
Tenerlo limpio es fundamental. Mientras conducimos, la mayor parte de la información que recibimos es a través de la visión y para que podamos ver bien, lo primero es que nuestro parabrisas esté limpio y en perfecto estado. Nada debería obstaculizar toda la información que “vemos”.
Más allá de la pura limpieza es interesante que esté en perfecto estado. El parabrisas es la primera línea que tenemos ante agresiones externas y eso hace mella. Los actuales parabrisas están fabricados en vidrio laminado compuesto de capas alternas de vidrio y policarbonato. Este conjunto permite que ante impactos, el parabrisas no se resquebraje por completo, pero no es una armadura perfecta.
Las chinas, gravilla, piedrecitas proyectados sobre la luna tienen sus consecuencias. Estos impactos pueden ser pequeños y reparables pero también pueden obligar a que hagamos una visita al taller. Dentro del primer grupo están los pequeños impactos en estrella, burbuja o la combinación de ambos.





