
Ecologistas en Acción y la Unión de Consumidores de España han denunciado el incumplimiento sistemático de la ley que regula la publicidad de vehículos en lo que respecta a los niveles de consumo y emisiones de CO2. Los principales fabricantes de automóviles han visto cómo sus marcas comerciales quedaban bajo sospecha.
Con la Ley en la mano (RD 837/2002 por si alguien tiene ganas de echarle un vistazo), resulta que los puntos de venta “deben exhibir obligatoriamente, para cada marca, un cartel informativo con una lista de los datos oficiales relativos al consumo de carburante y de los datos oficiales específicos relativos a las emisiones de CO2, para todos los modelos”. Esa información debe “ser de fácil lectura y al menos tan visible como la información principal que se recoge en los impresos de promoción”, además de “fácilmente comprensible, incluso tras una lectura superficial”.
Dicen los denunciantes que en la práctica eso no es así.




Sinceramente, 



