
En la actualidad estamos viviendo de cerca dos casos en los que se ha puesto de relieve la importancia de la implicación de los ciudadanos en la mejora de la seguridad vial. A finales del año pasado, la plataforma Ponle Freno hizo un llamamiento para conseguir un mapa de la peor señalización de nuestras vías, y no hace ni un mes que saltó a la luz el vídeo grabado en la M-607, que ahora ha servido de punto de partida para una investigación oficial sobre el estado de la vía, y es que la Fiscalía Provincial de Madrid ha pedido un peritaje oficial sobre el kilómetro 28,800 de esa carretera, un verdadero punto negro de la red viaria.
Los dos casos apuntan hacia una misma dirección, que es la implicación del ciudadano de a pie en la mejora de la seguridad vial por la vía de la alarma social creada alrededor de un problema. Pero, ¿cuál es la cuota de responsabilidad que le corresponde realmente al ciudadano en todo esto?


