
Cuando haces un viaje largo en la moto o si por ejemplo, sales por el invierno después de comer, aprovechando que la temperatura en el asfalto es un poco más alta y no es tan peligroso ir con tus amigos a dar una vuelta, siempre se te presenta el hándicap de decidir que pantalla usar con el casco, si una clara, una ahumada o bien una oscura.
Si está nublado la elección es sencilla pero si hace sol, lo ideal es poner la oscura. El problema es que en estas fechas, la noche se te echa encima con relativa facilidad y os aseguro que no hay nada más incómodo y peligroso que circular en moto de noche y con poca visibilidad por culpa de una pantalla demasiado oscura. Y si llueve ya ni os cuento. Siempre podemos optar por algo intermedio, es decir, la ahumada, pero también hay otras soluciones.





