
Con la entrada en vigor de la nueva Ley de Tráfico, que tuvo lugar el pasado 25 de mayo, ha surgido un pequeño problema en algunos municipios de nuestro país, y es que el redactado legal vigente desde hace unas semanas otorga la facultad para retirar vehículos a la autoridad encargada de la gestión del tráfico, lo que en principio se traduce en la figura del Alcalde.
Evidentemente, esta puerta que queda abierta al recurso que puede presentar cualquier conductor que se haya visto sorprendido por la grúa municipal tras dejar el coche en doble fila se cierra en el momento en que el Alcalde delega en la Policía Local esa atribución que le da la Ley, pero a pesar de eso no podemos evitar pensar en algunas de las consecuencias que tiene la aplicación de este curioso redactado.



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