
El alcalde de Mogliano, en la provincia italiana de Treviso, ha decidido acabar con un problema de seguridad vial que se da en su zona y que se puede extrapolar a algún que otro lugar más de la geografía mundial. El máximo responsable municipal ha emplazado señales explícitas para advertir a los conductores del peligro que supone distraerse mirando a las personas que ejercen la prostitución cerca de la calzada.
Confieso que el tema no me ha sorprendido, a pesar de que seguramente la noticia correrá de redacción en redacción bajo un epígrafe como “Curiosidades del Mundo”, y digo que no me ha sorprendido porque es un asunto que me llama la atención desde siempre. No, no me refiero a la prostitución en sí, que ese no es tema para tratar aquí, sino de la incidencia de la prostitución callejera en la seguridad de los usuarios de la vía.



