
Hace apenas un mes vimos el vídeo de las imprudencias de la A-2 en Barcelona. Una de esas burradas sin sentido y que no merecen verse en los medios de comunicación y redes sociales por el daño que hacen al conjunto de la sociedad. Pues bien, durante esta semana también se ha difundido otro vídeo sobre un hecho no menos indignante. Se trata de dos individuos que durante unos cinco minutos se dedican a grabar a un tercero montado en una motocicleta y circulando a gran velocidad por la carretera N-340 a su paso por el término de Almassora de la provincia de Castellón.
Todo un espectáculo bochornoso que han querido darle cobertura tras mostrarlo en Youtube como si fuera una prueba más de exhibicionismo público y gratuito. Lo cierto y verdad es que uno se queda estupefacto ante semejante hazaña por varios motivos: la fechoría de dos individuos que utilicen la vía pública como si fuera el corral de su casa, la conducción de un individuo que ensaya, a sus anchas, la velocidad que puede alcanzar con su moto en una recta poniendo en peligro su vida y la de los demás y finalmente, el atrevimiento por parte de otros que han facilitado el montaje del vídeo y su divulgación por internet. Que, ésto ocurra en una vía pública me parece un desprecio hacia los que cumplimos las normas, ¿no les parece?









