
El estudio DRUID (‘Driving Under Influence of alcohol and Drugs’) que ha promovido la Comisión Europea con la colaboración de la DGT nos deja un dato preocupante. Retrocede el alcohol como factor de riesgo entre los conductores jóvenes, sí, pero las drogas se posicionan como un claro problema, ya que un 16,9 % de los conductores las consumen antes de conducir.
Entre las principales conclusiones del estudio tenemos que “conducir después del consumo de sustancias psicoactivas es un hecho frecuente en España”, alcanzando el 16,9 % de los conductores españoles. De ellos, un 4,6 % había consumido sólo alcohol, el 11 % había tomado otras drogas y el resto, algún fármaco incompatible con la conducción.



