Antes que nada, decir que seguramente este vídeo es un montaje. Fijaos en la postura tan rara que tiene la chica al coger la manguera, con el cuerpo de lado, mirando en otra dirección y con la mano contraria a la que había utilizado para insertarla. Desde luego, le hubiera costado asir la manguera de esa forma, pero es un gesto ideal para evitar quemarse la cara.
Por Internet circula un documento que pregona el riesgo de la electricidad estática al repostar carburante. Sobre todo, como la chica del vídeo, si se vuelve a entrar al coche mientras se deja la bomba en marcha. El rozamiento con el asiento puede cargar el cuerpo del conductor con electricidad estática, provocando supuestamente una chispa al tocar la parte metálica de la manguera.
Como puede pasar con este tipo de mitos, no tiene mucha credibilidad. Veamos por qué, aprendiendo un par de cosas sobre electricidad por el camino.


