Salida de un semáforo: Preparados, listos, ¡ya! Dicen los entendidos en Fórmula 1 que unas de las pocas cosas que el Ferrari de Alonso esta temporada son sus magníficas salidas. Arguyen que se debe a su evolucionado KERS. Yo, humildemente, discrepo. Tengo el palpito de que se debe a que el piloto procede de un país donde somos especialistas en salir disparados de un semáforo.
No me negaréis que lo llevamos en la sangre. Da igual si vamos a pie, en coche, bicicleta o moto, ejercemos gustosos el derecho capital a pasar cuanto antes mejor. Incluso si ello supone alegar daltonismo voluntario, todo vale para alargar unos segundos el siempre escaso verde.
Pero, ¿qué tiene de especial un semáforo que no tenga cualquier otro tipo de señalización en intersecciones? Luces de colores; vale, sí. Pero me refiero a algo más característico: que no tenemos más remedio que estar todos quietecitos durante cierto tiempo.










