://img.circulaseguro.com/2009/02/LENTE.jpg" alt="Lente Fresnel Truckview" /></p>

	<p>Desde Almería nos presentan un objeto que, siendo sencillo, ayuda enormemente a combatir el ángulo muerto en vehículos pesados. Es la <strong>lente Fresnel Truckview,</strong> una lámina fina, transparente y lisa al tacto que, colocada por el interior de la ventana derecha, da una <strong>visión clara</strong> de lo que sucede en la parte exterior del vehículo. El conductor no ve un reflejo de los vehículos que lo rodean, como sucede con los retrovisores, sino que realmente <strong>observa</strong> a esos vehículos a través de la ventana.</p>

	<p><img class="centro_sinmarco" id="image1895" src="http://img.circulaseguro.com/2009/02/angulo_muerto.jpg" alt="Ángulo muerto" /></p>

	<p>La lente Fresnel Truckview es muy conocida en el <strong>Reino Unido,</strong> donde la emplean más de 900.000 camiones. De hecho, el organismo británico equivalente a nuestra DGT participó en la distribución de la lente entre los transportistas del país para disminuir los datos de siniestralidad que tienen que ver con esa dificultad del campo visual. El resultado fue contundente en aquel país: las colisiones <strong>se redujeron en un 59%.</strong></p>

	<p>La empresa responsable del invento ha iniciado ya su desembarco en Francia, Alemania, España y Bélgica, aunque en el caso español no hay noticias de que la DGT vaya a promover la instalación del dispositivo como sucedió con el organismo británico. Lástima, porque parece una buena iniciativa para aquellos profesionales del transporte que quieran <strong>circular con un plus de tranquilidad.</strong></p>

	<p>Más información | <a href="http://www.truckview.net/vista/">Vista Segura</a></p>

	<p>En Circula Seguro | <a href="http://www.circulaseguro.com/2009/02/10-reducir-el-angulo-muerto-es-cuestion-de-un-simple-giro-de-cabeza">Reducir el ángulo muerto es cuestión de un simple giro de cabeza</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Si paras "sólo un momento", no molestes a los demás]]></title>
      <link>http://www.circulaseguro.com/conductor-y-ocupantes/si-paras-solo-un-momento-no-molestes-a-los-demas</link>
      <guid>http://www.circulaseguro.com/conductor-y-ocupantes/si-paras-solo-un-momento-no-molestes-a-los-demas</guid>
      <pubDate>Sun, 04 Jan 2009 16:19:09 +0000</pubDate>

      <author>Josep Camós</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.circulaseguro.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img class="centro" id="image1778" src="http://img.circulaseguro.com/2009/01/compras.jpg" alt="Compras" /></p>

	<p>Ya mismo se acaban las vacaciones navideñas y nos sumergimos en el periodo de las <strong>rebajas de Enero.</strong> Seguimos con las compras, con los encargos, con los recados&#8230; En definitiva, seguimos con esa especial necesidad de una <strong>movilidad extraordinaria</strong> que hace que nos desplacemos continuamente en coche, yendo aquí y allá con las prisas, sabiendo que en cada parada que hagamos podemos estar perdiendo <strong>minutos de oro.</strong></p>

	<p>Es habitual encontrarse con gente que, para ahorrarse el coste del parking, llegan hasta su zona de compras favorita como acompañante del conductor, se bajan del coche <strong>en cualquier lugar</strong> y al cabo de un rato regresan cargadas de bolsas, suben de nuevo al coche y a correr otra vez hasta el siguiente punto de parada. Como quien viaja en autobús, pero sobre sólo cuatro ruedas. Mientras duran las compras, el conductor va viendo que su vehículo molesta, pero mentalmente recurre a un argumento clásico para la ocasión: <strong>&#8220;Es sólo un momento&#8221;.</strong></p>

	<p>La cuestión es que <strong>somos muchos</strong> quienes nos encontramos de compras. Y todos <strong>tenemos prisa</strong> porque todos tenemos que cumplir con un montón de compromisos en muy poco tiempo. Así pues, ¿por qué no vamos a tener todos el mismo <strong>derecho a parar</strong> donde sea porque &#8220;es sólo un momento&#8221;?</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><img class="centro" id="image1779" src="http://img.circulaseguro.com/2009/01/atasco.jpg" alt="Atasco" /></p>

	<p>Es evidente que el <em>efecto multiplicador</em> de esta conducta daría lugar a un escenario donde <strong>la movilidad sería imposible.</strong> Por eso, para evitar mayores problemas, lo más eficaz y positivo para todos es <strong>elegir un buen lugar</strong> donde parar.</p>

	<p>De hecho, el Reglamento General de la Circulación prohíbe que nos paremos donde podamos <strong>interrumpir o dificultar el paso</strong> del resto de usuarios de la vía. Por poner un ejemplo clarificador: podemos parar en un vado permanente, pero siempre y cuando no haya vehículos que quieran acceder o salir del inmueble donde ese se encuentra ese vado. Por otra parte, la definición legal de &#8220;parada&#8221; contempla un <strong>tiempo inferior a dos minutos</strong> y la imposibilidad de <strong>abandonar el vehículo.</strong> Lógico: si paramos, que sea realmente &#8220;un momento&#8221;. Y si vemos que vamos a molestar, que podamos <em>desaparecer</em> cuanto antes.</p>

	<p>La Ley fija unos mínimos, pero como conductores responsables podemos ser más cuidadosos con los demás. A la hora de elegir un lugar para parar, podemos pensar en las siguientes opciones:<br />
<ol><li><strong>Nunca en una calle principal.</strong> La función de estas vías es canalizar los grandes flujos de tráfico. Si paramos en una calle principal &#8220;porque es ancha&#8221; estaremos contribuyendo a que esa arteria vial se convierta en un callejón de mala muerte que soporta un tráfico insoportable.</li><li><strong>Mejor en una calle secundaria.</strong> Las calles secundarias permiten que paremos sin molestar a tantos conductores. Si lo hacemos con agilidad, causaremos el menor perjuicio posible. En caso necesario, por ejemplo si el coche molesta para que alguien utilice su vado, podemos dar una vuelta a la manzana y volver a parar. De todas formas, si esto se repite, quizá nos salga más a cuenta dejar el coche en un parking.</li><li><strong>Lejos de la esquina.</strong> En primer lugar, porque ese es el lugar de paso natural de los peatones. En segundo, porque si paramos justo después de doblar la esquina, los vehículos que vengan detrás nuestro nos encontrarán de sopetón en medio del paso, interrumpiremos su circulación y por tanto la circulación de la calle principal.</li></ol></p>

	<p>Claro, que estas indicaciones no debemos ponerlas en práctica sólo nosotros como conductores. También es aconsejable que <strong>nuestros acompañantes sepan dónde es mejor</strong> hacer una parada con el coche. Si ellos mismos se acostumbran a elegir un buen lugar para quedar, no nos forzarán a molestar al resto de la gente con nuestras maniobras.</p>

	<p>Foto | Flickr (<a href="http://www.flickr.com/photos/daquellamanera/312345417/">D&#8217;aquella manera</a>, <a href="http://www.flickr.com/photos/oneras/3010387633/">Oneras</a>)</p>      ]]></description>
      </item>
        	  <atom:link href="http://www.circulaseguro.com/tag/maniobras/rss2.xml" rel="self" type="application/rss+xml" />
	</channel>

</rss>


