En otras ocasiones hemos hablado de cajas negras, es decir, un dispositivo que almacena información de la conducción con utilidad forense. Así se puede reconstruir el antes de un accidente o una situación comprometida. Por ejemplo, ¿quién tuvo la culpa en este STOP? ¿Él o yo?
En la actualidad, qué no hay que no se haya inventado. Pues bien, una sofisticación que empieza a ser medianamente asequible es la cámara de vigilancia interior, con acelerómetros y GPS. ¿Qué significa esto? Pues que podemos, además de registrar el cómo, meterle imagen y hasta reconstruir el recorrido gracias a las “miguitas de pan” digitales que se han registrado.
Estos sistemas implican tener que hacer una instalación, se la puede hacer uno mismo o recurrir a un profesional. Los resultados son extremadamente interesantes. Podemos grabar de forma manual (por ejemplo, para aprender cómo llegar a un sitio) o de forma automática.









