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La dieta es parte de tu seguridad activa al conducir

El combo mortal si le ponemos refresco

El combo mortal si le ponemos refresco

Quien no se haya dispuesto para conducir después de una comida copiosa, no sabrá lo que significa sentarse al volante con el estómago bien pesado, y con unas digestión lenta. Para más referencias, suele coincidir que después de comer, si el cielo no está cubierto de nubes, el sol se va a entretener en calentarnos la zona abdominal, dándonos todavía más sensación de pesadez y modorra, y corremos el riesgo de padecer somnolencia. En esos casos, lo mejor es parar y despejarse, o bien dormir directamente una siesta. Para evitarlo, nuestra dieta debe convertirse en nuestra aliada más fiel.
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Y en nuestro lugar de vacaciones…

Vacaciones

Por fin hemos llegado a nuestro lugar de veraneo. Atrás quedan kilómetros y kilómetros de autopistas y carreteras. Hemos ido parando cada dos horas, cada doscientos kilómetros o en cuanto el cuerpo nos ha dado la menor señal de cansancio. Hemos ido bebiendo agua, zumos, algún que otro café y algún que otro refresco. Nos lo hemos tomado con calma, sabedores de que no por mucho madrugar amanece más temprano y conscientes de que más vale perder un minuto en la vida que la vida en un minuto.

Al final, tantas campañas de concienciación, tantos consejos leídos y escuchados aquí y allá nos han servido para llegar indemnes a nuestro destino. Ahora viene lo mejor: disfrutar de las vacaciones… sin problemas en la carretera.

¿Cómo conseguirlo?

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La importancia de la dieta saludable como elemento de seguridad activa del conductor

Refrigerio

El ritmo de vida actual hace que muchas personas pasen del desayuno para poder salir pronto de casa y enfrentarse a una nueva jornada, ya sea en el trabajo o en los estudios. Esta situación, que al organismo no le sienta nada bien, se transforma en un poderoso factor de riesgo cuando nos ponemos al volante, ya que un conductor en ayunas puede acabar teniendo un accidente.

Para ir funcionando, el organismo necesita energías. Esas energías las extrae de los alimentos. A medida que el cuerpo realiza un actividad, va transformando la energía aportada por los alimentos en energía muscular que a su vez se transformará en energía cinética y calorífica cuando los músculos se muevan. Pero esas energías son limitadas en la medida que una persona no se pasa las 24 horas del día comiendo (Homer Simpson queda excluido de esta aseveración).

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