
Parece de cajón que si no vemos por el parabrisas no hay que conducir, pero lo hacemos. De hecho, es un 52% de los conductores el que sabe que eso está mal, pero conduce igualmente. El fabricante de neumáticos Continental ha sacado un estudio encuestando a 4.000 conductores, una muestra estadística fiable.
Normalmente cuando nos encontramos el parabrisas helado por la mañana, hay prisa, si hay prisa, ya tenemos el “combo”. No se quitará el hielo totalmente, si acaso parcialmente, lo justito para no golpear contra un elefante. Eso supone una masa tremenda de conductores que va “dando palos de ciego” en invierno.
Después de la recomendación genérica de no ir con prisas por la vida, está la de intentar evitar el hielo. Puede bastar con utilizar un cartón grande y ponerlo entre el parabrisas y las escobillas de los limpiaparabrisas, o utilizar métodos preventivos como lonas o meter el coche en el garaje si hay pereza.








