
Todos más o menos tenemos claro que el parabrisas de nuestro coche debe ser lo más transparente posible. Dependemos de ello para poder ver hacia donde nos dirigimos, y poder circular de forma segura. Entre otras cosas, esto implica que debemos mantenerlo lo más limpio posible.
Recordad que no vemos las cosas, sino la luz que rebota en ellas y llega hasta nuestros ojos. Eso quiere decir que si la luz procedente de la carretera y el resto de usuarios de la vía queda bloqueada por restos de suciedad en el cristal, nuestra visión se verá reducida.



