
A día de hoy la mayor velocidad legal en Estados Unidos es de 80 millas por hora, es decir, unos 128 km/h. En aquellos lugares donde hay límites de velocidad genéricos, solo hay un caso donde es superior, Polonia, desde principios de este año a 140 km/h y con una red de autopistas relativamente pequeña.
Según parece, el estado sureño ha aprobado una reforma legal que permitirá en un futuro elevar la velocidad máxima a 85 millas por hora, que se traduce en unos 136 km/h. Sería lógicamente el límite más alto de Estados Unidos, y no se podría aplicar en cualquier sitio, de la misma forma que el tope de 80 mph no es válido en cualquier autopista.
Que exista cobertura legal para un límite superior no lo activa inmediatamente. Tenemos el ejemplo de Italia, que aunque permite la circulación en determinadas carreteras a 150 km/h, en la práctica esto no se materializa. Antes de elevar un límite alegremente, hay que hacer unos estudios previos, si queremos hacer las cosas bien.






