
Esta semana el fabricante Ford ha presentado una innovación en seguridad activa. Se llama Curve Control y es una ampliación de las funciones del control de estabilidad, comúnmente conocido por ESP. Está destinado para SUV/todocaminos, todoterrenos y pick-up, principalmente para el mercado norteamericano.
Curve Control detecta cuándo un vehículo toma una curva con demasiada velocidad. El ESP, normalmente, evita el riesgo de sobreviraje y subviraje frenando selectivamente una o más ruedas, pero este sistema va más allá. No solo trata de colocar el vehículo en trayectoria, también reduce su velocidad.
El principio es el mismo que el del ESP y funciona con los mismos sensores. Cuando se detecta una diferencia considerable entre lo que gira el volante y lo que gira el vehículo realmente, se pueden llegar a frenar hasta las cuatro ruedas, de forma inteligente: hasta 16 km/h en un segundo.








